El Imparcial / Lo Curioso / Familia

Se mudaron a 12 mil kilómetros de distancia para tener más tiempo juntos como familia: Pareja decide con sus tres hijos vender su casa de casi medio millón de dólares en Inglaterra y empezar de nuevo en Tailandia

La familia lleva apenas dos meses en esta nueva etapa, por lo que todavía está adaptándose a su entorno, al sistema de educación en casa y a una rutina completamente distinta.

Una familia de Inglaterra decidió vender su casa, reducir sus pertenencias y mudarse a Tailandia con sus tres hijos y sus perros para buscar una vida con más tiempo en familia.

Jasmine Scarr, de 34 años, y su esposo, Ross, de 38, dejaron atrás su vivienda y buena parte de su rutina en Reino Unido y comenzaron una nueva etapa en el extranjero. Kennedy News and Media dio a conocer la historia y la replicó People.

La decisión implicó cambios en la vivienda, el trabajo y la educación de sus hijos. Los dos niños mayores comenzaron a estudiar en casa y la familia pasó de una rutina marcada por los horarios laborales a otra en la que aprovechan buena parte del día para convivir y conocer su nuevo entorno.

Jasmine reconoce que dar el paso no fue sencillo. Sin embargo, después de dos meses en Tailandia, asegura que la mudanza cumplió con una de las principales razones que los llevaron a tomar la decisión: tener más tiempo juntos.

Vendieron su casa y se fueron con cinco maletas

Antes de mudarse, los Scarr vivían en una casa de 475 mil dólares en Inglaterra. La pareja pensaba que esa propiedad sería su hogar durante muchos años.

Jasmine recuerda que había cumplido con lo que imaginaba para su familia: una casa amplia, jardín, hijos y perros.

“Compramos esa casa en el Reino Unido y pensé: ‘Esto es lo nuestro, estamos establecidos y tenemos una casa grande con jardín. Es todo lo que habíamos hablado para los niños y los perros’”, relató.

Pero su vínculo con Tailandia terminó pesando más.

La mujer conocía el país desde que era adolescente y había quedado interesada en su estilo de vida. Finalmente, ella y Ross decidieron vender prácticamente todas sus pertenencias y viajar con cinco maletas.

“Esta es la mejor decisión que hemos tomado”, afirmó Jasmine.La familia llegó a Tailandia en mayo.

¿Por qué decidieron dejar Inglaterra?

El tiempo que podían pasar juntos fue uno de los principales factores.

Ross trabajaba como técnico en soldadura y anteriormente realizaba turnos que podían llevarlo a estar unas dos horas de distancia de su casa.

La situación comenzó a afectar la convivencia familiar.

“Nos preocupaba no tener suficiente tiempo en familia y eso empezaba a afectarle con el trabajo y todo lo demás”, explicó Jasmine.

La mudanza buscó modificar precisamente esa dinámica.

Ahora, la diferencia horaria entre Tailandia e Inglaterra también les permite organizar el trabajo de Jasmine de otra manera. Ella continúa trabajando en el área de nóminas para una empresa de Darlington, pero aprovecha las noches, cuando sus hijos ya están dormidos.

“Tenemos seis horas de adelanto, así que puedo trabajar una vez que mis hijos estén acostados y tenemos todo el día para explorar y hacer lo que queramos”, explicó.

Así es la nueva casa de la familia en Tailandia

La familia ahora renta una villa de cuatro habitaciones por 950 dólares al mes.

El pago incluye los servicios y la propiedad cuenta con:

  • Piscina privada.
  • Jardín.
  • Terraza.
  • Cuatro habitaciones.
  • Vistas hacia la selva.

El cambio representa una diferencia importante frente a la vivienda que tenían en Inglaterra, que habían comprado por cientos de miles de dólares.

Para Jasmine, sin embargo, el valor de la mudanza no está únicamente en el lugar donde viven.

“Lo mejor es poder pasar tiempo con mis hijos, mi marido y mis perros todos los días”, dijo.

También cambiaron la forma de educar a sus hijos

La mudanza implicó modificar la educación de los niños.

Jayden, de 7 años, y Johnson, de 5, dejaron la escuela en marzo para comenzar un esquema de educación en casa durante la estancia de la familia en el extranjero.

Después del desayuno dedican al menos dos horas al estudio.

Entre las materias que trabajan están matemáticas, inglés y otros contenidos escolares.

Jasmine también participa en la educación de Mali, su hija de 2 años, con actividades relacionadas con números, colores y otros conceptos básicos.

La madre considera que esta dinámica le permite involucrarse de manera directa en el aprendizaje de sus hijos.

“Creo que esta es una mejor manera de aprender”, señaló.

También reconoce que el cambio le ha exigido desarrollar nuevas habilidades como madre.

“Para los chicos es un cambio tener que escucharme, y creo que he desarrollado un nuevo nivel de paciencia”, explicó.

Tailandia se convirtió también en un salón de clases

La familia no limita el aprendizaje a las actividades dentro de la casa.

Jasmine busca aprovechar las experiencias cotidianas para que sus hijos conozcan el país.

Los niños han visitado templos y aprendido sobre la cultura local. También participan en actividades deportivas y se integraron a un equipo de futbol.

“Cuando salimos, hablamos de todo”, contó la madre.

Para ella, conocer otros lugares también puede formar parte de la educación.

“Creo que a veces se aprende mucho más explorando el mundo que lo que aprende la generación actual; hay muchísimo más por descubrir”, afirmó. Uno de los objetivos para los próximos meses es que los niños comiencen a aprender tailandés.

La familia también busca una vida con menos presión

Jasmine asegura que otro elemento que influyó en la decisión fue la percepción que tenía sobre la situación actual en Reino Unido.

La mujer dijo sentirse aliviada de criar a sus hijos lejos de algunas de las preocupaciones que asociaba con su país de origen y describió Tailandia como un “entorno más seguro” para su familia.

“Dada la situación actual del Reino Unido, me siento bastante aliviada de poder sacar a mi familia de aquí”, declaró.

También señaló que otros expatriados con los que han convivido le han expresado preocupaciones similares.

Estas afirmaciones corresponden a la experiencia personal de Jasmine y no constituyen una comparación objetiva sobre los niveles de seguridad de ambos países.

¿Piensan quedarse para siempre?

Por ahora, la familia no ha definido un proyecto de vida permanente.

Jasmine y Ross esperan permanecer al menos un año en Tailandia. Más adelante les gustaría explorar la posibilidad de establecer un negocio en el país.

“En realidad no estamos haciendo planes a tan largo plazo, pero nos encantaría quedarnos aquí y sin duda estaremos aquí durante un año”, dijo.

La familia lleva apenas dos meses en esta nueva etapa, por lo que todavía está adaptándose a su entorno, al sistema de educación en casa y a una rutina completamente distinta.

Te puede interesar: Familias enfrentan envejecimiento de sus padres sin saber dónde buscar ayuda

El consejo de Jasmine para quienes quieren cambiar de vida

La mujer reconoce que mudarse de país con tres hijos no fue una decisión menor. También recuerda que tuvo dudas antes de vender su casa y dejar Inglaterra.

Incluso su padre tuvo un papel importante al ayudarla a ver la situación desde otra perspectiva.

“Al fin y al cabo, son ladrillos y cemento; es tu familia la que lo convierte en un hogar”, recordó que le dijo.

Después de la mudanza, Jasmine considera que la decisión permitió recuperar algo que la familia sentía que estaba perdiendo: tiempo para estar juntos.

Su consejo para otras personas que contemplan un cambio similar es directo:

“Hazlo y lánzate, sobre todo con la situación actual del mundo y todo lo que está pasando. Solo tienes una vida, así que hazlo”.

Te puede interesar: Generación Z sí quiere casarse y tener hijos, pero el dinero retrasa sus planes: Un 55% pospone decisiones importantes y 69% dice que el costo de la vivienda influye en dónde puede trabajar

Temas relacionados