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Columnas Contra corriente

Contra corriente

Por Ruben García Benavides

FINALIZA EL CIRCO El espectáculo que todos los mexicanos esperábamos ya termino. Por fin el doctor José Antonio Meade, secretario de Hacienda en el gobierno de Peña Nieto, hasta el 28 de noviembre es destapado como candidato a la presidencia, por el PRI. el 2018. La tensión, si es que la habia culmina con su destape. Otro posible aspirante, Osorio Chong secretario de Gobernación se quedó en el camino. En un momento dado en tiempo pasado, la mayoría de adivinos pensaron una y otra vez en éste, por ser, el hombre de Gobernación el mes visto; el más fotografiado. José Antonio Meade siempre fue un funcionario del gobierno peñista con menos reflectores La bomba explotó cuando el secretario de Relaciones Exteriores, en un evento, ante una presentación inesperada de Meade le dio prácticamente el destape al informar, en un discurso cuyo fin base era un reconocimiento al hoy candidato; ese fue el motivo, la causa de la ya por fin esperado destape. Pero al respecto de esta designación, aun sin destapar; una especie de finta, de chamaqueo a los desesperados medios y a los mexicanos también, con la respuesta de momento oportuna y aclaradora del presidente Enrique Peña Nieto que dijo, minutos, horas después” No se hagan bolas; el PRI el partido a que pertenezco hará el destape de su candidato en una ceremonia democrática y multitudinaria”; (lo de multitudinario es mío) Por el destape, que no fue destape según la primera reaccio0n de Peña Nieto, dio motivo a que los medios en sus diferentes variantes afirmaran: Ya está; él es; a lo que el presidente Peña respondió con un: “No se hagan bolas” Circo y más circo. Gesticulación y más gesticulación. Ahora resulta que dijo mi tía Chana que siempre sí; que lo que el Presidente dijo no era un sí,y con esta vacilada el PRI sigue siendo pues lo que siempre ha sido: un gesticulador. Con todo respecto; y a mí que me den mis timbres. El destape de José Antonio Meade el 28 de este mes de noviembre confirmó el espectáculo: CNOP, CNC; CTM; falto PEMEX y CNTE estuvieron prestos a la obra; al montaje, pues. Y éste se convierte en uno más de otros a través de los sexenios: Show más Show. Aurelio Nuño, secretario de Educación y otro de los nombrados, atento estuvo a l función; faltaba más. Por un instante se notó la ausencia de Osorio Chong, pero después apareció. Los líderes de las distintas centrales obreras, ni tardos ni perezosos, asistieron al espectáculo y aplaudieron el evento, faltaba más. El candidato Meade dijo que, pese a que él no es priista, ni duda le cabe que el PRI es la mejor alternativa. Lo que queda pendientes saber si el destapado candidato sea la mejor alternativa del PRI para vencer a Adres Manuel López Obrador o al mismo candidato del Frente; otro tapado por cierto y por lo tanto el Frente Ciudadano se suma al circo. Mayor reconocimiento merece en este caso López Obrador que deja de fondo la especulación y se lanza derecho al fin que lo motiva. En la mayoría de democracias; las mejores y bien estructuradas el tapado es cosa de risa, motivo incluso del gobierno tipo dictadura, Solo en las dictaduras el gobierno en turno elige a su sucesor. Esa enseñanza nos la heredo la Unión Soviética y los países comunistas. Solo en las dictaduras el presidente en turno elije a su sucesor, reitero. En que sitio se encuentra la democracia mexicana. O somos o no somos. Más valdría que los candidatos de todos los partidos se pronunciaran a tiempo y dijeran su nombre y se identificaron con su proyecto de gobierno; como lo ha venido haciendo en este caso dentro del PRI, Ivón Ortega, ex gobernadora de Yucatán. Es más valiosa para una democracia sin gesticulación el auto destape de Ivón a quien por cierto el PRI, ni la ve ni la escucha. Eses es el PRI, no nos hagamos bolas. Otro asunto muy distinto es conocer, entender si José Antonio Meade es el candidato priista ideal para vencer a Andrés Manuel López Obrador, sobre todo. El carácter del candidato; su presencia notoria, su habilidad con el discurso deje mucho que desear; a no ser que ya como candidato se “abra de capa”; se manifieste en consecuencias con la energía, la calidad e impacto de su discurso que hasta el momento no nos ha dejado ver. Muy distinto a la vivacidad y la calidad de la palabra de Enrique Peña Nieto y eso es un riesgo que tendrá que correr Peña Nieto por haberlo elegido y el propio PRI por dejarse manipular de tal forma. Digamos que la responsabilidad absoluta recaerá en Peña Nieto, y él lo sebe; con Meade el mandatario actual se la juega. Este comentario mío no es de un opositor, sino de un crítico. Yo finalmente es posible que vote por Meade; aun no lo sé, pero si estoy convencido que mi columna no es de la oposición, sino el de un observador con sentido crítico. Por lo tanto, rechazo que se diga: “ya ves; he aquí la oposición”. Naranjas. Veo, juzgo y punto. Es posible que dentro de la nomenclatura actual del PRI hoy, José Antonio Meqade sea la mejor opción, Es posible. Solo me queda claro que el candidato priista no es hábil con la palabra y que con frecuencia incluso, lee sus discursos. Allá Peña Nieto; él sabrá. Con regular frecuencia, en campañas políticas por la presidencia ser un gran orador lleva un alto porcentaje de ganar la contienda. Eso fue Peña Nieto; un gran orador; muy hábil con la palabra. ¿O acaso miento…? Por lo pronto el señor Meade siendo un doctor en Economía deberá saber que su carrera como funcionario probo, honesto y bien acreditado no le queda otra opción que se tendrá que doctorar en Oratoria, de la que carece. En fin, le desea lo mejor este comentador. * El autor es artista plástico.

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