No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas CONCIENCIA CIUDADANA

Conciencia Ciudadana

Por

No nos equivoquemos La tragedia que está viviendo Venezuela es terrible. Según testimonios transmitidos por medios electrónicos, la gente está desesperada, sin visualizar alguna solución, al contrario, cada día descubren cómo empeoran las cosas. Ya no se trata solo de las largas filas que tienen que hacer cada día para lograr obtener alimentos, sino del grado tan severo de desnutrición en que se encuentran miles de niños y ancianos, muchos de ellos enfermos por el hambre, así como por escasez de medicamentos en hospitales y farmacias. Los testimonios son espeluznantes: Gran cantidad de personas hurgando en la basura buscando un desperdicio para saciar su hambre, niños muriendo, madres llorando… Para agravar más la situación, trascendieron a nivel mundial las ejecuciones que realizaron fuerzas militares el pasado día 15, en las que entre quienes fueron masacrados, se encontraba Oscar Pérez, un ex inspector de policía contrario al gobierno represivo de Nicolás Maduro. Distintas voces reprocharon estos actos, entre ellos miembros de la Conferencia Episcopal Venezolana y algunos ex presidentes de América Latina quienes firmaron una carta en la que expresaron su pública consternación y condena a la dictadura de Maduro. Nosotros aquí en México, gozamos, a pesar de la inflación provocada por la corrupción e impunidad de una gran mayoría de gobernantes y políticos, la alegría de llevar despensa a nuestra casa, medicamentos a nuestros hijos, ropa, zapatos, todo lo indispensable para subsistir. Cada vez que salgo del supermercado con mi mandado en el carrito, no puedo evitar recordar a nuestros hermanos venezolanos que para obtener cualquier cosa, arroz, frijol o un pedazo de pan, tienen que hacer diariamente largas filas, esperar horas, rezando para que cuando al fin lleguen no les digan que se terminó todo. ¿Se imaginan la impotencia que esto les genera? Venezuela, un país que hace tan solo unos años prometía un gran futuro. Pero llegó el día en que hartos de la corrupción e impunidad de sus gobernantes, creyeron en la falsedad de la izquierda radical socialista; Hugo Chávez les lavó el cerebro, prometió acabar con la corrupción, una vida mejor para todos, respeto a la no reelección, etc., y los venezolanos le creyeron. Ahí empezó su tragedia, ahora que es demasiado tarde se arrepienten de haberle dado su voto y su confianza, el precio pagado ha sido demasiado alto. La situación de corrupción e impunidad de nuestros gobernantes tristemente es igual o hasta peor que la que entonces tenían los venezolanos, por lo que se entiende el hartazgo y la nula credibilidad en los políticos y en cualquiera de los partidos. Pero ¡aguas! veámonos en ese espejo, no cometamos el mismo error, dándole nuestro voto a quien encabeza la izquierda radical y que bien claro lo ha dicho: seguirá el ejemplo de la política bolivariana, es decir los pasos de su cuate Maduro, a quien admira y apoya. Estas elecciones que se avecinan son de mucha responsabilidad para cada mexicano, y por el bien y el futuro de nuestros hijos, no tenemos derecho a equivocarnos. ¡Mujer mexicana forja tu Patria! *La autora es orientadora familiar.

Comentarios