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Sobresale entre un viñedo

Para el estudio suizo L3P Architekten la respuesta a la problemática de contar con poco espacio para desarrollar una residencia para una familia de cuatro integrantes la encontró en un antiguo viñedo.

Para el estudio suizo L3P Architekten la respuesta a la problemática de contar con poco espacio para desarrollar una residencia para una familia de cuatro integrantes la encontró en un antiguo viñedo.

El desarrollo de la vivienda, ubicada en Dielsdorf, Suiza, adopta la lógica de la vid: el muro central de apoyo, los pedestales y las ventanas encortinadas siguen la estructura del tronco, las ramas y las uvas que cuelgan.

“Detrás de la casa todo aún está lleno de vides, las ventanas cuelgan de un soporte como las uvas de un racimo, y todo tipo de plataformas salen del muro central al igual que las ramas salen del tallo del racimo”, explicó el arquitecto Boris Egli.

La fachada, compuesta por 58 ventanas de vidrio, todas diferentes, cuelga frente a la estructura principal.

El triple vidrio aislante, como acristalamiento casi de piso a techo, cuenta con un alto valor de transmisión de luz, lo que garantiza una buena iluminación de los interiores.

Dado que toda la piel exterior está hecha de vidrio, los arquitectos eligieron una combinación de protección solar y vidrio de aislamiento térmico que hace frente a las grandes diferencias entre el invierno y el verano. De esta manera, el consumo de energía del edificio también se puede reducir ahorrando en calefacción y refrigeración.

DISTRIBUCIÓN FLUIDA

El acceso al edificio se da a través de la cochera, en esta área se encuentra el sótano y la sala de tecnología de la casa, aunado a una habitación doble con baño.

A causa de las restricciones de espacio se impidió levantar una escalera central por lo que las estancias se encuentran comunicadas por amplias zonas y se renunció a la distribución clásica de los niveles.

Al continuar ascendiendo se llega a una biblioteca de hormigón que funciona como el refuerzo transversal de la estructura. A partir de ahí, una sucesión continua de diferentes estancias habitables comienza a través de pedestales y escalones individuales, de las cuales ninguna supera los 15 metros cuadrados.

Los techos y paredes de hormigón expuesto contrastan con los colores de los muebles, mientras que la sensación de continuidad y fluidez creada por los ventanales de vidrio, complementa la solidez de la propuesta.

“La estructura está iluminada en vertical, como una línea envolvente, que finalmente hace que la casa funcione como una antorcha”, refirió Thomas Schoch, quien estuvo a cargo de la iluminación de la casa.

Así, tanto de día como de noche, esta casa-viñedo consigue pasar desapercibida entre los árboles y se desarrolla con gran respeto por el entorno.

En corto...

- La superficie de la planta superior es de 82 metros cuadrados.

- El proyecto tuvo una duración de 2 años y medio.

- La propuesta se concluyó en 2014.

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