No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Es la economía…

Diálogo empresarial

Por Salvador Maese Barraza

Después de un breve paréntesis la semana pasada para comentarles sobre la reunión en Los Pinos, continúo con los temas sobre el nuevo gobierno ahora que, incluso, ya se le expidió a López Obrador la constancia como presidente electo. De entrada, las expectativas generadas en la población son muy altas como lo han reflejado diversas encuestas y también porque se está señalando que tan sólo a un mes de la elección, la confianza del consumidor subió más de 12 puntos. Pienso, y quizás muchos coincidan conmigo, que los dos principales temas que estuvieron detrás de la abrumadora elección fueron la inseguridad y la corrupción, porque bien o mal el crecimiento económico medido por el PIB mostró niveles positivos, aunque muy por debajo de lo que nos dijeron de hasta un cinco por ciento derivado de las reformas emprendidas. Al final del día, lo que puede tener mayor importancia será el ingreso, el dinero en el bolsillo de las personas y familias. Se está percibiendo con entusiasmo que se baje el Impuesto al Valor Agregado en la zona fronteriza a una tasa del 8 por ciento, que se reduzca la tasa de Impuesto Sobre la Renta a un 20 por ciento y se duplique por decisión de autoridad el salario mínimo. Interesantes propuestas, pero no hemos escuchado ni visto qué efectos tendrán sobre las empresas, sobre los comercios y en los prestadores de servicios. Una pregunta quiero señalar al respecto ¿una empresa o comercio, tendrá la capacidad de doblar el salario mínimo sin ajustar sus precios de venta?, ¿cuánto tiempo estará en posibilidades de reducir sus márgenes de ingresos y utilidad sin impactar los precios de sus productos o servicios? Como lo he dicho en otras ocasiones, el aumento de salarios deberá hacerse por cuestiones de productividad, en concordancia con la proyección de producción, exportaciones e ingresos de las empresas, negocios y profesionistas independientes que subcontraten personal. Ahora, lector, pensemos como gobierno. Las principales propuestas del gobierno electo suponen un alto costo al erario (Hacienda-SAT) y, por consecuencia, pérdida de ingresos tributarios –o contribuciones como ahora las llama el presidente electo– se deberá compensar con endeudamiento si no hay una clara estrategia para ampliar la base de contribuyentes y mejorar los ingresos públicos. Al final del día, el gobierno electo, el equipo de transición deberá diseñar las iniciativas de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos 2019 que sean compatibles, al mismo tiempo, con la promesa de cero déficit y cero deuda pública adicional para cumplir los compromisos de constituir o ampliar apoyos a grupos sociales que el presidente electo considera prioritarias, como son la pensión para adulos mayores, para los "ninis", las amas de casa o las becas a jóvenes estudiantes. Aunque vivo en Mexicali, me viene a la mente lo siguiente: la frontera Sur qué tratamiento tendrá, si ahí existe mayor pobreza y desigualdad social. Se aceptan comentarios. Hasta la próxima semana. * El autor es presidente de Index Mexicali y Director de Recursos Humanos para Latinoamérica en Newell Brands

Comentarios