Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

Cuidado con los “Herodes”

El tirano de Herodes representa el mundo despótico y codicioso de riquezas que no sabe abrirse a la única respuesta posible de salvación

José  Martínez Colín

VOZ DEL PAPA

1) PARA SABER

Se dice que lo importante de una familia no es vivir juntos, sino estar unidos. Entre la Navidad y el Año Nuevo la Iglesia celebra la Fiesta de la Sagrada Familia, y con ese motivo el Papa León XIV recordó que después de haber nacido el Niño Jesús, ya corrió peligro de ser asesinado por el rey Herodes, un hombre cruel y sanguinario. Cuando se enteró por los magos de que había nacido el «rey de los judíos», se sintió amenazado de ser destronado y decretó la muerte de todos los niños de la edad de Jesús. Pero gracias a la intervención divina y a la obediencia de San José que llevó a su familia a Egipto, logró salvar a Jesús.

El tirano de Herodes representa el mundo despótico y codicioso de riquezas que no sabe abrirse a la única respuesta posible de salvación: la de Dios que, con total gratuidad, se entrega a los hombres. Lamentablemente, dice el Papa, “el mundo siempre tiene sus «Herodes», sus mitos del éxito a cualquier precio, del poder sin escrúpulos, del bienestar vacío y superficial, y a menudo sufre las consecuencias con la soledad, la desesperación, con las divisiones y conflictos. No dejemos que estos espejismos sofoquen la llama del amor en las familias”. Pensemos en la luz que nuestras familias pueden aportar a la sociedad.

2) PARA PENSAR

Una señora llamada Ana, madre de una familia numerosa, recibió la visita de su amiga Raquel que la invitaba a pertenecer a una asociación. Ana se excusó diciendo que no tenía tiempo. Raquel la cuestionó: “Pero Ana ¿tan ocupada estás?” “Pues sí –respondió-. Sobre todo desde que pertenezco a una asociación cuyo presidente es mi marido y gran parte de los trabajos recaen en mí”. Entonces Raquel le preguntó a qué se dedicaba esa asociación. Ana le dijo: “Pues verás Raquel, a mil cosas: Fomenta la vida cristiana, la educación de la infancia y el acompañamiento de la juventud; se ocupa de la alimentación, higiene y enseñanza; del acondicionamiento del hogar; algo de economía, contabilidad y psiquiatría; da asesoría en todo momento; también de la difusión de la cultura...”. Sorprendida Raquel comentó: “Nunca había oído hablar de ella y parece muy interesante. ¿Cómo se llama?” Ana le contestó: “Seguro la conoces: es la familia”.

3) PARA VIVIR

La Sagrada Familia es escuela de amor y modelo para toda familia. En ese hogar de Nazaret se respiraba un ambiente alegre, piadoso y sencillo. Se vivía el amor gratuito de Dios, que cada hogar está llamado a vivir.

En cada familia se ha de poder descubrir el amor de Dios, pues ahí cada miembro es amado por quien es, no por sus logros. En los momentos difíciles se manifiesta de modo más nítido ese amor gratuito. Por ejemplo, cuando alguien enferma, se le atiende sin esperar recibir nada a cambio. Es común ver en un hospital cómo la familia se sacrifica por el enfermo. Así, la familia es un signo eficaz de la presencia de Dios y de su amor sin fin.

El Papa León XIV invitaba a proteger en la familia los valores del Evangelio: la oración, la frecuencia a los sacramentos —en especial la confesión y la comunión—, los afectos sanos, el diálogo sincero, la fidelidad de cada día. Así, la familia se convierte en luz de esperanza, escuela de amor e instrumento de salvación en las manos de Dios.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí