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¿Las velas aromáticas pueden afectar la calidad del aire dentro de casa? Esto debes saber antes de encenderlas

Aunque se utilizan para perfumar y crear ambientes relajantes, su combustión puede liberar partículas y compuestos químicos que se acumulan en espacios cerrados

¿Las velas aromáticas pueden afectar la calidad del aire dentro de casa? Esto debes saber antes de encenderlas

Las velas aromáticas suelen asociarse con la relajación, el descanso y los ambientes acogedores, pero encenderlas también puede tener un efecto poco conocido: liberar sustancias que modifican la calidad del aire dentro de casa.

Aunque utilizarlas ocasionalmente no significa necesariamente un riesgo para la salud, su combustión puede producir partículas finas y compuestos químicos que permanecen en el ambiente, especialmente cuando se encienden en habitaciones pequeñas o con poca ventilación.

Encender una vela es un acto simbólico lleno de significado | Foto: Freepik

¿Qué sustancias liberan las velas aromáticas al quemarse?

Cuando una vela permanece encendida, la combustión de la cera y la evaporación de sus fragancias pueden generar diferentes emisiones.

Un estudio publicado en 2021 en la revista científica Environment International identificó la presencia de gases y partículas durante la quema de velas aromáticas y sin fragancia.

Entre las sustancias detectadas se encuentran:

  • Partículas finas PM2.5: pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio.
  • Compuestos orgánicos volátiles (COV): algunos proceden de las mezclas utilizadas para perfumar las velas.
  • Formaldehído y benceno: compuestos químicos identificados en las emisiones analizadas.
  • Monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno: gases que pueden producirse durante la combustión.

Sin embargo, la presencia de estas sustancias no significa que todas las velas generen las mismas emisiones ni que cualquier exposición represente automáticamente un peligro.

¿Qué pasa cuando enciendes velas aromáticas en espacios cerrados?

Encender una vela rosa al inicio de febrero es una práctica asociada con amor propio y equilibrio emocional.

El principal problema aparece cuando los contaminantes se acumulan y no existe suficiente circulación de aire para dispersarlos.

En agosto de 2026, una investigación publicada en Environment International analizó la exposición a partículas PM2.5 en 112 viviendas de Londres, donde se registró el uso habitual de productos aromáticos.

Los investigadores encontraron que las velas contribuyeron al 14% de la exposición a PM2.5 en los dormitorios de los hogares donde se utilizaban estos productos.

Además, identificaron concentraciones elevadas durante determinados periodos de uso, con picos horarios de hasta 622 microgramos por metro cúbico asociados a las velas.

El estudio también señaló que la exposición era mayor en viviendas pequeñas y con ventilación insuficiente.

¿Las velas aromáticas pueden provocar molestias o afectar la salud?

La exposición a fragancias y contaminantes puede generar diferentes reacciones dependiendo de la sensibilidad de cada persona y de las condiciones del espacio.

De acuerdo con la American Lung Association, algunas personas pueden experimentar molestias ante los productos perfumados, tanto naturales como sintéticos.

Entre los síntomas que pueden presentarse están:

  • Dolor de cabeza o migraña.
  • Irritación de ojos, nariz y garganta.
  • Tos y molestias respiratorias.
  • Mareos o náuseas.
  • Silbidos al respirar o dificultad para respirar.

Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), alergias o sensibilidad a las fragancias pueden ser más susceptibles a estos efectos.

¿Cómo utilizar velas aromáticas para reducir los riesgos?

No todas las emisiones pueden evitarse mientras una vela está encendida, pero existen medidas que ayudan a disminuir la acumulación de contaminantes en interiores.

Algunas recomendaciones son:

  • Ventilar la habitación: abrir puertas o ventanas cuando las condiciones exteriores lo permitan.
  • Evitar encender varias velas al mismo tiempo, especialmente en espacios pequeños.
  • No utilizarlas durante periodos prolongados en habitaciones cerradas.
  • Mantener la mecha recortada y seguir las instrucciones del fabricante para favorecer una combustión adecuada.
  • Evitar su uso si provocan irritación, tos o dolor de cabeza.
  • Considerar alternativas sin fragancia si hay personas sensibles a estos productos en casa.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) también recomienda mantener una ventilación adecuada al quemar velas e incienso dentro de las viviendas.

¿Las velas de soya o cera de abeja son más seguras que las de parafina?

El tipo de cera es uno de los aspectos que suelen considerarse al comprar velas aromáticas. Entre los materiales más comunes están la parafina, la soya y la cera de abeja.

Sin embargo, elegir una vela elaborada con ingredientes de origen natural no garantiza que esté libre de emisiones.

La cantidad y composición de los contaminantes también dependen de la fragancia, la mecha, las condiciones de combustión y la ventilación del lugar.

Por ello, no basta con revisar si una vela es de soya o de cera de abeja para determinar su impacto en la calidad del aire.

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