El secreto oculto en el cuadro de María Félix: Por qué “La Doña” rechazó a Diego Rivera por un amuleto esotérico
Más que un retrato, era un escudo. Descubre los arcanos del tarot y los símbolos egipcios que Leonora Carrington ocultó en la pintura favorita de María Félix para darle poder eterno.

En la historia del arte mexicano, existe una rivalidad silenciosa que dice más sobre María Félix que cualquier película.
Mientras el mundo recuerda el escándalo del retrato que le pintó Diego Rivera —a quien la actriz mandó “censurar” con un albañil—, pocos conocen la verdadera joya que “La Doña” atesoraba en su sala: “La Maja del Tarot”.
Pintado por la mística Leonora Carrington, este cuadro no era un simple retrato; era un objeto alquímico cargado de símbolos esotéricos que, según la propia María, servía para protegerla y “sacarle la mala leche”.
El desprecio a Rivera: “Mucha piel y poca alma”
En 1949, Diego Rivera pintó a María con un vestido de encaje tan transparente que dejaba ver sus pechos. María, furiosa, calificó la obra de “horrorosa” y afirmó que el pintor la había objetivizado. Su respuesta fue legendaria: llamó a un albañil para que cubriera las transparencias con cal.
Rivera se indignó, pero María ya había tomado una decisión: necesitaba una visión femenina que entendiera su verdadera fuerza. Ahí entró Leonora Carrington.
Los 5 secretos esotéricos de “La Maja del Tarot”

Leonora transformó a María en una deidad. El cuadro está diseñado para verse al derecho y al revés, como una carta de tarot, y esconde significados que explican el poder de la actriz:
- El Mago y el Infinito (∞): Sobre la cabeza de María aparece el símbolo del infinito. Esto representa que ella es dueña de su destino y tiene el poder absoluto para manifestar su realidad.
- El Sol en el vientre: En el torso de su túnica brilla el Arcano 19. Simboliza su vitalidad arrolladora, éxito y claridad mental. No era una mujer que caminara en la sombra; ella era la luz.
- La Sacerdotisa e Intuición: La presencia de la luna creciente en su rostro inferior conecta a María con lo sagrado femenino y la sabiduría oculta. Era su escudo contra las traiciones.
- La Tejedora del Destino: En una mano sostiene una telaraña. Este símbolo revela que María no era presa de nadie; ella era la araña que controlaba su propia red, autónoma y poderosa.
- El Escarabajo Egipcio: En su frente porta un escarabajo, símbolo de renacimiento y regeneración. Para Leonora, María era eterna; una mujer capaz de reinventarse tras cada caída.
El “Papalote” que expulsaba el veneno
Lo más curioso de la obra es una forma “peluda” que sale de su estola. Según María Félix, este elemento tenía una función metafísica: “sacarle la mala leche”.
Era un filtro energético diseñado por Carrington para expulsar las rabias, envidias y energías tóxicas que la rodeaban en el mundo del cine.
“Las mujeres me retratan mejor”
María Félix colgó la obra de Carrington exactamente donde antes estuvo la de Rivera. Para “La Doña”, los hombres la pintaban como un objeto de deseo, pero las mujeres —especialmente las surrealistas— eran capaces de pintar su alma.
Hoy, “La Maja del Tarot” sigue siendo uno de los retratos más enigmáticos del siglo XX, recordándonos que detrás de la belleza de María Félix, había una mujer que creía profundamente en el poder de los símbolos y la magia.
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