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Sin calidad educativa

Más que la torpeza del anuncio preocupa el desprecio por la educación. Las prioridades de la SEP en este Gobierno han sido prohibir la venta de alimentos de alto contenido calórico en las escuelas, repartir becas a estudiantes y ahora recortar el calendario escolar.

Sergio Sarmiento

JAQUE MATE

Pregúntenme mis tres prioridades para el Gobierno y les diré: Educación, educación, educación”,

Tony Blair.

Preocupa la falta de oficio político. El secretario de Educación, Mario Delgado, anunció el 7 de mayo un “acuerdo unánime” del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, que reúne al titular de la SEP y a los secretarios de educación de los estados, para anticipar el cierre del ciclo escolar al 5 de junio, recortando 27 días efectivos de clase al calendario.

Al día siguiente la presidenta Sheinbaum atribuyó el recorte a peticiones de los estados y de los maestros y añadió que era sólo una “propuesta, no hay todavía un calendario definitivo”. El secretario Delgado siguió refiriéndose al recorte como decidido, aunque después declaró que las autoridades educativas se volverían a reunir este lunes para definir una propuesta definitiva.

La SEP afirmó que el acuerdo había sido unánime, pero por lo menos tres estados gobernados por la oposición -Jalisco, Nuevo León y Guanajuato- señalaron que no recortarían clases. Muchas escuelas privadas han indicado también que mantendrán sus planes lectivos. Los argumentos para el recorte, además, suenan falaces. Que haya calor en el verano no es novedad, pero no se cancelan clases todos los años. Nuestro País ha sido anfitrión de otras dos copas del mundo de futbol sin que se hayan suspendido las clases. Ahora sólo se celebrarán trece partidos en México, pero fuera del inaugural, que será a la 1:00 de la tarde, los demás tendrán lugar en la tarde-noche.

Más que la torpeza del anuncio preocupa el desprecio por la educación. Las prioridades de la SEP en este Gobierno han sido prohibir la venta de alimentos de alto contenido calórico en las escuelas, repartir becas a estudiantes y ahora recortar el calendario escolar. A la dependencia no parece interesarle la calidad de la educación.

“Desde 1921, cuando se creó la SEP, todos los gobiernos, sin excepción, aumentaron la matrícula. Los de Morena son los primeros en reducirla”, ha señalado el ex secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño. Preescolar ha bajado de 72 a 64%; primaria, de 99 a 94; secundaria, de 97 a 93; media superior, de 84 a 75. El ex presidente López Obrador eliminó las evaluaciones de maestros y canceló el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). La presidenta Sheinbaum cerró la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) que sustituyó al INEE. A la 4T le incomodan las evaluaciones y se entiende: La información disponible, como la de la prueba PISA, sugiere que México ha sufrido un deterioro de la calidad educativa en los últimos años.

Tener muchos días u horas de clase no garantiza la calidad: Finlandia, Estonia, Corea del Sur y la República Checa tienen menos horas que México, pero sus sistemas educativos son muy superiores. Si la calidad es mala, sin embargo, recortar horas de clase sólo lleva a un mayor deterioro. Los estudios técnicos señalan que las vacaciones prolongadas llevan al olvido de lo aprendido.

La política no ayuda. La Suprema Corte aprobó un proyecto de la ministra Lenia Batres que mantiene los criterios de evaluación y promoción de la mal llamada Nueva Escuela Mexicana. Los estudiantes no podrán ser “reprobados”, aun cuando no aprueben sus materias; se descarta el requisito de asistencia de 80% para acreditar el grado escolar; habrá un menor énfasis en las calificaciones numéricas.

El laborista Tony Blair, primer ministro británico de 1997 a 2007, declaró en 1996 que las prioridades de su Gobierno serían “educación, educación, educación”. Por eso impulsó programas para mejorarla. La 4T busca lo contrario: Reducir la calidad de la educación pública. Sus políticos piensan que eso los hace progresistas.

Represalias

La negativa del Gobierno mexicano a detener y extraditar a los 10 de Sinaloa puede traer represalias de Estados Unidos. La revisión de los consulados mexicanos es sólo una muestra.

Sergio Sarmiento

www.sergiosarmiento.com

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