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Columnas

Incontenible Covid

  Los mexicanos somos testigos de primera mano. En 2009 brotó en nuestro País una epidemia de influenza A-H1N1, que era desconocida y para la que no teníamos defensas.

Por Sergio Sarmiento

"Nunca hemos visto una pandemia que pueda ser controlada",

Tedros Adhanom Ghebreyesus.

            La idea de que se puede detener el Covid-19 es una mentira peligrosa. "China desplegó quizá el esfuerzo de contención más ambicioso, ágil y agresivo en la historia", según la Organización Mundial de la Salud ("Informe de la misión conjunta del 16 al 24 de febrero"), pero la enfermedad se propagó al mundo de cualquier manera al mundo. La historia nos confirma que no hay forma de contener una pandemia.

            Los mexicanos somos testigos de primera mano. En 2009 brotó en nuestro País una epidemia de influenza A-H1N1, que era desconocida y para la que no teníamos defensas. El pánico agobió a la sociedad mexicana y al mundo. En México se establecieron medidas muy importantes de contención, que llevaron a la paralización del País durante semanas. Aun así, México tuvo 70 mil 715 casos confirmados y mil 172 muertes. En el mundo los contagios se estimaron entre 700 millones y mil 400 millones. La Organización Mundial de la Salud confirmó 18 mil 036 muertes en el mundo, mientras que el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos estimó 284 mil, por los casos ocultos.

            ¿Por qué esa influenza ya no nos preocupa hoy? Porque hemos generado resistencia. Según el doctor Sarbelio Moreno del Hospital Infantil de México, el 100% de los niños mexicanos y la mayoría de la población adulta tienen ya anticuerpos para el A-H1N1. Esta es la forma en que la naturaleza combate las epidemias.

            Los epidemiólogos saben que no pueden contener el Covid-19. Lo que buscan es aplanar las curvas de contagio, con el fin de no saturar los sistemas de salud, las unidades de cuidado intensivo y los respiradores. Por eso las autoridades de la OMS y de la Organización Panamericana de la Salud han dado buenas calificaciones al esfuerzo que en México encabeza el doctor Hugo López-Gatell. Nadie tiene todas las respuestas, por supuesto, pero las medidas del Gobierno mexicano parecen hasta ahora razonables. No entraron en pánico, fueron aplicando restricciones paso a paso, no han cerrado fronteras (que la OMS dice es contraproducente), no tomaron medidas drásticas como el cierre adelantado de actividades económicas.

            Los políticos suelen reaccionar de forma distinta. En Italia y España aplicaron medidas de restricción de movimiento y de trabajo que violan las garantías individuales, sin que hayan contenido la pandemia. Lo mismo han hecho los gobernadores de estados como California y Nueva York en la Unión Americana. Su preocupación ha sido mostrarse como gobernantes preocupados por la salud de los ciudadanos y no por algo tan prosaico como la economía.

            Pero esto es un error. La pandemia tendrá un costo humano muy importante, el cual es ya inevitable. Hasta el 24 de marzo la OMS reportaba 372 mil 959 casos confirmados y 16 mil 231 muertes. Es un saldo terrible, pero que no ha modificado las tasas de mortalidad. Y no sorprende. En 2016 murieron 56.9 millones de personas en el mundo, alrededor de 155 mil cada día. Las 16 mil 231 muertes del Covid-19 en menos de tres meses no pintan. Se siguen muriendo aproximadamente el mismo número de personas cada día.

            El mayor costo de la epidemia será económico. Las medidas restrictivas que no han contenido la pandemia sí están empujando a la economía a un desplome que podría ser peor que la Gran Depresión de los años treinta. No debemos permitir que los políticos hagan esto en México. La pandemia debe enfrentarse con medidas inteligentes, no con acciones que no detienen al coronavirus, pero sí dejan a la gente sin empleo y sin sustento.

Los pobres

Yo no sé si la fuerza moral puede proteger a alguien de una infección, pero quizá la estupidez sí. El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, dijo ayer: "Si ustedes son ricos tienen el riesgo. Si ustedes son pobres, no. Los pobres estamos inmunes".

@SergioSarmiento

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