¿La sabermetría condenó a los Red Sox? Gray y Contreras cuestionan decisiones tras eliminación: “Esto es beisbol”
Sonny Gray cuestionó que los Red Sox lo retiraran cuando apenas tenía 70 lanzamientos y estaba por enfrentar por tercera vez al lineup de Yankees; después, Willson Contreras apuntó directamente contra el exceso de datos y “computadoras diciéndote qué hacer”.

Los Boston Red Sox son una organización que ha abrazado profundamente la tecnología, los datos y la biomecánica para buscar hasta el más pequeño detalle que pueda mejorar el rendimiento de sus jugadores. Sin embargo, tras quedar eliminados por los New York Yankees, dos de sus propios veteranos pusieron sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto debe la sabermetría determinar una decisión dentro del terreno?
Sonny Gray nunca pronunció las palabras “sabermetría”, “analytics” o “computadoras”, pero cuestionó una decisión estrechamente relacionada con una de las tendencias estadísticas más utilizadas en el beisbol moderno: retirar a un pitcher cuando está por enfrentar por tercera ocasión al orden al bate.
Después, Willson Contreras fue mucho más directo.
No es suficiente cuando tienes talento, datos o computadoras diciéndote qué hacer, porque esto es beisbol”, declaró.
Las palabras llegaron después de que Yankees derrotara 9-2 a Boston para completar la barrida 2-0 en la Serie de Comodín de la Liga Americana. Nueva York superó a los Red Sox 18-2 en carreras y 26-7 en hits durante los dos encuentros.
Pero la polémica no nació con el marcador final, sino cuando el juego todavía estaba al alcance de Boston.
Sonny Gray y Willson Contreras criticaron lo que ellos consideran dependencia exagerada de datos y computadoras, por parte de Red Sox.
— Enrique Rojas/ESPN (@Enrique_Rojas1) October 1, 2026
Sabiendo que la información es poder, creo que ellos tienen un punto: En algunos momentos, simplemente hay que dejar que los muchachos jueguen el…
¿Por qué los Red Sox sacaron a Sonny Gray?
Boston perdía solamente 1-0 en la quinta entrada. Había dos outs y dos corredores en circulación cuando el manager Chad Tracy salió del dugout para retirar a Gray.
El veterano derecho llevaba apenas 70 lanzamientos y había conseguido mantener a los Yankees en una sola carrera.
Tracy llamó al zurdo Erik Miller para enfrentar a Cody Bellinger, pero el movimiento no funcionó: Bellinger conectó inmediatamente un sencillo productor que amplió la ventaja de Nueva York a 2-0.
¿Por qué retirar tan pronto a un pitcher que todavía parecía tener combustible?
Parte del contexto está en uno de los conceptos más estudiados por la sabermetría moderna.
Cuando un abridor enfrenta por tercera vez al lineup, los bateadores ya han tenido dos oportunidades para observar sus lanzamientos, velocidades, rompimientos y secuencias. Los datos históricos muestran que, en términos generales, la efectividad de los pitchers disminuye conforme avanza cada vuelta al orden.
Por eso, especialmente en postemporada, cada vez es más común que los managers recurran temprano al bullpen en lugar de permitir que su abridor vuelva a enfrentar a los mejores bateadores rivales.
La paradoja de Gray: cuestionó los datos apoyándose en los datos
Aquí es donde el caso se vuelve particularmente interesante.
Gray cuestionó una decisión asociada al uso de tendencias estadísticas, pero para demostrar por qué consideraba que debieron dejarlo continuar utilizó precisamente sus propios números.
Creo que soy el mejor pitcher de la Liga Americana cuando enfrento por tercera vez al orden al bate. Creo que eso es un hecho”, aseguró.
Y los datos le daban argumentos.
Durante la temporada 2026, los bateadores apenas registraron .180 de promedio contra Gray cuando lo enfrentaron por tercera ocasión, la mejor cifra entre todos los pitchers calificados de la Liga Americana. Además registró 1.99 de efectividad en esas situaciones.
Es decir, la tendencia general decía: cuidado con dejar al abridor por tercera vez ante el lineup.
Pero los datos particulares de Gray decían: él era precisamente el mejor de la Liga Americana haciéndolo.
Me habría gustado que en ese momento apostaran por mí, para bien o para mal, pero así de competitivo soy. Y sí, creo que probablemente podrían preguntarle a los muchachos y ellos se sentían de la misma manera. Me sentía fuerte, me sentía confiado y estaba convencido”, expresó.
"I'm the best pitcher in the American League going through the order for a third time. I think that's a fact. I would've liked to live or die with me in that moment...ask the guys in here if they felt the same way. I felt strong, confident."
— SNY Yankees (@snyyankees) October 1, 2026
Sonny Gray on getting pulled in the… pic.twitter.com/hIWTd77Aso
La discusión, por lo tanto, no necesariamente enfrenta a estadísticas contra intuición, sino que plantea una pregunta más compleja: ¿qué dato debe pesar más cuando una tendencia general contradice la evidencia específica del jugador que tienes sobre el montículo?
Red Sox hicieron algo similar en el Juego 1
El cambio de Gray tampoco fue un episodio aislado.
En el primer juego de la Serie de Comodín, Tracy también retiró al abridor Payton Tolle con dos outs en la quinta entrada, cuando Boston perdía solamente por una carrera. Tolle llevaba 83 lanzamientos.
Otra vez entró Erik Miller.
Y nuevamente el movimiento salió mal.
Miller permitió un jonrón apenas en su tercer lanzamiento. Un día después regresó en prácticamente la misma situación para sustituir a Gray y permitió hits a los únicos dos bateadores que enfrentó.
El dato resulta todavía más llamativo: Yankees anotó 16 de sus 18 carreras en la serie después de que Boston retiró a sus pitchers abridores.
Eso no significa automáticamente que mantener a Tolle y Gray hubiera cambiado el resultado, pero sí explica por qué las decisiones del cuerpo técnico quedaron bajo la lupa después de la eliminación.
Willson Contreras: “Computadoras diciéndote qué hacer”
Si Gray dejó su crítica entre líneas, Willson Contreras eliminó cualquier sutileza.
Cuando inicialmente le preguntaron qué pensaba sobre la decisión de retirar a Gray, Contreras no quiso responder. En lugar de hacerlo, realizó dos veces un gesto simulando cerrarse la boca.
Después habló.
No es suficiente cuando tienes talento, datos o computadoras diciéndote qué hacer, porque esto es beisbol. Los datos están para ayudarnos, pero al final del día necesitas experiencia y jugadores veteranos para ganar partidos. Hay muchas cosas que me gustaría decir, pero lo voy a dejar así”.
Willson Contreras: "It's not enough when you have talent, or you have data, or you have computers telling you what to do, because this is baseball. The data is here to help us, but at the end of the day, you need experience and veteran guys to win games. There's a lot of stuff I… pic.twitter.com/MS7u5yy96y
— Foul Territory (@FoulTerritoryTV) October 1, 2026
Cuando posteriormente le preguntaron de manera directa si consideraba que los Red Sox dependían demasiado de los datos y analytics, Contreras respondió:
¿Si viste el juego?, ¿Si viste el juego?”
“No quiero dar mi respuesta sincera”
La molestia de Contreras pareció extenderse más allá de una sola decisión de pitcheo.
Cuando le preguntaron qué había ocurrido con Boston después de haber conseguido darle la vuelta a una temporada que parecía perdida, el venezolano evitó profundizar.
Esa es una buena pregunta. No la voy a responder porque no quiero dar mi respuesta sincera. Pero quedamos eliminados. Eso es lo que importa. No producimos. No ejecutamos bien ninguna faceta del juego y por eso perdimos”.
Contreras reconoció que los Red Sox habían conseguido una gran reacción durante la temporada, pero señaló que todo aquello perdía importancia después de fracasar en playoffs.
Sé que tuvimos una muy buena racha. Estoy muy orgulloso de lo que hicimos anteriormente, como ya dije. Fuimos capaces de darle la vuelta a la temporada, sin duda, al cien por ciento. Pero eso no es suficiente. No es suficiente. Al final del día, ganas partidos durante la temporada regular para asegurar tu lugar en los playoffs, pero después quedarte corto en la postemporada es difícil”.
La tecnología está profundamente integrada en el pitcheo de Red Sox
Las palabras de Contreras adquieren una dimensión particular por la manera en que Boston ha incorporado datos y tecnología al desarrollo de sus pitchers.
La docuserie de Netflix El clubhouse: Un año con los Red Sox permitió observar desde dentro parte de esa filosofía durante la temporada 2024, incluyendo reuniones de estrategia y preparación de jugadores.
Uno de los protagonistas de esa transformación ha sido el coach de pitcheo Andrew Bailey, quien continúa en el puesto con Boston.
Los Red Sox no se limitan a estudiar estadísticas tradicionales. Su estructura de pitcheo combina video, datos biomecánicos y análisis del movimiento de los lanzamientos para determinar qué ajustes puede realizar cada pitcher.
Boston incluso utiliza tecnología de captura de movimiento como KinaTrax, un sistema que coloca múltiples cámaras de alta velocidad alrededor del área de trabajo para registrar al pitcher mientras lanza.
Mediante visión computacional y algoritmos, el sistema puede reconstruir en tres dimensiones el movimiento del cuerpo y analizar elementos como antebrazos, rodillas, codos, manos, longitud de la zancada y posición del brazo, prácticamente creando un escaneo biomecánico del movimiento del pitcher.
En El clubhouse también se observa cómo Bailey se apoya en este tipo de tecnología durante los entrenamientos para estudiar la mecánica de sus pitchers y buscar correcciones.
La tecnología, por supuesto, no es presentada como enemiga del jugador. Todo lo contrario: permite encontrar detalles que a simple vista serían prácticamente imposibles de detectar.
Y precisamente ahí aparece el verdadero debate que dejaron las declaraciones de Gray y Contreras: no si los datos deben utilizarse, sino cuánto poder deben tener cuando llega el momento de tomar una decisión dentro de un partido.
Contreras también puso responsabilidad en los jugadores
Contreras tampoco culpó exclusivamente a la tecnología por la eliminación.
Al final del día, no se trata de los datos. Se trata de ejecutar el plan de juego”, reconoció.
También admitió que los jugadores pueden conversar y expresar sus puntos de vista ante la organización, pero no son quienes toman las decisiones.
Al final del día, podemos hablar, podemos compartir ideas, pero como ya dije, yo no tomo las decisiones. Y nosotros tampoco vamos a tomar las decisiones. Somos empleados. Nos pagan por jugar beisbol y nos pagan por estar en el terreno y rendir. Esa es la realidad. Claro que podemos tener algunas conversaciones”.
Y fue contundente al aceptar que Yankees simplemente jugó mejor.
No jugamos nada bien. No pitcheamos bien. No bateamos bien. Y cuando no tienes esas dos cosas, es difícil ganar. Ellos jugaron mejor que nosotros y por eso avanzaron”.
Entonces, ¿la sabermetría condenó a los Red Sox?
Sería demasiado simple responsabilizar exclusivamente a la sabermetría.
Boston produjo apenas dos carreras y siete hits en toda la serie, mientras Yankees anotó 18 carreras y conectó 26 imparables. Esa diferencia no puede explicarse solamente por sacar temprano a dos pitchers.
Pero las decisiones de Tracy sí expusieron una de las discusiones más fascinantes del beisbol moderno.
La tendencia estadística general aconsejaba tener cuidado con Gray al entrar en la tercera vuelta al lineup.
Los datos individuales del propio Gray, paradójicamente, aconsejaban exactamente lo contrario.
Boston decidió quitarle la pelota cuando apenas llevaba 70 lanzamientos, perdiendo por una carrera y con la temporada en juego.
Gray quería seguir.
Y Contreras, después de observar cómo terminó la serie, dejó una frase que resume perfectamente el debate entre algoritmos, experiencia y decisiones humanas:
No es suficiente cuando tienes talento, datos o computadoras diciéndote qué hacer, porque esto es beisbol”.
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