Expertos en eficiencia energética coinciden: Lavar la ropa con agua fría puede reducir gran parte del consumo de la lavadora porque calentar el agua representa cerca del 90% de la energía usada durante el ciclo
El programa estadounidense ENERGY STAR señala que calentar el agua puede concentrar aproximadamente el 90% de la energía utilizada para lavar ropa y recomienda elegir ciclos fríos cuando las prendas lo permitan.

MÉXICO.— Cambiar la temperatura del agua al lavar la ropa puede representar una diferencia importante en el consumo energético del hogar. Aunque muchas personas se concentran en la duración de los ciclos o la cantidad de prendas, uno de los factores que más influye en el gasto de energía es el calentamiento del agua.
De acuerdo con ENERGY STAR, programa de eficiencia energética respaldado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), aproximadamente el 90% de la energía necesaria para operar una lavadora puede destinarse a calentar el agua, por lo que utilizar ciclos de lavado en frío es una de las recomendaciones para reducir el consumo.
La explicación es sencilla: cuando se utiliza agua caliente, se requiere energía adicional para elevar su temperatura. Al elegir agua fría se evita buena parte de ese proceso, mientras la lavadora continúa utilizando electricidad para mover el tambor, bombear el agua y completar el ciclo.
Esto no significa que todas las lavadoras consuman exactamente la misma proporción de energía ni que utilizar agua fría reduzca automáticamente 90% el gasto eléctrico del aparato. La diferencia depende del modelo, la temperatura seleccionada y el sistema empleado para calentar el agua.
¿Por qué lavar con agua fría puede reducir tanto el consumo energético?
El funcionamiento de una lavadora implica distintas tareas que requieren energía, desde el movimiento del motor hasta la entrada y salida del agua. Sin embargo, cuando se utiliza agua caliente, una parte considerable del consumo puede corresponder al calentamiento.
ENERGY STAR explica que cambiar la configuración de agua caliente a tibia puede reducir a la mitad el consumo energético asociado al lavado en las condiciones de su recomendación. Elegir agua fría permite reducirlo todavía más.
El beneficio resulta especialmente relevante cuando se realizan varias cargas de ropa durante la semana, pues evitar el calentamiento del agua en los ciclos habituales disminuye el consumo acumulado.
En México, el efecto sobre el recibo de electricidad no puede establecerse mediante una cifra única. Es necesario considerar la frecuencia de lavado, las características de la lavadora, la forma en que se obtiene el agua caliente y la tarifa eléctrica correspondiente al domicilio.
La importancia de controlar el gasto de los electrodomésticos también ha sido abordada por EL IMPARCIAL. En una nota sobre cómo cambiar ciertos hábitos al utilizar la lavadora puede ayudar a reducir el consumo eléctrico, se examinan distintas prácticas domésticas relacionadas con su utilización.
¿El agua fría limpia la ropa igual que el agua caliente?
Una de las principales dudas al modificar la temperatura del lavado es si las prendas quedarán igual de limpias.
Según ENERGY STAR, lavar con agua fría generalmente ofrece buenos resultados de limpieza, especialmente cuando se trata de ropa de uso cotidiano. La institución identifica las manchas aceitosas como una de las situaciones en las que puede ser conveniente utilizar temperaturas más elevadas.
Esto permite distinguir entre las cargas habituales y aquellas que requieren un tratamiento especial.
Las prendas con grasa difícil de eliminar, las que necesitan un proceso específico de higiene o aquellas cuyas etiquetas establecen otras condiciones pueden requerir un programa diferente.
Por ello, elegir agua fría no debe convertirse en una regla absoluta. Lo recomendable es revisar las instrucciones de las prendas, utilizar un detergente adecuado y seleccionar la temperatura según el tipo de suciedad.
También conviene atender las indicaciones del fabricante para la limpieza y mantenimiento de la propia lavadora, ya que algunos equipos requieren ciclos específicos a temperaturas superiores.
Otras recomendaciones de ENERGY STAR para gastar menos energía al lavar
Además de elegir agua fría, el programa estadounidense recomienda prestar atención a la forma en que se utiliza la lavadora.
Una de sus sugerencias consiste en aprovechar la capacidad de carga del aparato, sin exceder las indicaciones del fabricante. ENERGY STAR explica que las lavadoras pueden emplear cantidades similares de energía con diferentes tamaños de carga, por lo que reunir suficientes prendas para un lavado eficiente ayuda a evitar ciclos innecesarios.
También aconseja evitar los programas sanitarios de temperatura muy elevada cuando no sean indispensables, ya que incrementan la energía necesaria para calentar el agua.
Otra medida consiste en utilizar velocidades altas de centrifugado cuando las telas lo permitan. Esto ayuda a retirar más humedad de las prendas y puede reducir la energía necesaria si después se utiliza una secadora.
En los hogares donde sea posible, tender la ropa al aire libre o utilizar un tendedero interior permite disminuir el uso de equipos de secado eléctrico.
Estas recomendaciones coinciden con la importancia de mantener los aparatos en buenas condiciones. En Hermosillo, la Unión de Usuarios ha advertido sobre el impacto de distintos electrodomésticos en el consumo de electricidad y la necesidad de darles mantenimiento.
¿Cuánto dinero puede ahorrar una familia mexicana al lavar con agua fría?
Aunque los datos de ENERGY STAR muestran que existe un potencial importante de ahorro energético, no es posible convertir directamente ese beneficio en una cantidad fija de pesos mexicanos.
La cifra del 90% corresponde a la energía destinada al calentamiento del agua en las condiciones descritas por la institución, no al porcentaje que necesariamente disminuirá en el recibo de luz de cualquier vivienda.
Por ejemplo, una lavadora que recibe agua calentada previamente por gas puede tener un comportamiento distinto de otra que utiliza un sistema eléctrico de calentamiento. En el primer caso, parte del beneficio podría reflejarse en el consumo de combustible y no directamente en la factura eléctrica.
Asimismo, quienes ya utilizan habitualmente agua fría no obtendrán el mismo beneficio adicional que quienes acostumbran seleccionar temperaturas altas.
Para conocer el efecto real, sería necesario comparar el consumo energético de diferentes ciclos de un equipo específico, considerando también la frecuencia de uso y el costo de la energía.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) también ha difundido recomendaciones para aprovechar mejor los aparatos del hogar, como recoge esta información sobre medidas para reducir el consumo de electricidad y utilizar eficientemente la lavadora.
La ventaja del lavado en frío es que puede aplicarse sin comprar un nuevo electrodoméstico, siempre que la lavadora disponga de esa configuración y el tipo de ropa permita utilizarla.
Así, una decisión tan cotidiana como seleccionar la temperatura antes de iniciar el lavado puede contribuir al uso eficiente de la energía, sin necesidad de modificar por completo los hábitos del hogar.
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