Jimmy Piersall: El jugador de Red Sox que fue internado en un psiquiátrico tras ser diagnosticado con “depresión maníaca” y regresó para jugar el Juego de Estrellas de la MLB
Una grave crisis llevó al joven jardinero de Boston a ser hospitalizado en 1952. Después del tratamiento regresó a MLB, se convirtió en All-Star y llevó su historia al cine.

En julio de 1952, la prometedora carrera de Jimmy Piersall con los Boston Red Sox parecía haber terminado. Con apenas 22 años, el pelotero fue internado en un hospital psiquiátrico después de protagonizar peleas, acumular expulsiones y mostrar un comportamiento cada vez más impredecible dentro y fuera del terreno.
La prensa de la época dijo que el jugador había “perdido la cordura”. Sin embargo, detrás de aquella etiqueta se encontraba una grave crisis de salud mental: Piersall fue diagnosticado con depresión maníaca, padecimiento actualmente conocido como trastorno bipolar.
Su historia no terminó en el hospital. Al año siguiente volvió a las Grandes Ligas, se convirtió en uno de los mejores jardineros defensivos de su generación y disputó otras 15 temporadas. Su recuperación inspiró un libro y, apenas cinco años después de su internamiento, una película protagonizada por Anthony Perkins.
¿Quién fue Jimmy Piersall?
James Anthony Piersall nació el 14 de noviembre de 1929 en Waterbury, Connecticut. Creció durante la Gran Depresión en una familia con problemas económicos y marcada por la enfermedad mental de su madre, quien pasó largos periodos internada en el Norwich State Hospital.
Su padre, John Piersall, trabajaba como pintor de casas y estaba decidido a convertirlo en pelotero profesional. Desde niño, Jimmy llevó una estricta rutina de entrenamientos. Él mismo reconocería que amaba a su padre, pero también le temía por la dureza con la que lo disciplinaba.
Piersall fue un atleta extraordinario. Además de sobresalir en el beisbol, condujo a su escuela al campeonato de basquetbol de Nueva Inglaterra de 1947, anotando 29 de los 51 puntos de su equipo en la final disputada en el Boston Garden.
No obstante, también aparecieron señales de que algo no marchaba bien. Según su biografía publicada por la Sociedad para la Investigación del Beisbol Estadounidense, desde adolescente padecía dolores de cabeza, no podía permanecer quieto y vivía preocupado por su madre, su padre, su futuro y su rendimiento deportivo.
Los Red Sox lo contrataron en 1948, cuando tenía 18 años. Después de destacar en Ligas Menores, debutó en MLB el 7 de septiembre de 1950.
White Sox broadcasting legend Jimmy Piersall on The Lucy Show. On another note, make Illinois great again and flip it red. pic.twitter.com/TyVyqxI1k0
— Matthew Nichol (@MatthewNichol5) March 19, 2026
¿Cómo llegó a perder el control?
La temporada de 1952 representó el punto de quiebre. El manager Lou Boudreau decidió convertir al jardinero central en shortstop, una posición que Piersall nunca había desempeñado regularmente. El cambio, la presión de establecerse en las Grandes Ligas, una mala racha ofensiva y sus responsabilidades familiares aumentaron el estrés que ya arrastraba.
La modificación de posición no provocó por sí sola su enfermedad, pero pudo actuar como detonante dentro de un problema mucho más complejo, especialmente por sus antecedentes familiares.
Al principio, sus gestos exagerados, imitaciones y bromas fueron celebrados por los aficionados de Boston. Después dejaron de parecer actos de un jugador carismático y se transformaron en señales de una crisis.
El 24 de mayo se peleó con Billy Martin, jugador de los Yankees, y horas después tuvo un altercado con su propio compañero Mickey McDermott. También discutía constantemente con los umpires, se burlaba de los rivales y llegó a imitar exageradamente los movimientos del legendario Satchel Paige.
Boston lo envió a Birmingham, en Ligas Menores, el 28 de junio, pero la situación empeoró. Acumuló expulsiones y suspensiones; en una ocasión sacó una pistola de agua y roció el home después de discutir con un umpire.
Joe Cronin, gerente general de los Red Sox, comprendió que aquello había dejado de ser un asunto disciplinario. Lo acompañó personalmente con un psiquiatra, quien lo describió como un joven “muy nervioso, muy tenso y muy enfermo”.
El diagnóstico y un tratamiento que le borró la temporada
Piersall ingresó primero en una institución privada de Massachusetts. Después de intentar escapar y sufrir al menos un episodio violento, fue trasladado a hospitales estatales en Danvers y Westborough.
Los médicos determinaron que padecía depresión maníaca o trastorno bipolar. Recibió terapia electroconvulsiva, un procedimiento utilizado en aquella época para controlar episodios severos de manía y paranoia, aunque podía ocasionar pérdida de memoria.
Cuando salió del hospital, a comienzos de septiembre, Piersall prácticamente no recordaba lo sucedido desde el inicio de los entrenamientos de primavera. Había olvidado que consiguió un lugar con los Red Sox y que disputó 56 encuentros durante aquella temporada.
También recibió medicamentos para estabilizar sus cambios de ánimo y continuó tomando litio durante buena parte de su vida. Con su habitual humor negro, años después resumió el impacto público de aquella crisis:
Probablemente lo mejor que me pasó fue volverme loco. ¿Quién había oído hablar de Jimmy Piersall antes?”, declaró para ESPN.
¿Cómo logró regresar a las Grandes Ligas?
Su recuperación no fue producto de una solución milagrosa. Piersall siguió tratamiento médico, guardó reposo y pasó cuatro meses en Sarasota, Florida, con la indicación de no tocar una pelota hasta el siguiente Spring Training.
Cronin lo visitó varias veces durante su hospitalización y los Red Sox rentaron una casa para que pudiera descansar junto a su familia. Su esposa Mary también fue fundamental durante el proceso.
En marzo de 1953 volvió a los entrenamientos. Recuperó un lugar como jardinero derecho y respondió con una temporada extraordinaria: participó en 151 partidos, bateó para .272 y terminó noveno en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana.
El 10 de junio conectó seis imparables en seis turnos contra los St. Louis Browns, estableciendo una marca de los Red Sox para un encuentro de nueve entradas que todavía aparece entre los grandes juegos individuales de la franquicia.
“One day a writer in Kansas City said both me and Ted were mentally ill, and Ted Williams got up and spat at him.
— Jim Koenigsberger (@Jimfrombaseball) August 17, 2026
The writer was a f****** prick.”
Jimmy Piersall. pic.twitter.com/ZXdM9txOX0
¿Qué tan bueno fue Jimmy Piersall como beisbolista?
Su crisis terminó eclipsando injustamente la calidad que tenía sobre el terreno. Piersall disputó 17 temporadas en MLB con Red Sox, Cleveland Indians, Washington Senators, New York Mets y Los Angeles/California Angels.
De acuerdo con sus estadísticas oficiales de MLB, terminó su carrera con:
- 1,604 imparables
- Promedio de bateo de .272
- 104 cuadrangulares
- 591 carreras producidas
- 811 carreras anotadas
- 115 bases robadas
Fue elegido al Juego de Estrellas en 1954 y 1956. En esta última campaña bateó .293, produjo 87 carreras y encabezó las Grandes Ligas con 40 dobles, actuación que le permitió ser reconocido como el Jugador Más Valioso de los Red Sox.
También conquistó dos Guantes de Oro, con Boston en 1958 y Cleveland en 1961. Ese segundo año registró el mejor promedio ofensivo de su carrera, con .322, tercero más alto de la Liga Americana.
Su porcentaje defensivo de .990 como jardinero fue superior al de varias leyendas de su época. Ted Williams y Casey Stengel llegaron a considerarlo uno de los mejores jardineros centrales que habían visto, según recordó MLB al anunciar su fallecimiento.
Piersall nunca perdió su faceta excéntrica. Cuando conectó el cuadrangular número 100 de su carrera con los Mets, en 1963, recorrió las bases en el orden correcto, pero corriendo de espaldas. A diferencia de lo sucedido en 1952, aquella fue una broma completamente planeada.
La película que llevó su historia a Hollywood
En 1955, Piersall publicó junto con el periodista Al Hirshberg la autobiografía Fear Strikes Out. En una época en la que los problemas psiquiátricos solían ocultarse, el pelotero habló abiertamente de su diagnóstico, su internamiento y su tratamiento. Recibió miles de cartas de pacientes y familiares que se identificaron con su experiencia.
El libro fue adaptado ese mismo año para un episodio de televisión protagonizado por Tab Hunter. En marzo de 1957 llegó a los cines Fear Strikes Out, conocida en español como Venciendo al miedo.
La película fue dirigida por Robert Mulligan, producida por Alan J. Pakula y protagonizada por Anthony Perkins como Jim Piersall, Karl Malden como su padre y Norma Moore como su esposa. La producción se estrenó cuando Piersall todavía jugaba para Boston, apenas cinco años después de su crisis. Los datos de producción y reparto se encuentran registrados en el catálogo del American Film Institute.
Piersall, sin embargo, nunca quedó satisfecho con el resultado. Consideraba que Hollywood había convertido injustamente a su padre en el principal responsable de su enfermedad y que varias escenas habían sido inventadas. La famosa secuencia en la que trepa desesperadamente la malla de Fenway Park después de conectar un jonrón de campo, por ejemplo, nunca ocurrió en la vida real.
A pesar de sus licencias dramáticas, la película fue una de las primeras producciones deportivas de Hollywood que mostró a un atleta profesional enfrentando una enfermedad mental y recibiendo tratamiento.
¿Qué pasó con Piersall después de retirarse?
Piersall dejó de jugar en 1967, pero permaneció ligado al deporte. Trabajó en diferentes organizaciones y en 1977 comenzó una popular etapa como comentarista de los Chicago White Sox junto a Harry Caray. Posteriormente fue conductor de radio e instructor de jardineros en las Ligas Menores de los Cubs.
Back when Chicago was great. Channel 5 sports clip when Jimmy Piersall attacked Arlington Heights Herald writer Bob Gallas. The clip also includes the pride of New Trier High School Ross Baumgarten. On another note, let's make Illinois great again and flip it red. pic.twitter.com/GmHjozqBrN
— Matthew Nichol (@MatthewNichol5) May 30, 2026
Su vida siguió teniendo momentos difíciles y controversias. Nunca afirmó que su enfermedad hubiera desaparecido por completo; aprendió a controlarla mediante tratamiento y medicamentos.
En 2010 ingresó al Salón de la Fama de los Boston Red Sox. Murió el 3 de junio de 2017 en Wheaton, Illinois, a los 87 años.
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