El papa León XIV tiene cáncer de pulmón y no es fumador: por qué esta enfermedad también afecta a quienes nunca han fumado
El pontífice fue operado en Roma tras detectarse un tumor en una etapa temprana. Una oncóloga de la Universidad de Miami explica el papel de la contaminación, la genética y otras exposiciones en el desarrollo de la enfermedad.
CIUDAD DEL VATINCANO.-El papa León XIV fue diagnosticado con cáncer de pulmón a los 71 años, a pesar de que no se le conoce un historial de tabaquismo. El pontífice fue operado el martes 13 de octubre de 2026 en el Hospital Gemelli de Roma, donde los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho después de detectar un tumor en una etapa temprana.
El Vaticano confirmó que los análisis identificaron un adenocarcinoma pulmonar, uno de los tipos más frecuentes de cáncer de pulmón. La intervención se realizó sin complicaciones y, de acuerdo con la actualización médica del 14 de octubre, el pontífice comenzó a caminar, recibió fisioterapia respiratoria y retomó su alimentación habitual.
El cáncer de pulmón no es solo cosa de fumadores
Su diagnóstico ha puesto atención en una realidad que los especialistas llevan años investigando: el cáncer de pulmón no afecta exclusivamente a quienes consumen tabaco. También puede desarrollarse en personas que nunca han fumado, incluidas mujeres jóvenes.
La oncóloga torácica Estelamari Rodríguez, de la Universidad de Miami, explicó en un artículo publicado por The Conversation el 13 de octubre que los cambios en los perfiles de pacientes obligan a considerar factores ambientales y genéticos, además del tabaquismo.
¿Por qué una persona que nunca ha fumado puede desarrollar cáncer de pulmón?
Aunque fumar continúa siendo el principal factor de riesgo, existen otras condiciones que pueden favorecer la aparición de tumores pulmonares:
- Exposición prolongada al humo de segunda mano
- Contaminación atmosférica
- Gas radón
- Determinadas sustancias químicas presentes en algunos lugares de trabajo
El radón es un gas radiactivo natural que puede acumularse en espacios cerrados. Su exposición prolongada se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer pulmonar, incluso en personas que nunca han consumido cigarrillos.
También existe preocupación por materiales como el asbesto y sustancias como el arsénico, el níquel, el cadmio y la sílice, especialmente cuando las personas están expuestas a ellos durante años por sus actividades laborales.
En México, el humo de leña representa otro factor que debe considerarse. El uso de combustibles sólidos para cocinar puede generar contaminación dentro de los hogares, principalmente cuando la ventilación es insuficiente.
Sin embargo, la existencia de estos factores no significa que se conozca qué provocó el cáncer del papa León XIV. Hasta ahora no se ha identificado públicamente una causa específica de su tumor.
Una de cada cinco mujeres con cáncer de pulmón nunca ha fumado
Uno de los datos destacados por Rodríguez es que aproximadamente el 20% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de pulmón nunca han fumado, una proporción superior a la observada entre los hombres con esta enfermedad.
La especialista señala que, durante los últimos 15 años, diversas investigaciones han documentado cambios en los diagnósticos de cáncer pulmonar, con una mayor presencia relativa de mujeres, personas jóvenes y pacientes que nunca han fumado.
Parte de esta evolución se relaciona con diferencias históricas en el consumo de tabaco. Las mujeres comenzaron a fumar masivamente después que los hombres, lo que desplazó en el tiempo la aparición de enfermedades asociadas al cigarrillo.
No obstante, esa explicación resulta insuficiente para comprender los diagnósticos entre quienes jamás fumaron. Los investigadores estudian posibles diferencias biológicas, exposiciones ambientales y alteraciones genéticas que podrían contribuir al desarrollo de determinados tumores.
En México, el tema también ha despertado interés. En septiembre de 2025, EL IMPARCIAL publicó un reporte sobre el cáncer de pulmón en jóvenes y personas no fumadoras en México, que recoge datos del Observatorio Global del Cáncer: durante 2022 se registraron más de 8 mil 200 nuevos casos de esta enfermedad en el país.
Es importante distinguir entre el aumento de la proporción de pacientes que nunca fumaron y un incremento de las tasas de incidencia ajustadas por edad. No son necesariamente el mismo fenómeno y pueden variar según la población estudiada.
¿Qué relación tiene la genética con el cáncer de pulmón?
Los antecedentes familiares también pueden aportar información sobre el riesgo individual.
Según la oncóloga de la Universidad de Miami, los investigadores han identificado familias con varios integrantes diagnosticados con cáncer pulmonar, lo que ha permitido estudiar posibles predisposiciones hereditarias.
Las alteraciones en determinados genes pueden favorecer el crecimiento descontrolado de células. Sin embargo, todavía se investiga cuáles de esas variantes representan un riesgo hereditario importante para desarrollar cáncer de pulmón.
Esto no significa que todas las personas con familiares afectados vayan a desarrollar la enfermedad, ni que todos los tumores pulmonares tengan un origen hereditario.
La investigación genética también ha permitido identificar biomarcadores tumorales que ayudan a seleccionar tratamientos dirigidos para algunos pacientes, especialmente cuando sus células cancerosas presentan alteraciones moleculares específicas.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer de pulmón que pueden pasar inadvertidos?
Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que puede desarrollarse durante sus primeras etapas sin provocar molestias evidentes.
Cuando aparecen síntomas, algunos pueden confundirse con enfermedades respiratorias comunes u otros problemas de salud.
Entre las señales que requieren valoración médica se encuentran:
- Tos persistente: especialmente cuando no desaparece o cambia de características.
- Falta de aire: dificultad para respirar que aparece o empeora sin una explicación clara.
- Cansancio intenso: fatiga persistente que afecta las actividades habituales.
- Dolor en el pecho, espalda u hombros: sobre todo si se mantiene o se acompaña de otros síntomas.
- Sangre al toser: una señal que requiere atención médica oportuna.
Estos síntomas no significan necesariamente que una persona tenga cáncer. Pueden deberse a distintas enfermedades, pero es importante investigar los que persisten o empeoran.
La dificultad para reconocerlos puede ser mayor en pacientes jóvenes o personas que nunca han fumado, porque el cáncer pulmonar no siempre figura entre las primeras posibilidades diagnósticas.

¿Cómo se detecta el cáncer de pulmón antes de que avance?
El diagnóstico temprano puede mejorar considerablemente las posibilidades de tratamiento, especialmente cuando el tumor todavía no se ha extendido a otras partes del organismo.
Una de las herramientas de detección utilizadas en personas con alto riesgo es la tomografía computarizada de baja dosis, que permite identificar lesiones pequeñas en los pulmones.
En Estados Unidos, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos recomienda pruebas anuales a adultos de entre 50 y 80 años que acumulen un historial de consumo de al menos 20 paquetes-año y que actualmente fumen o hayan dejado de hacerlo durante los últimos 15 años.
Un paquete-año equivale, por ejemplo, a fumar una cajetilla diaria durante un año. Las recomendaciones pueden variar entre organizaciones médicas y países.
El problema es que los criterios habituales basados en tabaquismo dejan fuera a muchas personas que nunca han fumado, incluso si presentan otros factores de riesgo. Por eso, detectar un cáncer pulmonar en este grupo puede depender de estudios solicitados por otros motivos o de la evaluación de síntomas.
La detección mediante tomografía no se recomienda indiscriminadamente para toda la población, debido a posibles resultados falsos positivos, procedimientos innecesarios y exposición a radiación.
¿Qué sigue para el papa León XIV después de su cirugía?
En el caso del pontífice, los médicos lograron retirar el tejido pulmonar que contenía el tumor. Sin embargo, todavía deben completar evaluaciones para determinar con precisión la extensión de la enfermedad y establecer si requiere tratamiento adicional.
La identificación del cáncer en una etapa temprana representa un elemento favorable, aunque no permite afirmar por sí sola que la enfermedad esté curada.
Dependiendo de los resultados, el tratamiento de un adenocarcinoma pulmonar puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o medicamentos dirigidos contra alteraciones específicas del tumor.
Por ahora, el papa permanece bajo vigilancia médica y sus actividades públicas se encuentran suspendidas hasta el 20 de octubre.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí



Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados