No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Tijuana

Glamour en cuatro ruedas

Para enfrentar la crisis económica por la pandemia que vivía en su ‘Glamour Salón’, María Olivia Resendez transformó un camión en una estética móvil.

Avatar del

Por Alejandra Pérez

idió un préstamo y lo juntó con sus ahorros para hacer realidad su idea de llevar su salón a los hogares.(Gustavo Suárez)

idió un préstamo y lo juntó con sus ahorros para hacer realidad su idea de llevar su salón a los hogares. | Gustavo Suárez

TIJUANA, BC.- La pandemia del Covid-19 ha llevado a muchas personas a buscar nuevas formas de llevar el sustento a sus hogares; entre ellas se encuentra María Olivia Resendez, quien emprendió la aventura al iniciar su estética móvil.

Durante nueve años tuvo su estética, Glamour Salón, en un local ubicado en Avenida Las Palmas, pero luego del cese de actividades por el distanciamiento social, se vio en la necesidad de cerrar, ya que pagó tres meses de renta sin poder operar.

Después de esto, pidió un préstamo para emprendedores al gobierno y lo juntó con sus ahorros para hacer realidad su idea de llevar su salón de belleza a los hogares de sus clientes.

Creo que la necesidad te lleva a dar el empujón que ocupabas. Mi próxima meta era esta, montar un camioncito estética, para cuando haya bodas, XV años, ir a dar el servicio a las casas, entonces dije no, el momento es ahora, la gente no está viniendo y tengo que trabajar”, recordó María.

El primer paso fue conseguir el camión, posteriormente planeó cómo acomodar las cosas dentro de él, desde los muebles hasta la instalación de luz y agua, aprender a manejar su camión y las medidas de seguridad y salubridad.

La emprendedora dijo que no fue un camino fácil, ya que muchas veces llegó a pensar que el dinero no iba a ser suficiente, o que sus planes no iban a funcionar; fueron dos meses y medio de trabajo para poder iniciar a ofrecer sus servicios.

“Ya cuando estás ahí dices ‘ya no quiero, ya me cansé, siento que no vamos a terminar’ porque primero se ve fácil”, comentó María Olivia.

María Resendez expresó que las rentas se comieron a algunas pequeñas empresas en esta contingencia, al no tener ingresos, pero si hacer este gasto.

Sus clientas al inicio no tenían la confianza de entrar al camión, preferían ser atendidas dentro de sus casas, compartió, pero ahí también se corría un riesgo al haber más gente, así que empezó a mandarles vídeos mostrando la sanitización y las medidas de protección.

Poco a poco se generó más confianza y comenzaron a hacerle difusión de boca en boca, o cuando atendía en un lugar, las vecinas se acercaban a preguntar y adquirir sus servicios, contó la emprededora.

Además, poner uñas y maquillar, se unió con una compañera para realizar cortes de cabello, tintes, depilaciones, entre otros servicios; todo dentro del camión, dónde cuenta con todas las instalaciones necesarias.

También ha roto estereotipos, al encontrar a personas que se sorprenden de verla manejando el vehículo, tener que saber qué hacer cuando se queda sin gasolina, sin batería, e instalar su planta de luz cada que atiende.

“No por qué sea mujer no puedo manejar un camión, no porque sea mujer no puedo llegar a las direcciones, a las ubicaciones, porque casi siempre es ¡Ay no! Las mujeres no sabemos ubicaciones, no sabemos manejar”, apuntó la emprendedora.

Este negocio la ha llevado a probar sus límites, cada que siente que no puede con alguna situación, ella se esfuerza para sobrepasarla y aprender de cada experiencia; su motivación es sacar adelante a su hijo.

En esta nota
  • Emprendedores en pandemia

Comentarios