Tendencias
Cintilla de tendencias

Yrma Lydya

Technoblade

Fernando del Solar

Luis 'Furby' Martínez

Acciones climáticas

Los 10 nuevos mandamientos, sin embargo, no reducirán las emisiones de carbono.

Por Sergio Sarmiento

Apenas el 13 de junio el presidente López Obrador se burló del ex candidato Ricardo Anaya por promover el uso de autos eléctricos. “¿No se acuerdan -dijo-que había un candidato del bloque conservador que decía que para qué construíamos refinerías si el futuro era de los carros eléctricos?”.

Para el 17 de junio ya había cambiado de opinión para anunciar que en México “nos sumamos al compromiso colectivo de las principales economías del mundo para alcanzar, en 2030, el objetivo de producir el 50% de vehículos de cero emisiones contaminantes”.

El cambio de postura, o de discurso, no fue producto de la reflexión, sino de la presión del Gobierno estadounidense de Joe Biden a través de John Kerry y el embajador Ken Salazar, quien aplaudió el “decálogo” presentado por AMLO en el Foro de las Principales Economías sobre Energía y Acción Climática: “México hizo fuertes compromisos por reducir emisiones de metano, canalizar energías renovables y apoyar inversiones de Estados Unidos en el futuro energético de México”.

Los 10 nuevos mandamientos, sin embargo, no reducirán las emisiones de carbono. Aun cuando llegaran a cumplirse en su totalidad, el resultado sería un incremento de la contaminación.

Si México quisiera realmente reducir el consumo de combustibles fósiles tendría que dejar de subsidiarlos. Este mismo 17 de junio, no obstante, el Presidente señaló que su Gobierno está dispuesto a mantener la subvención todo el año, lo cual promueve el consumo de gasolina y anula los beneficios de las medidas para reducir emisiones.

Algunas de las promesas del Presidente son positivas, pero insuficientes. En el foro señaló, por ejemplo, que “está en marcha un proyecto de modernización de 16 plantas hidroeléctricas”.

La renovación de las turbinas es importante y positiva, aunque no es claro si esto alcanzará para generar 2,085 gigavatios hora (GWh) anuales de electricidad, especialmente en años de sequía.

Sin embargo, según Víctor Ramírez C. de Energía a Debate el País necesita 20,000 GWh de energías limpias de aquí al 2024. Dijo López Obrador que “celebramos diálogos y compromisos con 17 empresas estadounidenses del sector energético” para inversiones por 1,854 megavatios (MW) de energía solar.

Anunció también un proyecto para construir plantas solares de electricidad, aunque para consumo en Estados Unidos y no en México. Olvidó mencionar, sin embargo, que su Gobierno tiene parados más 2,000 MW de proyectos de energía limpia ya listos para operar simplemente porque son privados.

Otras acciones carecen de sentido. Dijo AMLO que “avanzamos en el propósito de alcanzar la autosuficiencia en la producción de combustibles (gasolinas, diesel, turbosinas)” con la modernización, construcción y compra de refinerías. No explicó por qué ser autosuficientes en petrolíferos reduciría las emisiones de carbono.

El Presidente incluyó en su decálogo el “programa de reforestación más importante del mundo, con la siembra de un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables.

Representa absorber casi 4 millones de toneladas de dióxido de carbono”. Varias organizaciones ambientalistas, sin embargo, han cuestionado Sembrando Vida porque, en vez de reforestar, ha llevado a arrasar bosques y selvas para que los campesinos los reforesten y obtengan así el subsidio gubernamental.

Quizá el programa sea positivo, pero que hay evaluarlo con mayor profundidad. El decálogo tiene el propósito de quedar bien con Biden y Kerry, “ese auténtico ambientalista”, como dijo López Obrador. No hay razón para pensar que reducirá las emisiones de carbono de nuestro País.

DECÁLOGOS

Al presidente López Obrador le gustan los decálogos. Una y otra vez sus programas se presentan en formatos de 10 acciones o mandamientos. Supongo que es reflejo de su lado religioso.

Comentarios