Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Estilos / Salud dental

¿Cepillarse los dientes puede alargar la vida? Una simple rutina de cepillado podría reducir el riesgo de padecer más de 50 enfermedades, afirman expertos en salud dental

Aumentar la frecuencia del cepillado es útil siempre y cuando se haga con la técnica correcta. De lo contrario, el remedio puede ser peor que la enfermedad.

¿Cepillarse los dientes puede alargar la vida? Una simple rutina de cepillado podría reducir el riesgo de padecer más de 50 enfermedades, afirman expertos en salud dental

Durante décadas, lavarse los dientes fue una recomendación asociada casi exclusivamente a la estética o a evitar visitas dolorosas al dentista. Sin embargo, investigaciones recientes presentadas en la conferencia anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) han puesto sobre la mesa un enfoque distinto: la higiene bucal rigurosa podría ser un factor clave para vivir más años y con mejor salud.

De acuerdo con información retomada por Fox News, especialistas en diversas ramas de la medicina coinciden en que la boca funciona como una “puerta de entrada” al organismo. Esto significa que lo que ocurre en tus dientes y encías no se queda ahí, sino que tiene efectos directos en el corazón, el cerebro y otros sistemas del cuerpo. Entender esta conexión, dicen los expertos, es el primer paso para adoptar una rutina que va más allá de la sonrisa.

La boca como espejo de tu salud general: enfermedades que puedes prevenir

Cuando una persona tiene una enfermedad periodontal —es decir, una infección grave en las encías—, su cuerpo vive en un estado de inflamación constante. Esta inflamación no se limita a la boca; viaja por el torrente sanguíneo y puede desencadenar respuestas negativas en otros órganos.

¿Cepillarse los dientes puede alargar la vida? Una simple rutina de cepillado podría reducir el riesgo de demencia, afirman expertos en salud dental | Foto: unsplash

Los estudios presentados en la AAAS señalan que mantener los dientes sanos está asociado con la reducción del riesgo de más de 50 condiciones médicas. Entre las más relevantes se encuentran:

  • Salud cognitiva: La pérdida de piezas dentales y las encías enfermas se han relacionado con una reducción de la materia gris en el cerebro. Por el contrario, las personas que conservan una buena salud bucal tienden a mostrar mejores respuestas cognitivas y un menor riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer.
  • Artritis reumatoide: La periodontitis genera una respuesta inmunitaria que puede agravar o detonar enfermedades autoinmunes. La inflamación crónica derivada de las encías enfermas es un factor de riesgo reconocido para este padecimiento.
  • Complicaciones cardiovasculares: Aunque a simple vista no lo parezca, las bacterias que se acumulan en la boca pueden ingresar al sistema circulatorio y contribuir a la formación de placas en las arterias.

Como ves, la boca no es un territorio aislado. Mantenerla sana es una forma de medicina preventiva que cualquier persona puede practicar desde casa.

¿Dos o tres veces al día? La frecuencia que recomiendan los especialistas

La mayoría de las personas creció con la idea de que cepillarse los dientes dos veces al día era suficiente. Sin embargo, algunos especialistas están ajustando esa recomendación. Durante la conferencia, se sugirió que lavarse los dientes tres veces al día puede marcar una diferencia significativa.

¿La razón? El control del biofilm bacteriano. Este término técnico se refiere a la placa dental que se forma constantemente en la superficie de los dientes. Si no se remueve con la frecuencia suficiente, ese biofilm se convierte en el “combustible” de la inflamación crónica.

Te puede interesar: Evita estos errores comunes en el cuidado de la piel a partir de los 40

Al incrementar la frecuencia del cepillado a tres veces —idealmente después de cada comida principal— se logra:

  • Reducir la carga inflamatoria total del cuerpo.
  • Proteger la función metabólica y cardiovascular.
  • Favorecer un envejecimiento más saludable, manteniendo alejadas la fragilidad física y la discapacidad funcional en la vejez.

No se trata de una obsesión, sino de una estrategia práctica para evitar que el cuerpo viva en un estado de alerta permanente.

La técnica importa más que la fuerza: cómo cepillarse sin lastimarse

Aumentar la frecuencia del cepillado es útil siempre y cuando se haga con la técnica correcta. De lo contrario, el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Los expertos advierten que cepillarse con demasiada fuerza, usar cerdas duras o hacer movimientos agresivos puede provocar daños colaterales como:

  • Desgaste del esmalte dental, que es irreversible.
  • Recesión de las encías, lo que expone partes sensibles del diente y aumenta el riesgo de caries y sensibilidad.

El Dr. Richard Lipari, especialista citado en el informe de Fox News, sugiere cambiar la forma en que pensamos sobre el cepillado. En lugar de verlo como un “restregado” para dejar los dientes “rechinando”, propone imaginarlo como un masaje para los dientes y las encías.

Esto implica:

  • Usar un cepillo de cerdas suaves o un cepillo eléctrico con sensor de presión.
  • Realizar movimientos circulares y suaves, sin aplicar fuerza excesiva.
  • Dedicar al menos dos minutos a cada sesión, repartiendo el tiempo en todas las zonas de la boca.

La diferencia entre limpiar y lastimar está en la delicadeza con la que se ejecuta la rutina.

Medicina preventiva desde casa: la salud bucal como parte del sistema de salud

Uno de los puntos más importantes que se destacaron en la AAAS es que la salud bucal debe dejar de verse como un área separada del resto de la medicina. Así como se monitorea la presión arterial o el nivel de glucosa, la boca merece atención constante porque sus condiciones impactan directamente en el bienestar general.

Esto no significa que debas volverte experto en odontología, sino que adoptes una visión más amplia: cuidar tus dientes es cuidar tu corazón, tu cerebro y tu sistema inmune.

Los especialistas recomiendan:

  • Consultar al dentista de forma regular, no solo cuando hay dolor. Una revisión a tiempo puede detectar signos de inflamación antes de que se conviertan en un problema sistémico.
  • Ajustar el plan de cuidado personal según las necesidades específicas de cada persona. No todas las bocas son iguales, y lo que funciona para uno puede no ser ideal para otro.
  • Considerar la salud bucal como una inversión a largo plazo, no como un gasto eventual.

En palabras de los investigadores, mantener una buena higiene dental es una de las herramientas más accesibles y efectivas para conservar la autonomía y la calidad de vida durante el envejecimiento.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados