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Educación y reforma

En la madrugada del 24 de abril, los diputados, aprobaron la nueva Reforma Educativa, que conlleva modificar el Artículo Tercero Constitucional, porque como se sabe, durante el gobierno anterior, se llevó a dicho artículo, una serie de reformas de tipo laboral y administrativo, que pretendían entre otros objetivos, tener un control vertical sobre los maestros.

Por Mario Ortiz Villacorta

En la madrugada del 24 de abril, los diputados, aprobaron la nueva Reforma Educativa, que conlleva modificar el Artículo Tercero Constitucional, porque como se sabe, durante el gobierno anterior, se llevó a dicho artículo, una serie de reformas de tipo laboral y administrativo, que pretendían entre otros objetivos, tener un control vertical sobre los maestros. Hubo pues, necesidad de limpiar al artículo constitucional de elementos ajenos a su naturaleza. Entre los nuevos preceptos de la Reforma están: Apoyo a los jóvenes, educación universitaria como obligación del Estado, la desaparición del Instituto Nacional de Evaluación, la restitución de materias que los neoliberales habían prácticamente desaparecido de programas como ética, civismo, geografía, la historia de los tiempos prehispánicos, cultura y sobre todo educación sexual a las nuevas generaciones. Además, la obligatoriedad de introducir la democracia en los sindicatos de maestros y trabajadores de la educación. Veamos qué significa cada uno de estos puntos y su trascendencia. El apoyo a los jóvenes significa la creación de becas para ayudar a quienes no tienen los recursos suficientes para poder estudiar en los distintos niveles o una carrera profesional. Pero va más allá, pues se plantea el sostenimiento de alimentos, útiles escolares, uniformes, transporte y otros apoyos sustanciales, como antaño lo hicieran los gobiernos de la Revolución Mexicana en sus inicios, con internados  e instituciones de educación gratuita.    La Educación superior como obligatoria para el Estado mexicano, conlleva la posibilidad de que en todo el país se atienda este precepto de manera radical y completa. El objetivo es crear más universidades con nuevas carreras que respondan a las necesidades de desarrollo y progreso de todas las entidades y regiones del país. Así, los estados deberán poner mayor atención en este rubro y hasta los municipios podrán, con el apoyo federal, crear instituciones profesionales para las nuevas generaciones. Como es sabido, durante los últimos tres sexenios, el gobierno mexicano estuvo atento a las indicaciones y orientaciones de la OCDE, del Banco Mundial y otros organismos internacionales cuyos contenidos ideológicos están ligados a los principios del neoliberalismo. Así se creó el Instituto Nacional de Evaluación (INEE) con recursos del erario. Este fue un verdadero instrumento de control del magisterio nacional, pero fue ineficaz para lograr la evaluación justa, objetiva  y equitativa de los maestros. Será sustituido por un Consejo Directivo, de tipo colegiado de siete miembros  con un Consejo Consultivo, formado por académicos y padres de familia. Se reincorporarán materias que prácticamente se habían abandonado: civismo, ética, geografía, historia patria y cultura que tendrán la misma importancia que las ciencias, las matemáticas, el deporte y las artes. Se respetarán las zonas rurales, su identidad, cultura e idiomas. Además,   se impartirá educación sexual a los niños.  Por ley, las elecciones en los sindicatos magisteriales, serán libres y el voto universal y secreto. Estos son solo algunos aspectos de la Reforma.    

* El autor es catedrático de la Universidad de Tijuana, Cronista de la ciudad.

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