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Una viajera cambió un vuelo de cuatro horas para recorrer dos países y tres ciudades en 6 días, y logró reducir 76% sus emisiones contaminantes: “Estamos olvidando cómo viajar”

La viajera británica evitó el avión para recorrer Europa en tren y barco hasta Lanzarote; su trayecto duró seis días, cruzó dos países y tres ciudades, y, según contó a Byway Travel, generó 76% menos emisiones que un vuelo directo.

Una viajera cambió un vuelo de cuatro horas para recorrer dos países y tres ciudades en 6 días, y logró reducir 76% sus emisiones contaminantes: “Estamos olvidando cómo viajar”

Cada año, alrededor de 1.7 millones de británicos visitan Lanzarote. La mayoría lo hace en avión desde Londres, en un trayecto que dura poco más de cuatro horas. Sin embargo, Rebecca Jackson decidió cambiar esa lógica: tardó seis días en llegar a la isla sin pisar un aeropuerto, atravesando Francia y España en tren y terminando el recorrido en ferry.

La historia fue relatada por la propia viajera al medio especializado Byway Travel, donde explicó que volar le resulta estresante por los espacios reducidos y los retrasos frecuentes. En su lugar, eligió un viaje más largo, pero que consideró más relajado, espacioso y con menor impacto ambiental.

¿Por qué decidió no viajar en avión a Lanzarote?

Rebecca Jackson explicó que el avión le genera ansiedad. Señaló que los retrasos y la falta de espacio hacen que la experiencia no sea agradable para ella.

También mencionó la influencia del programa de televisión Race Across the World, donde los participantes deben llegar a distintos puntos sin utilizar vuelos comerciales.

Además del factor personal, destacó el impacto ambiental. Según los cálculos compartidos en su testimonio, su trayecto produjo un 76% menos de emisiones de carbono en comparación con un vuelo directo.

En un contexto donde cada vez más viajeros buscan opciones sostenibles, su decisión abre una conversación que también impacta a México, país con destinos turísticos de alta demanda aérea como Cancún o Los Cabos, donde el debate sobre turismo y huella de carbono comienza a ganar relevancia.

Viajar en avión.

¿Cuánto tiempo tardó y cómo fue su itinerario completo?

El trayecto comenzó en Londres, en la estación St Pancras. Desde ahí viajó a París (Gare du Nord).

A pesar de complicaciones derivadas de la tormenta Goretti, continuó hacia Gare de Lyon y luego a Nîmes, donde visitó la Maison Carrée y las Arènes de Nîmes, vestigios de la época romana.

Posteriormente tomó un tren hacia Madrid, en un trayecto de aproximadamente siete horas. Ahí permaneció dos días y recorrió sitios como el Palacio Real de Madrid, la Puerta del Sol y la Plaza Mayor.

El último tramo fue hacia Cádiz, donde abordó un ferry de Naviera Armas. La travesía marítima duró cerca de 28 horas hasta llegar finalmente a Lanzarote.

En total, el viaje terrestre y marítimo tomó seis días. Su estancia completa fue de 18 días, incluyendo seis días en la capital de la isla.

¿Realmente es más ecológico viajar en tren y ferry?

Según lo relatado por Jackson, sí. El trayecto completo generó 76% menos emisiones de carbono que un vuelo directo.

El avión sigue siendo el medio más rápido, pero también uno de los que más emisiones genera por pasajero en trayectos de media distancia. El tren eléctrico, dependiendo de la red energética del país, puede reducir considerablemente esa huella.

En México, donde los vuelos internos conectan largas distancias, el debate sobre alternativas ferroviarias ha cobrado fuerza en años recientes con nuevos proyectos de infraestructura. Sin embargo, el tiempo sigue siendo un factor determinante para la mayoría de los viajeros.

¿Vale la pena tardar seis días en llegar a un destino?

Rebecca Jackson terminó su viaje con la misma pregunta que plantea el programa que la inspiró:

Llegar al otro lado del mundo nunca ha sido tan fácil. Pero al sobrevolarlo, ¿estamos olvidando cómo viajar?”

Su experiencia plantea una reflexión: el turismo actual privilegia la rapidez, pero puede dejar de lado la experiencia del trayecto.

Para la mayoría de las personas, seis días para un traslado puede no ser viable por trabajo, presupuesto o compromisos personales. Sin embargo, su historia muestra que existen alternativas cuando el tiempo lo permite.

¿Cuánto costaría hacer un viaje así comparado con un vuelo?

En términos generales, un vuelo redondo entre Londres y Lanzarote puede costar varios cientos de euros, dependiendo de la temporada. Convertido a pesos mexicanos, el monto podría representar varios miles o incluso decenas de miles de pesos.

El viaje en tren y ferry puede implicar boletos múltiples, hospedaje intermedio y mayor planeación, lo que podría elevar el gasto total. Sin datos concretos, cualquier cifra sería especulativa.

Viajar en barco.

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¿Qué deja esta historia para los viajeros mexicanos?

El caso no es una tendencia masiva, pero sí un ejemplo de cómo algunas personas replantean su forma de viajar.

En un país como México, con destinos lejanos entre sí y alta dependencia del transporte aéreo, la conversación sobre movilidad sostenible apenas comienza a consolidarse.

La decisión final dependerá de cada persona: tiempo disponible, presupuesto y prioridades personales. Lo que deja claro esta experiencia es que el trayecto también puede formar parte del destino.

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