El Imparcial / Dinero / Cigarros

Cigarros de contrabando elevan riesgos legales para el pequeño comercio en México, advierte Anpec

IEPS, Código Fiscal y sanciones: Lo que todo comerciante debe saber para no incurrir en un delito

MÉXICO.- La venta de cigarros en México atraviesa un momento crítico para el pequeño comercio. El aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), vigente desde enero de 2026, provocó un alza inmediata en los precios al público que supera los 100 pesos por cajetilla en muchos puntos de venta.

Este nuevo escenario ha ampliado la brecha de precios entre el producto legal y el ilegal, fortaleciendo al mercado de contrabando y colocando a los comercios formales en una situación de mayor vulnerabilidad legal y fiscal.

De acuerdo con información de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), organización que ha seguido de cerca este fenómeno, el encarecimiento del producto legal ha impulsado el consumo de cigarros ilegales, al tiempo que entraron en vigor reformas al Código Fiscal de la Federación que endurecen las sanciones contra quienes vendan, posean o almacenen este tipo de mercancía.

La propia Anpec advierte que hoy la responsabilidad ya no se limita a importadores o grandes distribuidores, sino que alcanza directamente al pequeño comerciante.

Te puede interesar: Desde enero de 2026, los cigarros subirán de precio en México por aumento al IEPS y varias cajetillas costarán más de 100 pesos; tiendas reciben nuevas listas de precios

El aumento al IEPS y su impacto en el mercado del cigarro

Con la entrada en vigor del nuevo IEPS el 1 de enero, el precio de los cigarros aumentó en promedio entre 15 y 22 pesos por cajetilla. Este ajuste fiscal, según ANPEC, ha tenido un efecto inmediato en el mercado informal.

Actualmente, 3 de cada 10 cigarros que se venden en el país son ilegales. Sin lugar a dudas, esta política fiscal ha terminado por llenar las alforjas de los cárteles del cigarro de contrabando que operan con amplios márgenes y, en gran medida, con total impunidad”, afirmó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la organización.

La diferencia de precio entre una cajetilla legal y una de contrabando puede superar los 75 pesos, lo que incentiva su compra y distribución, especialmente en zonas de alta afluencia como estaciones del Metro, paraderos, cruceros y espacios públicos.

Venta abierta, sin controles y con riesgos para la salud

Uno de los aspectos que más preocupa a los pequeños comerciantes es que los cigarros ilegales se venden abiertamente, incluso por unidad, sin ningún tipo de control sanitario ni restricción de edad. De acuerdo con Anpec, estos productos llegan a manos de menores de edad, no cumplen estándares de calidad y no aportan un solo peso en impuestos.

También te puede interesar: Golpe al contrabando en el AICM: más de 88 toneladas de cigarrillos piratas valuados en millones de pesos

Además del daño a la salud pública, esta práctica profundiza la competencia desleal contra los comercios establecidos que sí cumplen con la ley y enfrentan costos fiscales más altos.

Reforma al Código Fiscal: vender cigarros ilegales ya es contrabando

Desde el 1 de enero de 2026, las reformas al Código Fiscal de la Federación equiparan la venta y posesión de cigarros ilegales al delito de contrabando. La ley refuerza la obligación de verificar que cada cajetilla cuente con el código de seguridad fiscal, elemento que acredita el pago de impuestos y la legalidad del producto.

Un punto clave es que la legislación no exige intención para sancionar. Esto significa que un comerciante puede enfrentar consecuencias fiscales y penales aun cuando no supiera que los cigarros eran ilegales.

La ausencia del código, o la detección de códigos falsos, alterados o apócrifos, es suficiente para que la autoridad considere la conducta como contrabando.

¿Qué sanciones puede enfrentar un pequeño comerciante?

Las consecuencias por vender o poseer cigarros ilegales son severas y no distinguen el tamaño del negocio:

Sanciones penales

  • Prisión de 3 meses a 5 años en casos de contrabando sin agravantes.
  • Prisión de 3 a 9 años cuando exista contrabando calificado, como el uso de códigos falsos o documentación fraudulenta, o cuando el monto de impuestos omitidos sea elevado.

Multas económicas

  • Multas que van del 130% al 150% de las contribuciones omitidas, incluido el IEPS.

Decomiso de mercancía

  • Aseguramiento y decomiso definitivo de los cigarros y de los medios utilizados para su transporte o almacenamiento.

Responsabilidad de terceros

  • Puede sancionarse a cualquier persona que tenga cigarros ilegales en su poder si no acredita su legal procedencia, sin importar si es importador, distribuidor o comerciante minorista.

El código de seguridad fiscal: la clave para evitar problemas

El código de seguridad fiscal, obligatorio en cada cajetilla legal, es un identificador único e irrepetible. Su función es demostrar que el producto cumplió con las obligaciones fiscales. Revisar su presencia y autenticidad es hoy una medida indispensable para proteger el negocio.

En el entorno actual, vender cigarros sin código de seguridad no es una falta menor, representa un riesgo real para la operación del negocio, el patrimonio familiar y la seguridad jurídica del comerciante”, advirtió Rivera.

Recomendaciones prácticas para el pequeño comercio

ANPEC exhorta a los comerciantes a tomar medidas preventivas claras:

  • Comprar únicamente a distribuidores formales.
  • Revisar cada cajetilla antes de ponerla a la venta.
  • Conservar facturas y documentos que acrediten la legalidad del producto.
  • Mantenerse informados sobre cambios en la ley fiscal.

La organización subraya que vender cigarros de contrabando no es una opción viable para la permanencia del negocio.

Llamado a la autoridad: combatir el contrabando donde ocurre

Finalmente, Anpec pide que la aplicación de la ley se enfoque en los puntos donde el contrabando opera de forma abierta, como calles, centros de acopio y distribución ya identificados, y no únicamente en los pequeños comercios formales.

El objetivo, señalan, debe ser un piso parejo que combata el comercio ilegal sin criminalizar a quienes buscan cumplir la ley y sostener su actividad económica de manera formal.

Temas relacionados