Tijuana Alberto es un joven de 18 años, soltero, estudiante del primer semestre de la carrera de medicina.

'No quiero dormir, se me sube el muerto'

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Por Redacción/GH

'No quiero dormir, se me sube el muerto'

'No quiero dormir, se me sube el muerto'

HISTORIA DEL ?PADECIMIENTO
Alberto es un joven de 18 años, soltero, estudiante del primer semestre de la carrera de medicina. Actualmente reparte la mayoría de su tiempo en el estudio de la anatomía, la histología o la embriología; estos meses han resultado pesados, pero al final satisfecho por dedicarse a lo que siempre anheló.

Los primeros meses pasaron sin mayores problemas, acostumbrándose a vestir todos los días de blanco, disminuyendo las horas de sueño para mantenerse leyendo y no retrasarse con sus lecciones, en algunas ocasiones sacrificando el tiempo para comer o navegar en las redes sociales.

A pesar de los sacrificios todo iba de acuerdo a lo que Alberto planificó previamente; hasta que una noche comenzaron los problemas.

Él se encontraba dormido cuando de manera súbita abrió los ojos, se encontraba despierto viendo el techo oscuro donde se proyectaban las sombras de los árboles. Todo se encontraba en silencio, el tiempo enlentecido donde los segundos se convertían en horas, aparentemente era un momento de tranquilidad.

De repente Alberto trataba de moverse para retomar una posición más cómoda que le permitiera conciliar el sueño; pero el cuerpo no le respondía, a pesar de intentarlo ningún músculo se movía, empezó a sentir que algo le aprisionaba el pecho una sombra que se encontraba encima de él, escuchando una carcajada que emanaba de aquella figura siniestra que no identificaba.

La ansiedad fue creciendo hasta volverse pánico, Alberto invadido por el temor quería gritar, buscando ser socorrido por su hermano quien se encontraba al otro extremo de la habitación, pero no podía, él se encontraba a merced de dicha figura y no sabía qué iba a ocurrir porque las risas continuaban.

Esta experiencia se repitió en varias ocasiones durante las siguientes semanas, al principio Alberto pensaba que todo había sido un sueño, pero conforme volvía a vivir esos momentos durante la noche le quedó claro que ya no era algo normal.

Fue durante el paso de las semanas que comenzó el miedo a quedarse dormido, esto le afectó en su escuela y en sus actividades diarias. Primero trató de buscar algún remedio en las redes sociales pero al no resultar efectivas, solicitó apoyo de un maestro a pesar de la vergüenza que sentía por lo que estaba comentando.

Su profesor fue quien le sugirió a buscar ayuda y eso fue lo que llevó a Alberto al consultorio. Cuando le pregunté cuál era el motivo de la consulta, él contestó avergonzado “no me va a creer pero en la noche como que se me sube una entidad desconocida”.

ANÁLISIS ?DEL CASO
Cuando revisamos el problema que está afrontando Alberto nos vamos a encontrar con un fenómeno que comúnmente se le llama “subirse el muerto” pero que técnicamente se llama “parálisis del sueño”. Este se trata de un fenómeno generado por diversas situaciones como estrés, uso de sustancias, problemas médicos o siquiátricos.
Estas situaciones provocan cambios en los mensajeros químicos que se encargan de controlar las diferentes etapas del sueño generando importantes cambios sobre el cuerpo. En la parálisis del sueño la persona se despierta en una etapa en la que el cuerpo no responde pero el cerebro se encuentra muy activo.
Esta etapa se denomina sueño de movimientos oculares rápidos (sueño MOR), durante este momento por lo regular soñamos debido a que el cerebro tiene una actividad más rápida de lo habitual, pero mientras nuestro cuerpo se encuentra descansado y los músculos están muy relajados.
Pero en la parálisis del sueño de repente la persona se despierta sin ningún motivo, pero el cerebro está muy activo y uno puede ver o escuchar cosas que en realidad no están sucediendo, y al momento de querer moverse para ver qué pasa es cuando el cuerpo no responde, situación que provoca miedo en la persona.
A lo largo de la historia esta situación se ha descrito y se le ha brindado una connotación mística, argumentando que la falta de movilidad se debe a una figura mística o siniestra, cuando en realidad es una situación del cuerpo.
La parálisis del sueño se puede presentar en personas que están ante grandes cambios o situaciones de estrés, pero cuando estos episodios son muy frecuentes entonces se debe buscar la atención de un médico especializado para determinar qué lo esta originando. Si usted o alguien pasa por algo similar puede acudir al Hospital de Salud Mental de Tijuana donde contamos con médicos siquiatras especialistas en el diagnóstico y tratamiento de la parálisis del sueño.
Estos casos están basados en historias reales, pero los nombres y datos personales han sido modificados, la intención es apoyar a aquellas personas que se identifiquen con ellos.

* Esta publicación se encuentra registrada con el nombre Expediente Psiquiátrico: Casos Clínicos Psiquiátricos del Hospital de Salud Mental de Tijuana, bajo el número 04-2017022311275200”
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  • Expediente siquiátrico

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