No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas JAQUE MATE

El árbitro

Uno de los grandes males de la democracia es que la aprovechan los enemigos de la democracia para llegar al poder

Por Sergio Sarmiento

"El árbitro es arbitrario por definición. Los derrotados pierden por él y los victoriosos ganan a pesar de él. Cuanto más lo odian, más lo necesitan".

Eduardo Galeano

El empresario Guillermo Lasso ganó la elección presidencial de este 11 de abril en Ecuador frente a un candidato de izquierda, Andrés Arauz, de sólo 36 años, apoyado por el poderoso ex presidente Rafael Correa. Si bien hasta el momento el árbitro electoral no ha anunciado los resultados oficiales, el propio Arauz reconoció su derrota la noche de la elección. "Voy a felicitar al señor Lasso por la victoria electoral del día de hoy -declaró-. Nosotros somos un actor democrático y responsable en el Ecuador".

El propio Correa, que gobernó Ecuador de manera autocrática durante más de 10 años, tras modificar la Constitución para reelegirse, aceptó el resultado: "Sinceramente creíamos que ganábamos", apuntó en Twitter, "pero nuestras proyecciones eran erradas. Suerte a Guillermo Lasso, su éxito será el de Ecuador.".

En México, nuestros políticos son muy distintos. Félix Salgado Macedonio, aspirante a la candidatura de Morena al Gobierno de Guerrero, declaró el lunes en tono amenazante ante el Instituto Nacional Electoral: "Si se reivindica el INE, lo vamos a tapizar de flores. Pero si no se reivindican, lo decimos de una vez, los vamos a buscar, los vamos a hallar, los vamos a encontrar".

Uno de los grandes males de la democracia es que la aprovechan los enemigos de la democracia para llegar al poder. Hemos visto numerosos ejemplos en la historia de cómo políticos autoritarios -Hitler, Mussolini, Hugo Chávez y más- se convierten en gobernantes por medios democráticos sólo para desmantelar la democracia. No lo ha hecho el presidente López Obrador, pero preocupan declaraciones suyas como las de ayer: "Yo no tengo confianza (en el INE). Yo le tengo confianza al pueblo. Nos robaron la presidencia. Se prestaron al fraude. No veían nada".

Desde hace años el Presidente ha querido presentar como un fraude su derrota electoral de 2006. Es uno de los dogmas de la Cuarta Transformación. López Obrador cobró venganza en su momento al impulsar desde la oposición, con la reforma electoral de 2007, el descabezamiento del Instituto Federal Electoral con la destitución de su presidente, Luis Carlos Ugalde. En la reforma de 2014 los partidos eliminaron formalmente al IFE, que fue sustituido por el INE.

Una democracia necesita demócratas para funcionar bien. Lo demostró Al Gore tras la elección de 2000 en Estados Unidos, cuando reconoció la presidencia de George W. Bush a pesar de que la Suprema Corte suspendió un recuento de votos en Florida que parecía llevarlo al triunfo. "Esta noche -declaró el 13 de diciembre de 2000-, por nuestra unidad como pueblo y por la fuerza de nuestra democracia, ofrezco mi concesión". El presidente López Obrador y Salgado Macedonio, en cambio, defienden la filosofía antidemocrática de Donald Trump: "Yo aceptaré totalmente los resultados de esta gran e histórica elección presidencial... si gano".

La democracia no sólo requiere participantes demócratas, también árbitros imparciales.

Quizá López Obrador y Salgado deberían leer las reflexiones del escritor uruguayo Eduardo Galeano sobre el árbitro: "Este es el abominable tirano que ejerce su dictadura sin oposición posible. Su trabajo consiste en hacerse odiar. Coartada de todos los errores, explicación de todas las desgracias, los hinchas tendrían que inventarlo si él no existiera".

En México ya lo inventamos. Se llama INE.

REPÚBLICA

Se cumplen 90 años de la proclamación de la segunda república española, el 14 de abril de 1931, tras la caída del rey Alfonso XIII. La república abrió la puerta a una gran esperanza, pero sus políticos fracasaron en el propósito de unir al país. En 1936 España cayó en una sangrienta guerra civil que abrió paso a décadas de dictadura.

SERGIO SARMIENTO

TWITTER: @SergioSarmiento

Comentarios