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Columnas Condenados

Ecoanálisis

Por Alberto Tapia

Ante las pre campañas pienso igual que Diego Luna: “Ningún candidato me representa”. Y no es difícil encontrar una razón. La clase política mexicana sigue creciendo. Los gobernadores ratas cada vez son más y menos los atrapados. De casi ninguno de ellos se recupera lo que nos han robado. Lo único que “producen” es quebranto. Y queda demostrado una y otra vez que sólo son auténticos traficantes de influencias. La clase política se ha dedicado a legislar para favorecer sus propios intereses y los de sus partidos, no los de la gente que los mantiene e ingenuamente sigue votando por ellos. Cada vez más denunciantes de sus tropelías resultan castigados, si no es que sacrificados como los periodistas. Estará de acuerdo conmigo ecológico lector, que en este México deja más la corrupción que la honradez. Y esto tiende a agravarse, no a remediarse. ¿Qué nos espera? La filósofa y escritora de ascendencia rusa Alissa Zinovievna Rosenbaum, que escribió con el seudónimo de Ayn Rand, visionó a una sociedad a punto de caer en un esclavismo moderno. No conoció nuestra realidad, pero con profundo detalle que asombra y nos resulta inexplicable, nos pinta de cuerpo completo en este párrafo de su texto: “Cuando adviertas que para producir necesitas autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo; y que las leyes no te protegen contra ellos sino por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto sacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada” Ignoro si se refirió sólo a su Rusia o incluso a los EUA, en donde se refugió. Tampoco parece claro que en uno u otro lado haya sucedido a pie juntillas lo que pronosticó. Quizá solamente fue en su imaginación que una sociedad contemporánea podría caer en ese remolino autodestructivo para la clase productiva, y llegar a ser esclavizada por la clase improductiva gobernante. Pero por favor lea de nuevo el entrecomillado e inequívocamente la sociedad mexicana encuadra en su pronóstico de 1950. Cada frase nos queda, y los ejemplos sobran. Qué no subiría el gas, la gasolina y la electricidad ha sido la mayor burla del sexenio. Súmele lo que se llevaron los gober preciosos, Montiel, Yarrington, los Duarte, Borge, Villanueva, Medina, Hernández, Granier, los líderes Romero de Champs, y la Gordillo y Padrés a punto de salir de la cárcel a disfrutar su botín. Eso explica el porqué de todos los aumentos y como siempre, nosotros tendremos que pagar los saqueos de la clase política. ¿Acaso no concuerda todo esto con lo dicho por Ayn Rand? Pero ella auguró a que una sociedad en tales circunstancias estaría “condenada”, sin decir a qué. Yo pienso que a una nueva forma de esclavitud. *- El autor es investigador ambiental independiente.

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