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Psicólogos explican que devolver el carrito del supermercado puede reflejar empatía, responsabilidad colectiva y capacidad de actuar sin esperar una recompensa

La llamada teoría del carrito del supermercado analiza este gesto cotidiano como una muestra de cómo una persona actúa cuando no existe un castigo por dejarlo fuera ni una recompensa por devolverlo a su lugar.

Psicólogos explican que devolver el carrito del supermercado puede reflejar empatía, responsabilidad colectiva y capacidad de actuar sin esperar una recompensa

Devolver el carrito del supermercado después de hacer las compras parece una acción pequeña y rutinaria, pero una teoría retomada por especialistas en psicología plantea que ese gesto puede reflejar la responsabilidad que una persona tiene hacia los demás.

La idea parte de una situación sencilla: nadie obliga a regresar el carrito, tampoco existe un premio por hacerlo, pero aun así algunas personas deciden llevarlo hasta el sitio correspondiente.

La psicóloga, escritora y conferenciante María Escaplez, quien cuenta con más de medio millón de seguidores en redes sociales, retomó el tema después de publicar en sus historias una fotografía de un carrito abandonado en un estacionamiento.

La publicación generó numerosos mensajes y llevó a sus seguidores a hablarle sobre la llamada teoría del carrito del supermercado.

¿Qué es la teoría del carrito del supermercado?

La teoría plantea que la manera en que una persona maneja el carrito puede mostrar aspectos relacionados con su moralidad y capacidad de autogobierno.

La idea se basa en una situación cotidiana. Una persona termina sus compras, lleva las bolsas a su vehículo y debe decidir qué hacer con el carrito. Puede dejarlo donde está o caminar hasta el espacio destinado para devolverlo.

Escaplez explicó que el gesto puede ser visto como una medida de empatía hacia otras personas.

“Devolver el carrito de la compra es una tarea fácil, cómoda y, además, todos somos capaces de reconocer el acto como lo correcto y adecuado”, afirmó en un video publicado en su cuenta de Instagram.

La teoría también sostiene que el comportamiento resulta más significativo porque no existe una obligación directa para cumplirlo.

La llamada teoría del carrito analiza qué puede reflejar esta acción cuando nadie obliga a una persona a devolverlo ni existe una recompensa por hacerlo. Archivo GH

¿Por qué importa que nadie obligue a devolverlo?

Uno de los puntos centrales de esta teoría es que devolver el carrito no representa una acción que normalmente esté acompañada de un premio o un castigo.

“No es ilegal no colocar el carro, pero tampoco nos van a premiar por colocarlo”, señaló Escaplez.

En ese sentido, la decisión queda en manos de cada persona. No hay alguien vigilando que el carrito sea devuelto ni una recompensa por hacerlo, por lo que la acción depende de la voluntad individual.

La especialista reconoció que pueden existir situaciones excepcionales. Por ejemplo, una emergencia podría obligar a alguien a retirarse rápidamente del lugar y dejar el carrito.

Sin embargo, cuestionó que esa explicación pueda aplicarse a todos los carritos que permanecen abandonados en los estacionamientos.

¿Devolver el carrito define la personalidad de alguien?

La llamada teoría del carrito del supermercado no debe entenderse como un diagnóstico psicológico ni como una regla absoluta sobre la personalidad.

El planteamiento apunta a que una acción cotidiana puede mostrar qué tanto una persona considera el bienestar de los demás cuando no existe una consecuencia directa por actuar de una manera u otra.

Por eso, el carrito funciona como un ejemplo sencillo de conducta voluntaria: hacer lo que corresponde aunque nadie esté observando, obligando o recompensando.

Más que el carrito en sí, la teoría pone el foco en una pregunta cotidiana: ¿qué hacemos cuando tenemos la posibilidad de facilitarle las cosas a los demás y nadie nos exige hacerlo?

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