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Citlalli, a la banca

Parece que ocupar un cargo menor en Morena es la puerta de salida digna para quienes son desplazados de tareas importantes en la 4T.

Sergio Sarmiento

JAQUE MATE

Por favor acepten mi renuncia. No quiero pertenecer a ningún club que me acepte como miembro”.

GROUCHO MARX

Parece que ocupar un cargo menor en Morena es la puerta de salida digna para quienes son desplazados de tareas importantes en la 4T. Tenemos el caso de Adán Augusto López Hernández, quien dejó la coordinación de los senadores del partido el 1 de febrero, en medio del escándalo por su relación con Hernán Bermúdez Requena, acusado de ser el líder del grupo criminal La Barredora, para hacerse cargo de “trabajo territorial” en Morena para las elecciones de 2027. Ahora vemos a Citlalli Hernández renunciar a la titularidad de la Secretaría de las Mujeres: “Me dijo que se va al partido, que quiere ayudar a Morena”, declaró ayer la presidenta Claudia Sheinbaum. “Ella, entiendo, que en el 24 ayudó en las alianzas, coordinando todo el proceso de alianzas, y entiendo que Luisa María [Alcalde] le pidió que, si podía ayudarle en este tema o ayudarle al Ejecutivo en este tema, y entonces creo que le van a dar un nombramiento especial para que ella realice estas tareas”.

Son renuncias sospechosas. No hemos sabido hasta ahora que el senador López Hernández haya realizado alguna tarea en la organización territorial de Morena, tampoco parece ser que necesitara tiempo adicional para llevarla a cabo. El senador está dotado de facultades para el multitasking. ¿Se acuerda usted de cómo, el 1 de octubre de 2025, veía en una tableta el partido de la Champions entre el Barça y el Paris Saint Germain mientras el secretario de Hacienda, Édgar Amador, comparecía ante la cámara? ¿Qué dificultad habría tenido para hacer trabajo territorial mientras seguía ocupando la coordinación de los senadores morenistas? Más bien, hay que interpretar que Hérnandez López fue desplazado del cargo porque, a pesar de su cercanía con López Obrador, resultaba ya un personaje incómodo.

Hoy nos dicen que Citlalli Hernández decidió renunciar a la Secretaría de las Mujeres, una institución que se creó bajo su mando el 1 de enero de 2025, con un presupuesto de 2,141 millones de pesos en 2026, para irse a presidir una oscura Comisión Nacional de Elecciones y Alianzas en Morena, de la que nadie estaba consciente y cuyo titular anterior nadie recuerda. Cuesta trabajo creerlo.

La presidenta Sheinbaum habló ayer maravillas de Citlalli. Se refirió a ella como “una joven brillante y trabajadora” (cumplirá 36 años el 29 de abril) y añadió: “Repartió 25 millones de cartillas de las mujeres, cartillas de derecho de las mujeres; se modificó la Constitución; estuvo trabajando con colectivos, atendiendo víctimas; y llegó, creo, que a 500 Centros Libres [albergues de mujeres] o más; la red de tejedoras de la patria, también de manera excepcional; y es una mujer de mucha convicción, honesta, trabajadora”.

La mandataria se dijo sorprendida por la decisión de la hasta ayer secretaria: “Casi me voy de espaldas”, declaró, pero sabemos que en el mundo político mexicano nadie le renuncia a la Presidenta sin que ella lo pida previamente y menos para irse a un cargo de menor relevancia.

Cualquier presidente tiene derecho a mover sus fichas en el tablero político, Sheinbaum no es excepción, pero inquieta que un gobierno que se pregona de izquierda progresista mantenga políticas de comunicación calcadas del viejo PRI. Es claro que a Hernández se le pidió la renuncia, pero no sabemos por qué. Este no es el momento de dejar la responsabilidad de una institución que está naciendo para irse a montar alianzas con el Partido Verde y el PT. Si Citlalli ha sido una funcionaria tan brillante, no se debería desperdiciar su talento en negociar acuerdos con dos aliados ya comprometidos a continuar sus lazos con Morena.

PROHIBIR REDES

La diputada del PAN Laura Álvarez propuso en el Congreso de la Ciudad de México una iniciativa para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Me parece un atentado contra los derechos de los menores.