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Tijuana

‘Hay solución para indigentes con problemas mentales’

Médico siquiatra explica que cada caso tiene que analizarse en lo individual, mientras que la CEDH refiere que la Ley de Salud establece que el gobierno debe aplicar recursos para temas de salud mental.

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Por José Ibarra

Algunos lo llaman “vecino”, otros “el loco” o “el pirómano”, pero nadie supo decir quién es el hombre de aproximadamente 35 años de edad que deambula por la colonia Infonavit Lomas del Porvenir desde hace meses.

Algunos lo llaman “vecino”, otros “el loco” o “el pirómano”, pero nadie supo decir quién es el hombre de aproximadamente 35 años de edad que deambula por la colonia Infonavit Lomas del Porvenir desde hace meses.

TIJUANA.- Algunos lo llaman “vecino”, otros “el loco” o “el pirómano”, pero nadie supo decir quién es el hombre de aproximadamente 35 años de edad que deambula por la colonia Infonavit Lomas del Porvenir desde hace meses.


Debido al reporte de un incendio en una oficina abandonada de Correos de México fue como FRONTERA conoció su caso, y es que algunos creen que él pudo haber sido el culpable porque en otras ocasiones lo han denunciado por prender fuego a la basura en el sitio.


“Somos víctimas de un pirómano, ya van varias veces que prende todo lo que está detrás del Correo, seguido vienen los Bomberos, ya no sabemos qué hacer con esa persona, está enferma y la policía nada más lo atrapa y al día siguiente aquí anda”, declaró uno de los vecinos que prefirió el anonimato.


El hombre merodea por la zona, hablando solo, cantando, cargando basura, aventando y acumulando cosas en la casita improvisada que construyó en un terreno abandonado del Gobierno Federal donde se ubican las oficinas de Correos de México que por ahora funcionan como almacén.


Rosa Hernández, otra de las vecinas del Infonavit, narró que lo ha escuchado hablando supuestamente con su mamá, pidiéndole permiso para salir.


Ella, contrario a otros habitantes del área, cree que el sujeto no le hace daño a nadie y que existe una gran indiferencia de la sociedad hacia él.


“Nunca he visto que haga daño, aunque acumula basura y habla solo, dice ‘mamá, ahorita vengo’ y otras veces está en la pared y lo escucho ‘¿ves, mamá?, te dije’, yo porque aquí lo veo, pero de atacar a otras personas o algo así no”, mencionó.


Este caso pudiera ser el reflejo de muchos otros en la ciudad o incluso en otros municipios, donde las personas en situación de calle con problemas siquiátricos no son atendidas a falta de un programa integral donde participen sociedad y Gobierno.


DERECHOS HUMANOS
Para el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Baja California (CEDH), Miguel Ángel Mora Marrufo, el tema debe partir desde el punto de vista en donde el Estado tiene la obligación de garantizar la atención a todos los sectores de la población, especialmente grupos vulnerables.


“Hay un porcentaje establecido en la Ley de Salud para el tema de salud mental que creo ronda alrededor del 5% el cual evidentemente no está siendo una realidad, lo que implica que cualquier estrategia de atención integral que se pretenda hacer carece de una capacidad del Estado para atender a estas personas”, dijo en entrevista el Ombudsperson.


Mora Marrufo, con alrededor de dos meses en el cargo, aseguró que harán una revisión de la recomendación hecha por la CEDH en 2017 a los cinco ayuntamientos en la entidad para que se comprometan con acciones específicas a garantizar la atención básica a este grupo de la sociedad.


TRATAMIENTO
La médica siquiatra Graciela Jiménez Trejo afirmó que hay solución para las personas en situación de calle que padecen de sus facultades mentales, aunque el procedimiento es complejo.


Detalló que cada caso debe analizarse en lo individual para medir el grado de complejidad y por lo tanto establecer las metas con el paciente para que pueda ser funcional, ya sea para alimentarse, asearse o hasta valerse por sí mismo en el campo laboral.


“Pudiéramos presumir que las personas que están fuera de la realidad, las que vemos en la calle hablando solas, haciendo ademanes y cosas por el estilo pudieran llegar a tener un trastorno siquiátrico o ser una persona con consumo de drogas y que posteriormente tuvo una enfermedad siquiátrica, por eso es importante analizar cada caso”, expresó la doctora.


Aunque no hay una fórmula exacta, Graciela Jiménez dijo que en términos generales la primera fase del tratamiento para una persona con serias afectaciones mentales que no consume drogas requiere de dos a tres semanas de hospitalización en una institución siquiátrica, mientras que alguien con adicciones necesita de tres a seis meses en un centro de rehabilitación con atención especializada.


Compartió que ha tenido pacientes con esas características y que han podido completar la fase inicial, sin embargo, lo más complejo viene después, durante el seguimiento, porque generalmente requieren apoyo por años para completar el tratamiento.

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