El Imparcial / Deportes / UEFA

¿UEFA pone en peligro el Mundial 2030?: las 55 federaciones de Europa aprueban por unanimidad boicot contra la FIFA si Infantino mantiene su polémico negocio

Las selecciones europeas no participarán en torneos de la FIFA mientras Gianni Infantino mantenga su proyecto para incorporar inversionistas privados al negocio de la Copa del Mundo; España y Portugal, anfitriones en 2030, forman parte del bloque.

¿UEFA pone en peligro el Mundial 2030?: las 55 federaciones de Europa aprueban por unanimidad boicot contra la FIFA si Infantino mantiene su polémico negocio

La UEFA pasó de la advertencia a una resolución formal. Las 55 federaciones europeas acordaron por unanimidad no participar en competiciones organizadas por la FIFA mientras permanezca vigente el polémico proyecto de Gianni Infantino para incorporar inversionistas privados al negocio del Mundial y otros torneos internacionales.

La decisión fue adoptada este jueves 30 de julio, durante una reunión de emergencia convocada después de que la FIFA revelara sus planes para crear una nueva empresa valorada en 20 mil millones de dólares.

Hasta un día antes, el posible boicot solamente se encontraba bajo discusión. Sin embargo, las federaciones europeas cerraron filas y aprobaron una postura conjunta que podría provocar una de las mayores fracturas en la historia del futbol internacional.

La Copa del Mundo no está en venta”, sentenció la UEFA en su comunicado oficial.

La Federación Española, perteneciente a la UEFA, es actual campeona de la Copa Mundial y está programado que sea anfitriona de la siguiente en 2030. (Foto: EFE)

¿Qué decidió la UEFA en su reunión de emergencia?

La resolución establece que ninguna selección perteneciente a la UEFA participará en competiciones de la FIFA mientras el proyecto continúe activo.

Europa solamente levantaría el boicot si la FIFA abandona completamente la propuesta y entrega garantías vinculantes de que no volverá a abrir la propiedad de sus torneos o estructuras de gobierno a inversionistas privados.

Esto significa que el boicot fue aprobado, pero su aplicación continúa condicionada a la decisión que tome Gianni Infantino durante las próximas semanas.

Si el presidente de la FIFA retira el proyecto, las selecciones europeas podrían participar con normalidad. Si decide mantenerlo y consigue que sea aprobado, Europa sostiene que no enviará a sus representativos a los torneos del organismo.

La postura abarca todas las competiciones de la FIFA, no solamente la Copa del Mundo varonil. También alcanzaría torneos femeniles, juveniles, de futbol de sala y cualquier otra competencia organizada por la federación internacional.

¿Por qué el boicot pone en riesgo el Mundial 2030?

El conflicto adquiere una dimensión todavía mayor porque España y Portugal, integrantes de la UEFA, serán dos de los tres anfitriones principales del Mundial 2030, junto con Marruecos.

La competencia también celebrará tres partidos conmemorativos en Argentina, Paraguay y Uruguay por el centenario de la primera Copa del Mundo.

Si el enfrentamiento continúa durante los próximos años, se produciría una situación sin precedentes: dos países europeos tendrían la responsabilidad de organizar el Mundial, pero sus selecciones y el resto de Europa se negarían a participar.

Además de España y Portugal, el boicot dejaría fuera a potencias como Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, Países Bajos, Bélgica, Croacia y Noruega, entre muchas otras.

Europa representa una parte fundamental del valor deportivo y comercial del torneo. España llegará como campeona defensora después de conquistar el Mundial 2026, mientras selecciones como Francia, Inglaterra y Alemania se encuentran entre las de mayor audiencia internacional.

Por ahora, la UEFA no anunció su retiro definitivo del Mundial 2030. El torneo solamente estaría en peligro si la FIFA mantiene la propuesta y ninguna de las partes consigue alcanzar un acuerdo antes de las próximas competiciones.

¿Cuál es el negocio que propone Gianni Infantino?

La FIFA pretende crear una empresa llamada FIFA Forward Enterprise, conocida como FFE, que concentraría sus principales actividades comerciales y operativas.

Dentro de la nueva compañía quedarían reunidos negocios relacionados con:

  • Derechos de transmisión.
  • Patrocinios.
  • Venta de boletos.
  • Licencias comerciales.
  • Organización y operación de torneos.
  • Explotación comercial de la Copa del Mundo.

La empresa tendría una valoración aproximada de 20 mil millones de dólares y la FIFA permitiría que inversionistas externos adquirieran hasta el 20% de participación.

Con esta operación, el organismo calcula recaudar hasta 4 mil 200 millones de dólares. El grupo de inversionistas sería encabezado por Thrive Eternal, empresa fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.

La FIFA asegura que conservaría la mayoría de la propiedad, el control de la empresa y la autoridad exclusiva sobre los reglamentos, calendarios y decisiones deportivas.

De acuerdo con la explicación oficial de la FIFA, los inversionistas tendrían una participación minoritaria y no contarían con facultades para decidir directamente sobre el formato de las competiciones.

Te podría interesar: La polémica relación de Gianni Infantino con Lionel Messi y Donald Trump que genera sospechas de corrupción de la FIFA

FIFA ofrece hasta 40 millones de dólares a cada federación

Uno de los puntos que más molestó a la UEFA fue el mecanismo económico presentado por Infantino para conseguir el apoyo de las federaciones.

Cada una de las 211 asociaciones nacionales que integran la FIFA podría recibir hasta 40 millones de dólares durante el ciclo 2027-2030 si el proyecto es aprobado.

La cantidad se dividiría en:

  • Hasta 20 millones de dólares extraordinarios mediante el nuevo programa FIFA Fast Forward.
  • Otros 20 millones de dólares correspondientes al programa de desarrollo FIFA Forward.

Para recibir el financiamiento extraordinario, las federaciones deberán comunicar su participación antes del 19 de septiembre de 2026.

La UEFA considera que establecer un plazo y relacionar la aprobación con una cantidad económica representa una forma de presión. En su comunicado calificó el procedimiento como una “gobernanza mediante intimidación”.

Infantino, en cambio, sostiene que la participación es voluntaria y que el dinero recaudado permitirá construir estadios, centros de entrenamiento, programas de futbol femenil y proyectos de desarrollo en países con menores recursos.

La creación de FIFA Forward Enterprise necesitará el respaldo de más de la mitad de las 211 federaciones y posteriormente deberá recibir la aprobación del Consejo de la FIFA.

UEFA teme que los inversionistas terminen influyendo en el futbol

La principal preocupación de Europa no se limita a la identidad de los posibles compradores.

La UEFA considera que, desde el momento en que inversionistas privados adquieran una participación, las decisiones comerciales de la FIFA quedarán sometidas permanentemente a la necesidad de producir ganancias.

El organismo europeo teme que esa presión termine influyendo indirectamente en el calendario, la cantidad de partidos, el número de participantes y los formatos de las competiciones.

Aunque la FIFA promete conservar el control deportivo, la UEFA sostiene que la Copa del Mundo no debe convertirse en un producto de inversión ni generar obligaciones económicas permanentes con accionistas privados.

La Confederación Asiática de Futbol y la Concacaf también criticaron que el proyecto fuera presentado públicamente sin haber sido discutido previamente con las confederaciones.

Sin embargo, ninguna de ellas había aprobado hasta este jueves un boicot semejante al anunciado por Europa.

¿Qué sigue en el conflicto entre UEFA y FIFA?

La pelota ahora se encuentra del lado de Gianni Infantino.

El presidente de la FIFA puede retirar o modificar el proyecto, abrir una negociación con las confederaciones o mantener la propuesta y buscar el respaldo de la mayoría de las federaciones nacionales.

UEFA, por su parte, asegura que su decisión fue unánime y que no legitimará un modelo en el que inversionistas privados puedan adquirir participación en las competiciones internacionales.

La amenaza que un día antes parecía una medida de presión ya se convirtió en un acuerdo respaldado por las 55 federaciones europeas.

El boicot todavía puede evitarse, pero el futbol internacional entró en una disputa que, si continúa, podría dejar al Mundial 2030 sin España, Portugal y el resto de las selecciones de Europa.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados