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Esta es la rutina de un hombre que a sus 50 años comenzó a estudiar nueve idiomas y ahora puede ver películas, leer libros y sostener conversaciones en lenguas extranjeras

Shinji Miyazaki decidió a sus 50 años demostrar que una persona adulta puede aprender nuevos idiomas y ahora, 13 años después, puede entender nueve lenguas diferentes.

Esta es la rutina de un hombre que a sus 50 años comenzó a estudiar nueve idiomas y ahora puede ver películas, leer libros y sostener conversaciones en lenguas extranjeras

JAPÓN.- Shinji Miyazaki tenía casi 50 años cuando decidió romper con una creencia popular: “Debes comenzar a aprender un idioma extranjero desde joven para dominarlo”.

Hoy, a sus 62 años, este traductor japonés es un ejemplo de que la edad no es un límite para adquirir nuevos idiomas. En los últimos 13 años, ha estudiado nueve lenguas, entre ellas alemán, francés, mandarín e indonesio, según The Mainichi.

Su historia muestra que la constancia y la motivación interna pueden más que cualquier barrera generacional.

Cuál es la rutina de Miyazaki

Miyazaki dedica cerca de seis horas al día al aprendizaje de idiomas, sin tomar un solo día de descanso en más de una década.

Su jornada arranca a las 6:30 de la mañana:

  1. Toma café en una cadena de hamburguesas y ahí aprovecha para estudiar durante casi dos horas.
  2. Más tarde, mientras se dirige a desayunar a otro lugar, continúa escuchando audios y practicando la pronunciación.
  3. Tres o cuatro veces por semana asiste a clases presenciales en escuelas de idiomas.

Este ritmo no ha cambiado en 13 años.

El método: palabras agrupadas y tarjetas hechas a mano

Cuando enfrenta una lengua nueva, Miyazaki comienza con una estrategia clara: memorizar vocabulario básico por categorías, con puntos de partida:

  • Colores
  • Números
  • Días de la semana
  • Partes del cuerpo

En su cuaderno conviven palabras en distintos idiomas. Por ejemplo, escribe términos en indonesio y a un lado anota vocablos en coreano, usando el alfabeto Hangul.

Además, elabora tarjetas de vocabulario caseras. Cuando repasa, transcribe en su libreta aquellas palabras que aún no ha consolidado. Este proceso manual refuerza su memoria.

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Aprendizaje múltiple: una ventaja, no una confusión

Estudiar varios idiomas al mismo tiempo podría parecer un reto mayor. Para Miyazaki, sin embargo, tiene beneficios concretos:

  • Mejora la memoria y la concentración. Las horas diarias de escucha y repaso mantienen su mente en constante ejercicio.
  • Desarrolla flexibilidad mental. “Estudiar múltiples idiomas parece haber vuelto mi mente más flexible”, comenta.

Del inglés a la filosofía: el origen de su motivación

Miyazaki no comenzó a acercarse a la literatura hasta su entrada a la Universidad Aoyama Gakuin, en Tokio, donde rodeado de lectores ávidos, soñó con ser escritor.

Como ya dominaba el inglés, se convirtió en traductor industrial a los 27 años. A los 30 viajó a Reino Unido para estudiar lingüística en un posgrado con la meta de desarrollar “habilidades de inglés duraderas”.

Tras dos años en el extranjero, regresó para dedicarse a la traducción editorial. Pero la industria comenzó a cancelar sus trabajos por motivos comerciales.

Esa experiencia lo llevó a cuestionarse: “¿cuál es la verdadera felicidad para un ser humano?”.

A los 42 años, decidió estudiar filosofía por correspondencia en la Universidad de Keio. Más tarde amplió sus estudios a leyes y comercio, obteniendo cinco grados académicos durante sus 40 años, incluido uno de la Universidad de Londres.

El detonante: leer obras en su idioma original

Mientras cursaba estudios en la Universidad de Londres de forma remota, Miyazaki tuvo un momento clave. Se encontró con libros que no estaban traducidos al japonés.

Tuve una epifanía mientras leía los libros asignados. Leí muchos libros maravillosos y me di cuenta de que era algo que solo podía experimentar porque podía leer en un idioma extranjero”.

Cerca de los 50, decidió ampliar sus horizontes más allá del japonés y el inglés. Su objetivo no era solo conversar, sino leer obras originales.

Resultados actuales: sin prisa, pero con avances concretos

Aunque Miyazaki no ha alcanzado un nivel nativo o de intérprete en las lenguas que estudia desde los 50 años, sí ha logrado metas claras:

  • En chino, puede leer periódicos y ver películas.
  • En alemán, mantiene conversaciones cotidianas e interacciones sociales.
  • Su objetivo sigue siendo seguir mejorando.

Su oficina, que también es su hogar, tiene libreros llenos de títulos en varios idiomas como en inglés, alemán, español, italiano, coreano, tailandés y más.

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Consejos para quienes quieren empezar después de los 50

Para las personas de mediana edad o mayores que piensan en retomar el estudio, Miyazaki ofrece una recomendación clara:

La motivación impulsada por recompensas externas o el reconocimiento no dura. Es importante encontrar una motivación intrínseca basada en cómo quieres vivir. Con motivación intrínseca, no enfrentarás fracasos”.

Su impulso, dice, ha sido siempre el deseo de contribuir a la sociedad. Su siguiente meta: convertirse en una “estrella senior” que inspire a otros a demostrar que aprender algo nuevo es posible a cualquier edad.

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