No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas JAQUE MATE

Una muerte más

El sistema de salud pública ha tenido siempre enormes carencias, pero se han acentuado en los últimos años

Por Sergio Sarmiento

“Una muerte es una tragedia; un millón, una estadística”. Atribuido a Stalin

Era una mujer humilde del municipio mexiquense de Ecatepec. Se sintió enferma hace un mes y le diagnosticaron cáncer. Sus familiares trataron de internarla en un hospital público porque no tenían recursos para un tratamiento privado. Ni Cancerología ni el hospital general de zona la admitieron: Estaban saturados

Una familiar, Elena Méndez, me cuenta: “Ayer fue uno de esos días donde había mucha impotencia porque la traían de un lado a otro. Y no podíamos hacer nada, más que verla sufrir. Llegando a casa seguía mal y por la noche ya no aguantó su corazón”. Efectivamente, Beatriz Ortega Martell falleció este 9 de junio sin recibir atención médica.

Esta es una tragedia cada vez más común en México. El sistema de salud pública ha tenido siempre enormes carencias, pero se han acentuado en los últimos años, en parte por la pandemia, pero también por malas decisiones gubernamentales.

La peor fue extinguir el Seguro Popular. La institución no era perfecta, por supuesto, pero es falso que no era ni seguro ni popular, como asegura el presidente. El Seguro Popular fue desde 2003 una crucial proveedora de servicios médicos a las familias más desprotegidas, las que carecen de seguridad social, como la de Beatriz.

El Presidente pudo haberle cambiado el nombre al Seguro Popular, como lo ha hecho con tantas instituciones por razones políticas, y fortalecerlo; pero prefirió sustituirlo con un Instituto de Salud para el Bienestar que entregó a políticos sin conocimiento sobre salud pública y que ha representado un retroceso en la provisión de servicios de salud.

El mandatario prohibió las cuotas de recuperación en las instituciones públicas de salud. Dijo que esta era una medida de justicia para favorecer a los pobres, ya que hacía gratuitos los servicios. Al final, ha golpeado más a quienes menos tienen. Como estas aportaciones no han sido reemplazadas con recursos públicos, el resultado ha sido un deterioro en la calidad y disponibilidad de servicios.

Otra decisión equivocada fue cancelar las compras consolidadas de medicamentos que hacía el IMSS para todo el sector salud. El presidente López Obrador afirmó que las licitaciones estaban marcadas por la corrupción, pero hasta la fecha no ha presentado acusaciones formales contra nadie. Pidió a la Oficialía Mayor de Hacienda, una institución sin experiencia en el tema, la organización de nuevas compras, pero hizo muy mal trabajo. Ahora ha pedido el trabajo a la Unops, una institución de las Naciones Unidas, que hasta la fecha no ha podido concretar las adquisiciones. El desmoronamiento del proceso ha llevado al desbasto de muchos medicamentos y a un aumento en los costos de los que sí se han podido comprar

También fue un error vetar a las empresas de distribución y prometer, en cambio, la creación de una paraestatal para llevar los medicamentos, “como llega la Coca-Cola, a todos lados”. La nueva institución todavía brilla por su ausencia.

El sistema de salud de nuestro País ha sido siempre deficiente. Es loable que el Presidente quiera mejorarlo, pero las políticas públicas no se concretan sólo con buenas intenciones. En enero de 2020 López Obrador prometió que para diciembre de ese año México tendría ya un sistema de salud como el de Dinamarca. Era una promesa inalcanzable, lo entiendo, pero no sólo no hemos avanzado, sino que estamos retrocediendo. Beatriz Ortega, como tantos mexicanos, no sólo no pudo gozar de un sistema de salud como el de Dinamarca, sino que murió esperando que un hospital la atendiera.

GUERRA SUCIA

Se quejan el Presidente y Claudia Sheinbaum de que una guerra sucia provocó las derrotas de Morena en la Ciudad de México. Curioso. Yo recuerdo que Mario Delgado y el propio AMLO dijeron que un voto por la oposición era un voto por la corrupción. ¿No es esto guerra sucia?

Sergio Sarmiento es periodista y analista político/ comentarista de televisión.

Comentarios