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Cierra turno secundaria a causa de inseguridad

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Por Khennia Reyes

Cierra turno secundaria a causa de inseguridad

Cierra turno secundaria a causa de inseguridad

La violencia y los enfrentamientos entre pandillas rivales provocaron hace dos años el cierre definitivo del turno vespertino en la Escuela Secundaria Número 15 Héctor Terán Terán, ubicada entre el Mariano Matamoros Sur y El Florido, uno de los polígonos clasificados como de los más peligrosos de acuerdo a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).

Gustavo Miranda Muro, director del plantel, declaró que desde hace dos años tomaron la decisión de suspender las actividades escolares por la tarde, pues consideraron se ponía en riesgo a los estudiantes, docentes y padres de familia.

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En 2016 el plantel contaba con 12 grupos, después se redujo a 9 hasta llegar hoy en día a solo 6 grupos.

Al recurrir a esta medida resultaron afectados unos 300 alumnos, manifestó, aunque algunos de ellos fueron reubicados al turno matutino y el resto en otras secundarias como la 17, 19, 31, 26 y 216, las cuales los superan en infraestructura y cuentan con una ubicación más segura.

Actualmente tiene matriculados 400 jóvenes en el turno matutino; el año pasado lograron 450.

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“En esta área había vandalismo por parte de los alumnos o jóvenes que no estudian. Venían y provocaban pleitos. Poco a poco la violencia fue ocasionando que la gente sintiera esa inseguridad y al tener otra escuela cerca, los padres decidían enviarlos ahí”, expuso Miranda Muro.

El pandillerismo
Miranda Muro lamentó que uno de los factores de la violencia sean las “herencias” de los padres de familia para que sus hijos mantengan vivo el honor de las pandillas, como la M13, M15 y M18.

El ambiente se vuelve más pesado cuando los jóvenes deciden pertenecer a las pandillas o ‘brincar’ a otras, expuso, lo que provoca las batallas a golpes o con objetos diversos.

“Los padres les transmiten a sus hijos la idea de defenderse con golpes y el alumno siente la necesidad de actuar así. Nos ha costado trabajo mantener el diálogo como una manera de solucionar los conflictos, pero los padres poco a poco se van metiendo a esta dinámica”, dijo el director.

En 2001 la Secundaria 15 fue construida al pie de un cerro en el que, durante el recorrido realizado por PERIÓDICO FRONTERA, se pudo constatar el ambiente hostil de los colonos y observar diferentes grafitis en las paredes de las casas y en el interior de la escuela.

Algunos de los estudiantes de la secundaria se trasladan desde la colonia Horóscopo, El Florido, Matamoros, Casas Beta, Cerro Colorado, entre otras.

Uno de ellos es Kevin Alexis, quien estudia el tercer año de secundaria y cuyos padres solicitaron un servicio especial para llevarlo y traerlo a la escuela para mayor seguridad.
“Lo que me han contado es que han habido muchas muertes y balaceras”, platicó.

Pobreza y violencia
De acuerdo con Gustavo Miranda Muro, el plantel se ubica en una de las zonas más pobres y a ella pertenece un gran número de familias desintegradas, lo que genera un caldo de cultivo propicio para que los menores de edad pasen a formar parte de los grupos delincuenciales de la zona, de los cuales son o fueron parte algunos de sus padres.

Es decir, heredan la violencia y el sentido de pertenecer a las pandillas, sin importar las consecuencias emocionales y físicas.

Por ello, Miranda Muro dijo que con la ayuda del Ejército Mexicano, Policía Juvenil, el Sistema Educativo Estatal (SEE) y asociaciones civiles, como Alianza Civil, imparten pláticas para evitar problemas de drogadicción, bullying, entre otros.

Sin embargo, siempre dependerán de la disposición de los padres de familia para orientar a sus hijos hacia el respeto y la sana convivencia.

“El reto mayor es que el alumno se sienta parte de la Secundaria 15, parte de una comunidad escolar. Yo creo que eso ha favorecido porque el alumno al ir teniendo esta pertenencia deja un poco el barrio”, dijo.

El director también expuso que el recibir a alumnos rechazados o reprobados de otros planteles complica la tranquilidad al interior de la secundaria, pues ellos están desacostumbrados a seguir los reglamentos escolares y a faltar al respeto a sus compañeros y maestros.

“Eso ha sido también un problema, porque vamos creando una aptitud en los alumnos de trabajo, constancias, respeto, pero va llegando gente extraña y eso de irlos adaptando a la forma de trabajo de la escuela, va ocasionando que se vaya distorsionado la labor”, reconoció.

Por ello, comentó que los programas lúdicos también van dirigidos a los padres de familia para favorecer el trabajo en equipo, quienes también aprenden a solucionar sus rencillas con sus hijos u otros adultos sin la necesidad de llegar a los golpes.

¿Cuál fue la reacción del SEE al cerrar el turno vespertino?, se le preguntó al director.

“Nos fue dando seguimiento en relación a la disminución de la matrícula. Es parte del trabajo de ellos estar al pendiente.
Precisamente hubo un momento en que ellos nos dieron la oportunidad de hacer el trabajo interno para poder rescatar la escuela”, respondió.

Así, desde hace dos años, en punto de las 13:10 horas los maestros son quienes realizan la vigilancia en la cuadra de la secundaria para evitar que los pandilleros se acerquen a los estudiantes.

Por su parte, Andrea Ruiz Galán, delegada del SEE, comentó que la cancelación del turno vespertino en la Secundaria 15 Héctor Terán Terán fue por la poca matrícula, lo que aumentaba los costos en el mantenimiento, además de los pagos a la planta docente y administrativa, por lo que aseguró que la violencia no fue un factor para esa determinación.
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