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Columnas DIÁLOGO EMPRESARIAL

Diálogo empresarial

Por Salvador Maese Barraza

Razona, participa, vota Ante las elecciones del próximo 1 de julio –que, dicho sea de paso, no sólo adquieren relevancia por los modelos y políticas que proponen los candidatos presidenciales, sino por el gran número de senadores, diputados, presidentes municipales y gobernadores que se elegirán– debemos razonar nuestro voto. Recuerdo que en las elecciones de 1994 nos motivaba una especie de miedo al votar en un contexto de violencia y de asesinatos de figuras públicas y políticos. Seis años más tarde nos motivaba votar porque se percibía un cambio social (quizás por el propio salto de siglo) que impulsaba que nos gobernara un partido distinto al prevaleciente durante 70 años. A partir de ese año, y por doce, los votantes nos inclinamos por darle oportunidad al partido que en el papel propuso cambios, reformas y un apoyo a la libertad de pensar, de opinar, de emprender. Sin embargo, hace seis años nos volvimos a mover por el partido que “sabía gobernar" y que mostraba un rostro de evolución… renovación que solamente percibimos en un paquete de reformas –importantes la mayoría–, pero al final de cuentas se descubrió que están basadas en el mismo modelo anquilosado de administrar el poder y de favorecer a los políticos y dirigentes en turno: la corrupción y el compadrazgo volvieron a ser el modus operandi. Ahora, nos encontramos muchos, quiero pensar, con bastante incertidumbre sobre lo que viene, respecto a quien llegue y su manera de gobernar, de proponer, de consultar, de impulsar los cambios político-sociales que como país nos faciliten un mejor desarrollo. Progreso que deberá sustentarse en la participación de los ciudadanos, de todos los que hemos votado en anteriores elecciones, pero también de los jóvenes que por primera vez ejercerán este importante derecho. Si no votamos el próximo domingo 1 de julio, no tendremos honestidad alguna de opinar de manera pública ni privadamente sobre los resultados; pero tampoco tendríamos la justificación de cuestionar y exigir o, en su caso, reconocer lo que el gobierno federal, los gobernantes locales y los legisladores hacen. Por eso, recomiendo que participemos activamente en la próxima jornada electoral, que votemos de forma razonada y no por malestar o enojo por lo ya pasado. Nuestra decisión de voto deberá ser por lo que sigue, por nuestro futuro. Para que la democracia sea efectiva para que retomemos el cambio, representantes empresariales, empresarios, trabajadores, maestros, alumnos, ciudadanos, todos somos capaces de emitir el voto… sin presión, razona y participa. * El autor es presidente de Index Mexicali y Director de Recursos Humanos para Latinoamérica en Newell Brands

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