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Plan Marshall El Plan Marshall fue un plan promovido y financiado por los EEUU para la recuperación económica de varios países de Europa, principalmente Alemania, luego de la Segunda Guerra Mundial. El nombre oficial del plan fue Plan de Recuperación Europea (European Recovery Plan). El plan se llevó a cabo desde 1947 y hasta 1951, y el nombre por el que se conoce es debido al entonces Secretario de Estado de EEUU, el general George Marshall, también tuvieron relevancia como artífices del mismo el Subsecretario de Estado para Asuntos Económicos William L. Clayton y el presidente estadounidense Harry S. Truman. Luego del fin de la Segunda Guerra Mundial, los países europeos, particularmente los que habían participado en las hostilidades, y muy especialmente Alemania, se hallaban en un estado de severa postración económica. Las fábricas e industrias, que habían sido el blanco predilecto de ataques y bombardeos, estaban destruidas y no podían proveer los recursos necesarios para su propia recuperación. Alemania llevaba la peor parte por su rol de perdedor de la guerra, además de que a partir de 1945 su territorio fue dividido en zonas de ocupación. En esas zonas se hicieron evidentes las diferencias entre los estadounidenses y los soviéticos. Dos razones influyeron principalmente en la ejecución del plan Marshall para recuperar las economías europeas, especialmente la alemana, tras la devastación de la guerra, una de ellas; la económica, Europa se perfilaba como un potencial mercado para productos estadounidenses si se recuperaba de la destrucción. Había que incluir a Alemania, en virtud de la innegable importancia de este país en el tejido económico de Europa, y en definitiva, del mundo, la otra, la política; la Unión Soviética era un país altamente industrializado, confrontado ideológicamente contra el mundo occidental, y dispuesto a sumar naciones a su área de influencia. Los analistas de EEUU vieron un claro peligro en dejar a su suerte a Europa; la influencia comunista podría ganar cada vez más adeptos en países empobrecidos, haciéndolos presas fáciles para la URSS. La ejecución, en esencia, consistió en destinar recursos monetarios a los países beneficiados, ellos se encargarían de administrar esos recursos, invirtiéndolos en la reconstrucción de la estructura económica. Actualmente, el término “Plan Marshall” se usa para designar a cualquier iniciativa para financiar la reconstrucción de países o zonas que se encuentren en penuria, por el motivo que sea. Los principales problemas del campo mexicano son el agua, la contaminación del agua y el suelo y el persistir en la siembra de cultivos que no generan riqueza. Como solución se deben buscar alternativas a los cultivos que tengan más ganancia y mercado. Considerar sistemas de riego, que aunque son más costosos, a corto y largo plazo tienen mejores resultados como riego por goteo o aspersión y que no sea el agua rodada que muchas veces no da los beneficios que se piensa. Al valle de Mexicali le urge un “Plan Marshall” los recursos de este plan deben ser destinados a mejorar el uso del agua, elevar la productividad de la agricultura, eliminar de facto a los líderes campesinos que ni siembran, ni tienen permisos de riego y mucho menos tierra, mejorar los créditos a los verdaderos agricultores o ganaderos. Un valle empobrecido solo beneficia a los lideres. * El autor es ex presidente de la Federación de Colegios de Ingenieros Civiles de la República Mexicana.

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