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Tijuana

Garita se convierte en "pueblo fantasma"

Debido a las restricciones de cruces por el Covid-19, la garita de San Ysidro este domingo parecía un pueblo fantasma, sin largas filas para cruzar a Estados Unidos.

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Por Alejandro Villa

Desde el primer minuto del 21 de marzo solo se permiten cruces con fines médicos, educacionales y de comercio; la medida durará al menos 30 días.(Sergio Ortiz)

Desde el primer minuto del 21 de marzo solo se permiten cruces con fines médicos, educacionales y de comercio; la medida durará al menos 30 días. | Sergio Ortiz

La garita de San Ysidro este domingo parecía un pueblo fantasma, sin largas filas para cruzar a Estados Unidos, como era costumbre.

Debido a las restricciones de cruces por el Covid-19, las más de cuatro horas de espera de los domingos, desaparecieron.

Ahora solo hacen barullo las decenas de comerciantes que esperanzados aún intentan vender algo para llevar dinero a casa.

Los autos que llegan a pasar, lo hacen con las ventanas cerradas y sin mirar a los comerciantes, como si no existieran. Si alguno baja el vidrio, los vendedores se amontonan.

Jannet, una comerciante de dulces de la línea, contó que sus ventas bajaron un 100%. Es la cabeza de la familia y la única que lleva ingreso a casa donde tiene tres bocas más que alimentar.

“Ayer solo saqué para mi pasaje ¿te imaginas? dependen de mí tres personas más. Desde el viernes ha bajado mucho la venta pero ayer y hoy de plano fueron los peores”, contó.

Entre los comerciantes está una mujer de 73 años, Rosalina Flores Guerrero, ella vende mazapanes y chicles, antes del coronavirus lo hacía entre los autos, ahora lo hace sentada en un bloque de cemento.

Aunque no hay clientes, tiene que salir a la venta, ya que con la ayuda del gobierno no le alcanza.

David García, otro comerciante que le hace compañía a Rosalina, tiene 35 años trabajando en la línea y ambos concuerdan en que nunca se habían visto tan afectados. 

“A veces cerraban la frontera como en lo de las Torres Gemelas pero fue por un par de días y luego todo normal, esto va a durar mínimo unos 30 días, dicen, ¿cómo le vamos a hacer? yo tengo que llevar comida a mi hija y esposa”, cuestionó. 

Los que también resienten las restricciones son quienes tienen negocios a los alrededores de la garita, como Claudia, que atiende un puesto de artesanías.

Confesó que apenas ayer juntó 100 pesos y con eso le alcanza para los pasajes y comprar un poco de tortillas y huevo; tiene un hijo y debe llevar algo porque vive al día.

“No tengo quien me dé dinero, yo voy a seguir trabajando, aunque nomás salga para el pasaje y la comida. Aquí con esto del coronavirus los más afectados somos nosotros, la gente pobre. Ayer apenas junté 100 pesos, imagínate”, declaró. 

Elementos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), revisan pasaportes e identificaciones.

“Puro ‘american citizen’ dejan entrar, gente con pasaporte gringo, los que no los regresan. Ahorita no ha caído nada, llevo toda la mañana y nada, así ha estado desde ayer esto, todo solo sin un alma y seguirá así, dicen los migras”, dijo don Alfonso quién renta sillas de ruedas.

A Jorge Guitiérrez lo regresaron cuando intentó cruzar, presentó su visa pero le negaron la entrada, pues no es ciudadano estadounidense; es de Mazatlán, Sinaloa e iba de compras al otro lado.

“Ni sabía que no estaban dejando pasar. Están cerradas las tiendas allá, ¿verdad?, vine de Mazatlán, nada más para cruzar a dar la vuelta al otro lado pero si no se puede pues ni modo”, dijo.

En el carril de automóviles José Cruz regresaba a Estados Unidos, vino de visita a Tijuana a ver a una fracción de su familia.

“Solo viene a ver a mi familia en México. A todos nos están arruinando la vida con esto (la limitación de cruces), la familia se preocupa, todos nos preocupamos, pero ni modo”, expresó.

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