Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

¿Obras públicas u obras de gobernantes?

En México, las obras públicas suelen manejarse como si fueran logros personales de los gobernantes en turno.

Nicolás Pineda

Y sin embargo

En México, las obras públicas suelen manejarse como si fueran logros personales de los gobernantes en turno. Se inauguran, se presumen y se convierten en capital político, cuando en realidad deberían ser el resultado natural de una planeación de largo plazo, discutida y priorizada en consejos de obra pública con criterios técnicos, sociales y financieros. Este enfoque personalista tiene varias consecuencias conocidas: Se emprenden obras para satisfacer gustos personales; se privilegia la obra que “luce”, se descuida el mantenimiento de la infraestructura existente y se posponen trabajos rutinarios pero fundamentales. Todo ello, muchas veces, a costa de endeudamiento que pagarán gobiernos y ciudadanos futuros.

El paso a desnivel

La inauguración del paso a desnivel de Colosio y Solidaridad la semana pasada fue, sin duda, un éxito de publicidad y mercadotecnia política. Tanto, que por momentos Hermosillo pareció un rancho celebrando una obra que, en una ciudad de su tamaño, debería ser parte de la normalidad cotidiana de la gestión urbana.

La obra es meritoria y no está para despreciarse. Resolver un crucero conflictivo siempre es positivo. Sin embargo, la pregunta inevitable es qué se sacrificó para llegar a este resultado. Desde mi punto de vista, áreas clave como la atención a las redes de agua potable y drenaje -donde se requiere mayor eficiencia, prevención de fugas, derrumbes y socavones- han quedado relegadas frente a obras más vistosas.

Además, si hablamos de cruceros verdaderamente urgentes, el de los bulevares Rodríguez-Kino y Morelos sigue siendo, a mi juicio, más problemático. El detalle es que ahí se requiere inversión conjunta entre el Gobierno municipal y el estatal, además de que éste causaría muchos más trastornos e incomodidades al tráfico urbano.

Más aún, en materia de tráfico, la solución de fondo no está sólo en pasos a desnivel, sino en mejorar sustancialmente el transporte público para reducir el uso del automóvil. Esto también exige cooperación real entre ambos órdenes de Gobierno. Y ese parece ser uno de los grandes pendientes: Las relaciones entre niveles de Gobierno se perciben más como competencia que como colaboración, otro efecto del patrimonialismo de las obras. Cuando la cooperación y la prioridad del interés general no existen, quien pierde es la ciudadanía y el desarrollo de la ciudad en aras de abonar a las carreras políticas y a la competencia electoral.

La carretera de Bavispe

La carretera Bavispe-Nuevo Casas Grandes, lugar de origen del Gobernador, es también una obra importante y benéfica para las comunidades del Noreste del Estado. Su construcción merece reconocimiento. Sin embargo, cabe preguntar por qué otras vialidades estratégicas siguen rezagadas, en particular la carretera Guaymas-Yécora-Chihuahua, cuya conclusión tendría un impacto regional mucho mayor en términos logísticos y de integración económica.

En el mismo sentido, persisten interrogantes sin respuesta clara: ¿Hasta ahí llegó el rescate y remodelación del parque La Sauceda? ¿qué ocurrió con el proyecto de la nueva vía del tren a Nogales? ¿ya se canceló definitivamente la presa Puerta del Sol?, y si es así, ¿qué se hará con el presupuesto que había sido asignado?

Algo similar sucede con el llamado Plan Sonora de Energías Sostenibles. Se sigue mencionando como un gran eje estratégico, aunque cada vez con menos detalle. Más allá del discurso, sería deseable conocer con precisión, después de cuatro años de emprendido, cuáles han sido sus resultados concretos, qué inversiones efectivamente se han materializado y qué beneficios tangibles están aportando a la población.

En suma, las obras públicas son necesarias y bienvenidas. Pero cuando se conciben como trofeos políticos y no como piezas de una planeación integral de la infraestructura que requiere el Estado, terminan dejando más preguntas que respuestas y no tienen el efecto multiplicador que deberían tener en la economía del Estado.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí