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Columnas Camelot

Trascender

Hay seres humanos que por sus acciones logran trascender, algunos aspiramos hacerlo en el recuerdo de los nuestros al transmitirles una parte de nuestra esencia.

Somos lo que hacemos

Hay seres humanos que por sus acciones logran trascender, algunos aspiramos hacerlo en el recuerdo de los nuestros al transmitirles una parte de nuestra esencia, no, no me refiero a la fama pública, sino a la posibilidad de dejar algo de nosotros en los demás, en lo que hacemos y por ende en lo que podemos despertar juntos en nuestra comunidad.

Uno trasciende por sus amigos, la familia que uno tiene la posibilidad de escoger en vida, trasciende por lo que decimos y por cuando lo hacemos ya que la palabra cura o hiere, uno es dueño de las suyas y también de sus silencios, por ello se trasciende cuando la misma se honra sin tomar en cuenta beneficio personal alguno, se trasciende cuando uno la sostiene, cuando la empeña y solo por ello se tiene la certeza de su cumplimiento.

Se trasciende cuando uno decide dar un poco de sí para que muchos que poco tienen tengan más, se trasciende cuando se ayuda sin pensar en la recompensa por hacerlo, se trasciende cuando uno se asume como parte de una comunidad y trabaja para que la misma crezca y se fortalezca logrando con ello ser un mejor espacio para los demás de lo que este era cuando llegamos a él.

Se trasciende cuando se enseña, cuando se comparten los conocimientos y con ello se le da la oportunidad a los que vienen que sean mejores que uno, se trasciende con amor, con ideas, con la entrega de ser ejemplo y con ello invitar a ser primero imitado y luego superado, se trasciende cuando se es guía, cuando uno tiene la calidad moral de ser ejemplo, no de ser señalado. ¿Habrán meditado en ello la mayoría de nuestros políticos?

Se trasciende cuando se ama, cuando se entrega y cuando uno lo hace sabiendo que el amor trasciende, pero que son los hechos los que lo alimentan, no es el amor platónico que nada espera, el que a nada aspira, el amor que trasciende es el correspondido, el que es recíproco, en el que no solo se entrega el cuerpo, sino que en adición se comparten las ideas y el espíritu.

Se trasciende cuando uno pasa de los sueños a los hechos porque nuestros ideales son alcanzables solo cuando decidimos que así lo sean, cuando trabajamos por ellos, cuando dejamos de ser parte de la queja para convertirnos en la solución, cuando nos ganamos el derecho de ser constructores de nuestro futuro a través de las acciones de nuestro presente, dejando con ello de ser simples jugadores de “lotería” que dependen de amigos y del azar para poder trascender y hacer de la nuestra una mejor comunidad.

No se puede trascender si en nuestra esencia no se da el amor a la verdad, al trabajo, a la familia, a la patria, a los amigos, a la belleza, a la honestidad, a la entrega, a la pasión de saberse único en un preciso momento que no se repetirá jamás, se trasciende cuando nuestros hechos confirman nuestros dichos, se trasciende cuando uno se entrega en lo que cree y hace lo que tiene que hacer, trascender. ¡No a la Ley Gandalla!, ¡Sí al Referéndum!

*El autor es empresario, ex dirigente de la Coparmex Mexicali.

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