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Columnas COLUMNA HUÉSPED

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Baja California y su cine Hacer cine en Baja California, desde el espíritu mismo de los bajacalifornianos, se dio gracias a la UABC, institución nacida en 1957 y que para 1981 ya contaba con un Departamento de Tecnología Audiovisual, creado por Sergio Ortiz Salinas, comunicólogo que decidió establecer un centro generador de imágenes en movimiento, hoy conocido como CEPA: Centro de Estudios y Producción Audiovisual, el cual forma parte de la Facultad de Artes de nuestra máxima casa de estudios y desde donde se trabaja para la creación, difusión y promoción del cine en todos sus aspectos. Esta aventura, a la vez artística y académica, dio por resultado un trabajo continuo y permanente, desde entonces hasta la actualidad, para la creación de documentales, películas de ficción y experimentales, estableciendo de esa manera un corpus de obras que han mostrado a propios y extranjeros, las historias de nuestra península, su cultura nativa, sus grupos indígenas y sus pinturas rupestres, las aportaciones de conquistadores, misioneros, colonos, gambusinos y pioneros que fundaron las ciudades que hoy nos dan identidad y destino: Ensenada, Tijuana, Mexicali, Tecate y Rosarito. Son obras que se decantan por la divulgación de la ciencia en todas las áreas que la UABC trabaja, nos han mostrado los problemas y las soluciones, los descubrimientos y las hazañas en campos tan diferentes como las ciencias naturales y exactas, la cultura y el arte, los procesos económicos y administrativos, las ciencias de la salud y la ingeniería en todas sus formas, entre tantos otros. En estas obras, como '1,300 kilómetros al Norte', 'Ruinas de la Antigua California', 'El dragón en el desierto', 'Bajacalifornianos', 'La cachora cromada', 'Culturas en movimiento', 'Genética de los mamíferos marinos', 'Cosecha de algas y mejillón', 'Erizo de mar' o 'La ruta del vino de Baja California', podemos apreciar el trabajo en firme, riguroso, probado, hecho en beneficio de nuestro estado como de nuestra región y país, sobre los diversos fenómenos que nos afectan: desde la contaminación ambiental hasta los flujos migratorios, pasando por una mejor comprensión de los aspectos históricos, naturales y humanos que somos en nuestras circunstancias de vida, trabajo, entretenimiento, cultura y educación. Hay que hacer hincapié aquí en el impulso dado, por parte de la UABC, a la producción cinematográfica y de videos, con la creación, en 1986, de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y su taller de televisión, en la hoy Facultad de Ciencias Humanas. De aquí salen directores tan importantes como Adolfo Soto Curiel, Juan Carlos López, Armando Gutiérrez y guionistas como Hugo Méndez Fierros. Y lo mismo va a pasar con la creación de las carreras de Comunicación en otros campus y facultades de la UABC como Tijuana y Ensenada, donde la presencia de documentalistas como Adriana Trujillo e Itzel Martínez, que son fundamentales para el desarrollo de las artes cinematográficas, se deja sentir hasta nuestros días en festivales, congresos y productoras independientes que ponen en alto el nombre de Baja California. Gracias a todos ellos contamos con obras como 'Kiliwas. Volverán a nacer', 'Salón de baile La Estrella', 'La calavera nos pela los dientes', 'Vivir de segunda', 'Ciudad recuperación', 'Pai Pai. Gente viva, gente que se mueve' o 'Insurrección'. En 2008 hay otro acontecimiento importante: la creación de la Licenciatura en Medios Audiovisuales en la hoy Facultad de Artes y con el apoyo del CEPA. En esta última se ha creado, en 2010, el Festival Internacional de Cine (FIC), donde en su edición de 2016 se presentaron más de 700 trabajos de 52 países distintos, lo que incluye muchos trabajos de directores y productores universitarios de nuestro estado, obras que buscan unir lo creativo y lo académico por igual y que han llevado a sus autores a integrarse a la industria cinematográfica nacional e internacional. Y este talento local ya está atrayendo la atención no sólo de las compañías productoras de cine y video, sino que las propias cadenas de distribución comienzan a darle su respaldo. Y cosa parecida podría decirse de Baja California en pleno siglo XXI: hoy esta región de México es un reservorio de talentos que trabajan en pro del cine como arte e industria, un espacio de oportunidades que se multiplican, donde cineastas y videoastas de distintas generaciones y géneros trabajan, hombro con hombro, para crear nuevos productos visuales de resonancia mundial, nuevos discursos cinematográficos que nos permitan comprender mejor la realidad en que vivimos, la frontera que somos. * El autor es escritor y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

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