La palabra adecuada en el momento justo: el método que propone la OMS para ofrecer apoyo real a una persona en crisis
La OMS señala que hablar abiertamente sobre el suicidio puede ayudar a una persona en crisis a encontrar alternativas y buscar apoyo.
Tijuana, B.C.- A veces, una conversación comienza con una pregunta sencilla y termina abriendo una puerta que parecía cerrada. Cuando una persona atraviesa una crisis y siente que no encuentra salida, encontrar a alguien dispuesto a escuchar puede ser el primer paso para romper el aislamiento.
Hablar sobre el suicidio continúa siendo un tema difícil, rodeado de mitos, miedo y estigma. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que abordar el tema de manera abierta no induce a una persona a quitarse la vida; por el contrario, puede ayudarla a considerar otras alternativas, ganar tiempo y buscar apoyo.
El organismo internacional advierte además que otro de los mitos frecuentes es pensar que únicamente quienes tienen un trastorno de salud mental pueden experimentar pensamientos suicidas. En realidad, las conductas suicidas pueden estar relacionadas con múltiples factores, entre ellos situaciones de crisis, violencia, dolor crónico, conflictos personales, problemas económicos, aislamiento y otras circunstancias que generan un fuerte malestar.
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Escuchar también es una forma de ayudar
De acuerdo con especialistas en prevención, cuando una persona expresa desesperanza o pensamientos relacionados con la muerte, una respuesta de rechazo, enojo o minimización puede dificultar que vuelva a pedir ayuda.
En cambio, preguntas sencillas como “¿cómo te has sentido últimamente?”, “¿quieres hablar de lo que está pasando?” o “¿has pensado en hacerte daño?” pueden abrir un espacio para que la persona explique lo que está viviendo.
Especialistas de University of Utah Health también recomiendan abrir el diálogo de manera específica y directa sobre la salud mental y el suicidio. En el caso de adolescentes, señalan que la conversación no necesariamente tiene que ser cara a cara: los mensajes de texto, el correo electrónico u otras formas de comunicación pueden facilitar que expresen lo que sienten cuando hablar directamente les resulta incómodo.
La recomendación es mantener la calma, escuchar sin juzgar y evitar frases que minimicen el sufrimiento, como decirle que “todo estará bien”, que debe “ser fuerte” o que sus problemas “no son para tanto”. No es necesario tener todas las respuestas: también es posible acompañar a la persona para que reciba atención profesional.
La OMS considera que el suicidio es un problema de salud pública que puede prevenirse mediante diferentes acciones, entre ellas la detección oportuna, el seguimiento de personas en riesgo, el fortalecimiento de habilidades socioemocionales y la restricción del acceso a medios utilizados para quitarse la vida.
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Más de 720 mil muertes cada año
Las cifras muestran la dimensión del problema. La OMS estima que más de 720 mil personas mueren por suicidio cada año en el mundo y que es la tercera causa de muerte entre personas de 15 a 29 años. Además, 73% de los suicidios ocurre en países de ingresos bajos y medianos.
El organismo también destaca que las causas son multifactoriales y pueden involucrar aspectos sociales, culturales, biológicos y psicológicos presentes a lo largo de la vida.
Por ello, la prevención no depende únicamente de los servicios médicos. Familias, escuelas, centros de trabajo, comunidades y medios de comunicación también pueden contribuir a reducir el estigma y favorecer que las personas busquen ayuda.
En 2026, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora el 10 de septiembre, llega al tercer y último año de la campaña internacional Changing the Narrative on Suicide, cuyo llamado es “Start the Conversation”: comenzar la conversación para combatir mitos, reducir el estigma y crear espacios donde las personas puedan hablar y buscar apoyo.
¿Qué hacer si alguien expresa pensamientos suicidas?
- Escuchar con atención y sin juzgar.
- Preguntar directamente cómo se siente y si ha pensado en suicidarse.
- Evitar minimizar su sufrimiento o discutir sobre lo que siente.
- Acompañar a la persona y ayudarla a buscar atención profesional.
- Si existe una situación de peligro inmediato, solicitar ayuda de emergencia.
En México, la Línea de la Vida ofrece orientación sobre salud mental a través del 800 911 2000, disponible las 24 horas, los 365 días del año. La Secretaría de Salud también recomienda llamar al 911 cuando se trata de una emergencia.
La prevención también comienza con algo tan sencillo como preguntar y estar dispuesto a escuchar. Hablar del suicidio de manera responsable no significa incitarlo: puede ser una oportunidad para que alguien deje de enfrentar solo una situación de crisis y encuentre ayuda.
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