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Columnas ECOANÁLISIS

Ecoanálisis

Por Alberto Tapia

Sin pies Comparto con el ecológico lector dos noticias inéditas que me impactaron esta semana. Para eslabonar esta columna con la anterior, regreso al Techo de la Tierra, el Monte Everest de la Cordillera Himalaya, la mayor altitud en el planeta, con 8,883 metros sobre el nivel del mar. En 1953 se registró la primera asunción de la era moderna, porque nadie puede demostrar que antes algún humano desconocido lo haya logrado. El inglés Sir Edmund Hillary y su guía sherpa Tensing Norgay, se acreditaron este hecho histórico. Desde entonces miles de escaladores, incluidos distinguidos mexicalenses, han repetido la hazaña. Sobra decir que para realizar esta proeza se requiere además de tener un organismo sano, completo y acondicionado para subir el Techo del Mundo, hay que poseer determinación y una actitud positiva a prueba de todo. En 1975, mientras Chema y Yo cazábamos osos en tierra del Bigfoot, el chino Xia Bayou se congeló las piernas cuando estaba a 200 metros de alcanzar la cima del Everest. No hubo más remedio que amputarle ambas extremidades. Pero 40 años después, Bayou a los 69 años es noticia de nuevo por haber alcanzado la cima del Everest sin piernas, apoyado en un par de prótesis metálicas. La otra noticia que les comparto es un caso verdaderamente insólito, endémico y único en todo el Planeta Tierra. En las playas vecinas de Vancouver, Canadá, apareció un pie humano dentro de un zapato para montañismo. ¿Qué tiene de raro?, dirá usted, ¡que es el número 14 que aparece desde 2007! En esas aguas hay cadáveres sin pies. De hombre y de mujer. De varias medidas. Excepto este último pie, los demás estaban dentro de calzado para correr. Hasta ahora no se sabe que este fenómeno aparezca en otras playas del Mundo. Lo que apunta a un asesino serial, que opera en esa área. Otra incógnita es que… ¿y el resto de los cuerpos? Quizá el sicópata homicida no tira al mar los cuerpos, sólo los pies cercenados. Estudios de ADN han encontrado que algunos de ellos pertenecieron a personas desaparecidas muchos años atrás. Y manejar el fenómeno en un lapso de tiempo tan grande conlleva a imaginar todo un proyecto muy bien estructurado. Porque si el autor de los homicidios tirara los cuerpos completos al mar y los animales los devoraran, entonces ¿por qué no se comen los pies? Y eso nos lleva a pensar que es parte de un plan verdaderamente diabólico. ¿Qué mensaje nos dejan estos dos casos? El primero uno muy claro que ratifica las cualidades humanas de la Fe, la determinación y una actitud positiva hacia la vida. Pensar que hay cerca de 10 mil millones de personas con ambas extremidades, edad y salud suficientes para intentar la hazaña de Bayou y ni siquiera saben que existe el Everest. El segundo caso, que así como lucen las cualidades de Xia, también hay inteligencia macabra capaz de concebir y ejecutar el “proyecto de los pies flotantes de Vancouver”. *El autor es investigador ambiental independiente.

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