La razón por la que algunas personas están marcando sus ventanas con líneas blancas está relacionada con un fenómeno poco conocido
Millones de aves chocan cada año contra superficies de vidrio porque no logran distinguirlas mientras vuelan, y una medida sencilla puede ayudar a reducir esos accidentes.

Cada año, millones de aves mueren tras chocar contra ventanas y fachadas de vidrio porque no logran distinguir el cristal como un obstáculo mientras vuelan.
Para reducir este problema, especialistas y organizaciones dedicadas a la conservación de aves recomiendan colocar líneas blancas en la parte exterior de las ventanas, una medida sencilla que hace visible el vidrio y disminuye el riesgo de colisiones.
La recomendación está respaldada por estudios sobre colisiones de aves con cristales y por organizaciones dedicadas a la conservación de la fauna.
En Alemania, por ejemplo, diversas investigaciones estiman que alrededor de 100 millones de aves mueren cada año por impactos contra superficies de vidrio, lo que ha impulsado la adopción de medidas preventivas en viviendas y edificios.
¿Por qué las aves chocan contra las ventanas?
Las aves no perciben el vidrio como una barrera sólida.
Cuando vuelan, suelen ver el reflejo del cielo, los árboles o la vegetación en el cristal y creen que pueden atravesarlo sin peligro. En otros casos, alcanzan a observar lo que hay al otro lado de la ventana y continúan su vuelo sin detectar el obstáculo.
Como resultado, muchas terminan golpeándose a gran velocidad, lo que puede causarles lesiones graves o incluso la muerte.
¿Cómo funcionan las líneas blancas en las ventanas?
El objetivo de las líneas blancas es hacer visible el cristal para las aves.
Al encontrar una serie de marcas muy próximas entre sí, las aves identifican que existe una barrera y cambian su trayectoria antes de impactar.
Esta medida es conocida por seguir la llamada “regla de los cinco centímetros”, ya que el espacio entre cada línea no debe superar esa distancia para impedir que las aves intenten pasar entre ellas.

¿Cómo deben colocarse las líneas?
Para que sean efectivas, las líneas deben colocarse en sentido vertical, con un grosor mínimo de 3 milímetros y una separación máxima de 5 centímetros.
Si se opta por un diseño horizontal, la distancia entre las líneas debe ser todavía menor para ofrecer el mismo nivel de protección.
Otra alternativa consiste en utilizar filas de puntos blancos separados con la misma distancia. Este diseño suele ser más discreto y permite el paso de una mayor cantidad de luz al interior de la vivienda.
¿Por qué deben pintarse por la parte exterior?
Uno de los aspectos más importantes es colocar las marcas en la cara exterior del vidrio.
Si las líneas se dibujan por dentro, los reflejos del sol pueden hacerlas prácticamente invisibles para las aves, reduciendo su efectividad y permitiendo que continúen viendo el cristal como un espacio libre.
¿Qué materiales se pueden utilizar?
Quienes deseen aplicar esta medida pueden utilizar rotuladores de tiza líquida blanca o pintura acrílica al temple, materiales que resisten la lluvia ligera y pueden retirarse fácilmente con un paño húmedo cuando ya no se necesiten.
Se trata de una solución sencilla y de bajo costo que puede ayudar a disminuir las colisiones de aves con ventanas, especialmente en viviendas rodeadas de jardines, árboles o áreas naturales.
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