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Columnas Entre vinilos

Road Trip por la Baja

Recientemente tuve la oportunidad de irme manejando en carretera desde Tijuana a Los Cabos, Baja California Sur, el motivo principal fue para renovar mi pasaporte mexicano, porque aquí y en todo el Estado no había citas, por lo que conseguí una en la ciudad de La Paz, el destino más cercano. 

Por Daniel de la Torre

Recientemente tuve la oportunidad de irme manejando en carretera desde Tijuana a Los Cabos, Baja California Sur, el motivo principal fue para renovar mi pasaporte mexicano, porque aquí y en todo el Estado no había citas, por lo que conseguí una en la ciudad de La Paz, el destino más cercano. 

La primera opción fue meterme a internet y buscar vuelos a mi destino, pero me dije, por qué no te vas manejando y sirve que te relajas? La idea de parar en las distintas misiones, pueblos mágicos, playas, pasaba por mi mente y fue muy atractivo. 

No era la primera vez que tomaba la decisión de hacer este Road Trip, la última vez que lo hice fue en el 2011 y uno de mis pendientes era la carretera, las curvas y las pésimas condiciones en la que estaba y para mi sorpresa, ya cambió mucho, es más segura. 

Obviamente tanto trailer si estresan y los que han manejado hasta allá, lo saben. Mi primer destino era parar en Guerrero Negro, dormir ahí pero no me sentía cansado después de casi diez horas de trayecto, por lo que decidí irme hasta Santa Rosalía, mientras en mi Spotify sonaban los éxitos de la década de los ochenta como Depeche Mode, Flans, Timbiriche y José José. 

Al llegar a este lugar, ya eran las 9 de la noche, llegué con hambre, pero primero busqué un hotel donde quedarme, lamentablemente Santa Rosalía no tiene hoteles buenos, es más por fuera se ven decentes, pero entras y es una mala experiencia, hasta el Rosa Venus te espera en el baño, por lo que busqué una tiendita para comprar cloro, fabuloso y unas sandalias que se me olvidaron en casa. Ya estando ahí fui a cenar pizza, comprar pan del Boleo, desinfecté toda la habitación ,me venció el cansancio y dormí como un lirón, en fin, una aventura más, no pasaba nada. Obviamente no pueden faltar las fotos para las redes sociales.

A la mañana siguiente mi otros destinos fueron Mulegé y Loreto, donde desayuné muy rico en un restaurante cercano al kiosko del Centro, conocí la iglesia y al entrar, estaba mi San Judas Tadeo, mi favorito, milagroso, es mi compa, así le digo de cariño por todos los favores recibidos. Mi destino era La Paz, seguía en la carretera escuchando mi música favorita, continuaba la travesía entre vacas y chivos que de repente aparecían en el asfalto, gracias a dios no me tocó ver ningún accidente. Ya instalado en esa ciudad, en un hotel muy distinto, agarré mi carro y fui a dar el rol por esas calles, la zona turística muy bonita, comí rico, fui a la plaza, a la catedral, al museo de arte, el clima estaba rico y me comí un vaso de elotes, mientras escuchaba el himno de ese estado alrededor de la fuente de colores a un costado del kiosco central. 

Aunque solo había pasado de rapidito anteriormente, esa ciudad me gustó mucho, se las recomiendo, está muy cambiada la zona turística. Definitivamente lo más bonito de la carretera son los paisajes, las playas, el valle de los sirios, una experiencia que deben vivir, totalmente recomendable. Ya por fin con mi pasaporte renovado, por cierto la burocracia en México está terrible, es como estar dentro de una película de terror de Stephen King, ya que me tocó ver cómo les negaban el pasaporte a personas mayores por no tener el acta de nacimiento digitalizada, yo me fui muy bien preparado, casi casi llevaba mi fé de bautismo, lamentablemente así son las cosas en nuestro país. 

Aunque no quería, estaba a dos horas de Los Cabos, el coqueteo es grande y me fui hasta ese destino playero, confieso que no es de mis favoritos. Al llegar vi un puerto triste, sin turismo, con muchos lugares, bares y restaurantes cerrados a consecuencia de la pandemia. Tomé el tour de la lanchita por 250 pesos para tomarme la tradicional foto en el arco, mientras hacíamos el recorrido, el chico guía me platicaba que de un año para acá todo está solo, no hay flujo de dinero y por lo tanto están a punto de la quiebra. 

A la mañana siguiente, de nuevo a poner mis playlist favoritos, tomar la carretera con destino a mi querida Tijuana, no sé ustedes, pero yo cada vez que salgo, la extraño, así sean cinco días. Pero si tienen la oportunidad de tomar la carretera, háganlo. Muchas gracias por su espacio y recuerden siempre confiar en el tiempo, los invito a que me escuchen de lunes a viernes de 1 a 3 de la tarde por Click XM 104.9 FM y los sábados en "Tocadiscos" junto a mi amiga Adriana Millanés y síganme en Instagram como danieldelatorretj, hasta la próxima semana. 

*El autor es comunicador y director de Radio Media Escuela de Locución

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