No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Militarizar las fronteras estrategia para manipular el voto en EU

Desde otra patria

Por Beatriz Limón

Se espera la llegada de hasta 15.000 militares en las bases en Arizona, Texas y California, una cantidad de soldados que representan el mismo tamaño que la presencia actual del Ejército estadounidense en Afganistán. La base de la Fuerza Aérea Davis-Monthan, en Tucson, y del Ejército Fort Huachuca, en Sierra Vista, esperan el primer contingente de tropas en la frontera el próximo lunes, lo que supone una estrategia por parte del presidente Donald Trump para generar temor un día antes de las elecciones de mitad de periodo que definirán el control del Congreso de Estados Unidos en el 2018. Es ilógico que esa cantidad de tropas sean enviadas a la frontera Estados Unidos y México como una respuesta militar a las caravanas de los migrantes centroamericanos que avanzan lentamente por territorio mexicano rumbo a Estados Unidos, y se prevé llegará a su destino en un mes y medio. Las tropas, movilizadas bajo lo que las autoridades han denominado "Operación Patriota Fiel", reforzarán primero la frontera de Texas con México para luego pasar a Arizona y California. De acuerdo a los últimos datos facilitados por el Pentágono, al menos 1.000 militares se encuentran ya en Texas. Entre los soldados habrá tres batallones de ingenieros de combate, tropas especializadas en aviación y otros soldados dedicados a logística y tratamiento médico. La actuación de estas fuerzas es limitada, ya que una ley estadounidense de 1878 prohíbe usar a los soldados para tareas de seguridad y orden público a nivel nacional, solo tiene la facultad de resguardar la frontera la Patrulla Fronteriza. Los militares que se desplegarán esta semana se suman a los 2.100 efectivos de la Guardia Nacional -un cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas- que se encuentran en la frontera sur desde abril debido a otra caravana de migrantes, que en ese caso comenzó su recorrido en el sur de México. Además, otros 830 agentes de la CBP están listos para ir a las áreas entre puestos de entrada, donde suele haber menor vigilancia. Todo esto, para detener dos caravanas compuestas por cerca de 6.500 personas, donde vienen familias huyendo de la violencia y la pobreza de Centroamérica en pos de asilo político y así alcanzar un pedacito del anhelado “sueño americano”. Lo mediático siempre ha sido el fuerte de Trump, el “rey de twitter”, esperemos que la civilidad reine estas elecciones, y le miedo se desvanezca para dar paso a una democracia limpia. *Corresponsal en Arizona y Nuevo México de la Agencia Internacional de Noticias Efe

Comentarios