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Columnas

Veda de 10 años

Cerrar la puerta giratoria entre la empresa privada y el sector público no ayudará a resolver la corrupción. Al contrario, puede agravarla.

Por Sergio Sarmiento

"Para el burócrata, el mundo es simplemente un objeto que manipular",

Karl Marx.

            Es una medida incluida en la nueva Ley Federal de Austeridad, pero no tiene nada que ver con la austeridad. Prohíbe que los altos mandos en las instituciones del Estado puedan trabajar durante 10 años en empresas privadas en los campos que han regulado. Como en tantas otras medidas, se argumenta que el propósito es eliminar la corrupción, pero el resultado será una injusta disminución de las oportunidades laborales para muchos especialistas y seguramente una baja en la calidad de los funcionarios que pueda contratar el sector público. Quizá lo peor es que la medida busca construir un muro entre la actividad pública y la privada, como si un país no debiera trabajar en unidad.

            Muchos funcionarios del actual Gobierno mantienen la malsana posición de que el sector privado es por naturaleza corrupto mientras que el servicio público es una causa que exige sacrificios personales y un aislamiento monacal. Los ejecutivos de compañías y de cámaras empresariales se quejan de la resistencia de los funcionarios que regulan a sus sectores para reunirse con ellos y escuchar sus problemas y necesidades. Si se añade el hecho de que muchos de los funcionarios nombrados para cargos importantes tienen poca o nula experiencia en el sector productivo, el resultado es muy negativo. La desconfianza, el burocratismo y el desconocimiento se han aliado para generar una situación crítica. La caída de la inversión fija bruta en 9.1% anual en julio, una cifra sin precedentes desde la crisis de 2009, es en parte consecuencia de esta actitud.

            Supongo que han sido numerosos los casos de corrupción en nuestro País, pero el nuevo Gobierno condena en abstracto sin dar a conocer casos concretos ni tomar medidas para castigar a los responsables. Cerrar la puerta giratoria entre la empresa privada y el sector público no ayudará a resolver la corrupción. Al contrario, puede agravarla.

            Muchos países, aunque no todos, tienen vedas para restringir la puerta giratoria entre el sector público y las empresas privadas. Estas vedas oscilan entre un año, como teníamos en México, hasta tres, como es el caso de la Unión Europea. Una veda de 10 años es inusitada y prácticamente elimina la posibilidad de pasar del sector público al privado. También es una barrera para que personas con experiencia en los sectores regulados puedan pasar al sector público. Como en todo mercado en el que se restringe la movilidad, esto significará una peor asignación de recursos disponibles. Y el talento es uno de los recursos más escasos y más valiosos.

            La experiencia nos dice que la transparencia es el mejor antídoto contra la corrupción. Si un antiguo funcionario es contratado por una empresa privada, o viceversa, lo ideal es que el hecho sea público para que se identifiquen las decisiones en que pueda haber conflictos de interés. La veda exagerada que se ha aprobado en México, sin embargo, disminuirá la transparencia y hará que las relaciones entre exfuncionarios y empresas o ex ejecutivos y oficinas públicas se esconda detrás de asesorías o servicios proporcionados por interpósitos agentes.

            En la regulación de sectores como el energético, el farmacéutico o el financiero se necesitan especialistas que realmente entiendan el funcionamiento de las industrias y no que se limiten a un conocimiento académico. El Gobierno actual, desafortunadamente, parece estar actuando bajo el principio de que la lealtad política es más importante que la capacidad técnica. El País terminará por pagarlo muy caro.

Secuestrados

La Secretaría de Gobernación accedió a entregar 84 plazas de maestros a estudiantes de la Normal Rural de Tenería, en el Estado de México, a cambio de 92 choferes secuestrados. El Gobierno sigue promoviendo el secuestro y la extorsión.

Twitter: @SergioSarmiento

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