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Columnas DUEÑEZ EMPRESARIA

Dueñez empresaria

Por Carlos Dumois

Fórmula de gobierno "Gobernar no es lo mismo que dirigir o administrar. Al crecer necesitamos aprender a hacerlo en equipo" Las compañías pequeñas de un solo dueño generalmente se estructuran en la cima de la manera sencilla: una sola cabeza para el ejercicio de la Dirección, y la misma cabeza para el mando en la Dueñez. Los negocios que han crecido han experimentado, a través del tiempo, cómo su organización requiere de diferentes formatos organizacionales en su cima: un equipo de personas comparte el ejercicio del rol de dueño, y otro equipo de personas participa en los quehaceres de la Dirección. En las Empresas Familiares este tema es delicado. Compartir el poder y definir quién manda no son cuestiones sencillas. Los miembros de familias empresarias tienen que aprender a decidir objetivamente cómo gobernarse y acordar y respetar sus instancias de gobierno. Hemos visto compañías en las que el fundador permanece aferrado al poder hasta más allá de los 80 años de edad, imposibilitando a sus sucesores directos a prepararse para compartir efectivamente la Dueñez. También hemos visto empresas de tercera o cuarta generación en las que no hay un líder claro, y varios miembros de la familia propietaria conforman consejos y comités de gestión que pretenden gobernar la empresa en formatos caprichosos e incongruentes. Es obvio que estos esquemas crean pésimas Condiciones de Gobernabilidad y hacen muy difícil asegurar la continuidad a futuro; les falta Dueñez. Por falta de valentía para elegir un jefe, solemos destruir posibilidades de creación de valor. Es tarea fundamental del dueño el crear y manejar una Fórmula de Gobierno que responda a las necesidades de su empresa, que aproveche los talentos disponibles entre los propietarios en aras de la creación de valor; ésa es la prioridad. ¿Qué entendemos por Fórmula de Gobierno? Es la combinación de varias personas que comparten el poder a la cabeza de una institución. Es el acomodo de las más altas responsabilidades del empresario y de su gente clave en orden a sus talentos y al ejercicio del poder. Su efectividad depende de la sinergia resultante entre sus integrantes. La Fórmula de Gobierno incluye un componente estructural y otro dinámico. La estructura de la fórmula define órganos y puestos: Asamblea de Accionistas, Consejo de Familia y de Administración, Presidente Ejecutivo y Director o Directores Generales, Comités de Gestión y Gerenciales, etcétera. Para completar la estructura elegimos a los ocupantes de las posiciones definidas: el Presidente de cada Consejo o Comité, los consejeros, los ejecutivos. La dinámica de la Fórmula de Gobierno tiene que ver con la manera como ejercemos el poder en cada posición de la estructura: ¿qué tanto interviene en la definición estratégica el Presidente del Consejo?, ¿qué tan operativo será el Director General?, ¿de qué tamaño y qué papel juega el equipo corporativo?, ¿cuál es el papel del Consejo y de los consejeros?, ¿cómo manejamos la sucesión y cómo creamos un flujo de líderes para el futuro? La Fórmula de Gobierno equivale a un organigrama viviente que abarca la estructura de la Alta Dirección hacia arriba, que se actualiza en cada momento de la vida de la organización y que define también la interacción y los modos de participación de sus integrantes. Esta Fórmula se construye día a día e implica la gestión del poder en la cima de la organización, e incluye los procesos de empoderamiento y desempoderamiento de la gente clave, así como los procesos de integración y trabajo en equipo entre ellos. Cierto es que tanto en la Dueñez como en la Dirección es crucial la unidad de mando. Ésta ocurre de modo diferente de acuerdo con la dimensión y complejidad del negocio. La Fórmula de Gobierno de una empresa pequeña y sencilla puede ser de un solo hombre. La de una empresa grande y compleja incluye a un equipo de personas que, bajo el liderazgo de su cabeza, comparten el poder de una manera flexible, aprovechando los talentos de cada uno de ellos. Revisemos nuestra Fórmula de Gobierno. Decidamos cómo renovarla o fortalecerla. De eso puede depender el futuro de nuestro negocio. El autor es presidente y socio fundador de Cedem.

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