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El Imparcial / Tijuana / Cetys Universidad

¿Cómo decirles a tus papás que quieres estudiar algo diferente?

Experto recomienda abordar el tema como familia y entender que es una decisión que implica un gran esfuerzo de proyección hacia el futuro y no una imposición de los padres. 

Tijuana, BC.- Los padres son de ayuda y apoyo para la elección de carrera de los hijos, son parte de las opiniones más importantes, sin embargo, estas opiniones podrían ser, de manera inconsciente, una proyección de las expectativas que ellos querían tener, de las metas no cumplidas y/o del deseo de trascendencia a través de ellos.

En esos casos, los jóvenes tienen la difícil tarea de decirles que tal vez no quieren estudiar lo que ellos quieren o “sugieren”.

Emilio Óscar Nieves Estrada, coordinador de la Licenciatura en Psicología Infantil en Cetys Campus Tijuana, refirió que en la mente de papá y mamá ya hay proyectos de lo que serán sus descendientes.

Las aspiraciones de los padres

Si nace niño, se convertiría en el deportista que papá no pudo ser por ejemplo; si nace niña, lograría ser la profesionista que mamá quiso ser pero tuvo que abandonar por la maternidad; si el o ella continuará con el legado de la familia, si seguirá los pasos de la familia.

“Todos nosotros antes de nacer, somos un proyecto en la mente de nuestros papás, no hemos llegado a la vida y ya tenemos una identidad que ellos construyen en sus mentes, somos esperanza de una continuidad de un proyecto de persona, para trascender y el medio natural de esa trascendencia son precisamente los hijos”, comentó Nieves Estrada.

Toda la familia

Pero no es solo algo de los papás, antes de que nazcan también ya son hermanos, son sobrinos, son nietos, es decir la familia ya tiene expectativas y buscan participar en la formación de la nueva persona.

También hay una carga de responsabilidades que obtenemos de la familia incluso antes de nacer, por ejemplo, si eres el primogénito, el primer nieto, el primer sobrino, suelen involucrarse más y con ello vemos a los tíos, hermanos y abuelos tomar riendas sobre el futuro de la persona e incluso del ciclo vital de la familia”, expresó el académico de Cetys Tijuana.

¿Qué hacer entonces?

Emilio Nieves Estrada recomendó que sí es importante conversar con los hijos para orientarlos y que tengan libre elección de su vida profesional o productiva, entendiendo que la toma de esta decisión no es el resultado de un momento, sino de un proceso consciente e informado, donde influyen los siguientes dos aspectos:

Aspectos personales: Cada joven debe considerar y analizar sus gustos, preferencias, habilidades, objetivos e incluso situaciones contextuales, sus motivaciones, así como las experiencias que ha acumulado, tanto en su formación escolar como particular en su casa o hábitos.

El entorno: La influencia que ejercen modelos de éxito o fracaso, donde se incluyen miembros de la propia familia, amistades, personalidades sociales, profesionales o empresariales. Así como las modas o corrientes dentro del mercado profesional y laboral.

Momento generacional, cultural e histórico

“Aunque suene descabellado, si tu hijo quiere ser influencer, antes de desestimar tenemos que entender el momento generacional, cultural e histórico que le toca vivir, querer ser y hacer algo que no está dentro de las expectativas familiares no está mal, porque va a permitir desarrollar habilidades o identificar áreas de oportunidad que favorezcan el autoconocimiento y la mejor toma de decisiones. En este caso puede significar un crecimiento enfocado en redes sociales y posiblemente adquirirá habilidades de comunicación, no todos saben exponerse frente a una pantalla”, analizó Nieves.

Por último, el Experto de Cetys manifestó que la visión de las nuevas generaciones es diferente a la que tuvo la generación de los papás, las expectativas laborales y profesionales de los jóvenes no se centran en el trabajo, ellos buscan una vida equilibrada entre las distintas esferas de su vida, donde “el tiempo desperdiciado” que se usa para compartir con familia, amigos, el ocio o actividades propias, importan tanto como producir.

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