Columnas Tijuana, ayer y hoy

Tijuana, asignaturas pendientes

Los gobiernos municipales y el estatal, están por terminar en los próximos meses (octubre y noviembre).

Por Mario Ortiz Villacorta

Segunda parte

Los gobiernos municipales y el estatal, están por terminar en los próximos meses (octubre y noviembre). La ciudadanía tiene esperanza en que los nuevos gobiernos atiendan lo que en muchos años ha sido dejado de lado o se ha producido por corrupción, mala administración  o incapacidad. Desde luego que ha habido a lo largo de los últimos 30 años (gobiernos priistas y panistas en los municipios y panistas en el Estado) algunos aciertos, pero el saldo final es negativo; por algo la escasa votación al PRI y al PAN y partidos satélites como el otrora izquierdista PRD, fue contundente. Morena, que arrasó en el 18 y en el 19, tiene ahora un gran compromiso con el futuro inmediato: enfrentar y resolver las asignaturas pendientes que dejaron los gobiernos anteriores y que hoy, constituyen un gran problema y un gran reto para gobierno y sociedad. Algunos problemas son muy graves como la inseguridad y la violencia que es el pan de todos los días.  La criminalidad se extiende a todos los rincones del estado y a todos los ámbitos de la sociedad. Asesinatos, secuestro, extorsión, cobro de piso, robo habitación, lenocinio, trata de personas, asaltos en la ciudad a pleno día, asaltos a camiones en carretera y párele de contar. Nos preguntamos ¿por qué en todos estos años, no se ha formulado un verdadero plan conjunto de seguridad que divida al Estado y particularmente a las ciudades en zonas fuertemente custodiadas por el conjunto de fuerzas de seguridad, trabajando todos en coordinación bajo un solo mando? Bueno dirán muchos, bajo el mando ¿de quién? Si no ha habido voluntad y mando estatal en muchos años. Y es verdad. La causa de nuestros males, ha sido esa falta de autoridad; es decir, capacidad y voluntad de mando en nuestras autoridades estatales y municipales a través de los años, en que se dedicaron a hacer negocios, a enriquecerse a través de prestanombres y a veces, sin pudor alguno, directamente. El gran problema del transporte público, se debe más que nada a la voracidad de funcionarios y de algunos regidores que en distintos ayuntamientos cambiaron las reglas y negociaron con grupos de transportistas  dañando a otros en lugar de actuar con honestidad e imparcialidad. Del problema del Transporte del SITT (Sistema Integral de Transporte de Tijuana) en principio un gran proyecto, se ha visto entorpecido desde su inicio por una mala y absurda planeación construyendo una ruta troncal equivocada donde no hay pasaje (como se los advirtió el Ing. Castillo del Tecnológico muy a tiempo). La absurda colocación de complicadas máquinas sustituyendo a los viejos e inservibles estacionómetros, bajo la amenaza de colocar anticonstitucionales inmovilizadores a quien no pague. En realidad son muchos y muy variados los pendientes que las autoridades que se van dejan a las que vienen. (Continuaremos en la próxima columna).      

* El autor es catedrático de la Universidad de Tijuana, Cronista de la ciudad.

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