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Columnas #SomosToros

Renovar o morir

Me vino la frase de “Renovar o morir” muy utilizada y que empleaba mucho un amigo en mi época de juventud (porque yo también fui joven) y que ahora queda perfecta para el momento crítico que vive la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), luego de la pandemia que le impidió celebrar la temporada 2020.

Por Armando Esquivel

Me vino la frase de “Renovar o morir” muy utilizada y que empleaba mucho un amigo en mi época de juventud (porque yo también fui joven) y que ahora queda perfecta para el momento crítico que vive la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), luego de la pandemia que le impidió celebrar la temporada 2020.

Apenas el domingo 28 de junio todo era festivo por la celebración del 95 aniversario de este organismo que es el más longevo y de más edad en esta disciplina deportiva, cuando tres días después todo se vino abajo con la cancelación, la primera en su historia, de una temporada. Una fechoría más de este 2020 que ha sido nefasto para la humanidad.

Y fíjese usted lo que son las cosas, en 1980, EXACTAMENTE 40 años antes (más adelante se dará cuenta del motivo de las mayúsculas), la LMB tuvo que suspender y luego dar por terminada su temporada regular. La razón fue el tema de la Anabe.

En aquella ocasión, nosotros éramos muy pequeños para comprender todo eso de la Asociación Nacional de Beisbolistas que buscaban mejores condiciones para laborar y decidieron hacer un paro y echar a andar una liga alterna.

La LMB suspendió operaciones el 1 DE JULIO DE 1980, cuarenta años antes del fatídico miércoles 1 DE JULIO DE 2020. Una gran coincidencia que nos hizo notar Pedro Meré, actual manejador de Olmecas de Tabasco.

Muchas cosas tendrá que hacer la LMB para llegar al 2021 fortalecida, ya que si se muestra en las mismas condiciones para el próximo mes de abril, el riesgo será el mismo, ya que la enfermedad de nuestro circuito veraniego no es el Covid-19 y es mucho más peligrosa y difícil de sanar.

La LMB necesita dejar atrás algunas de sus antiguas prácticas, reconocer que se tiene un problema, adaptarse a los tiempos modernos y conformar un modelo de negocios que le permita optimizar recursos y colocarse a la vanguardia en materia deportiva, mostrando un producto atractivo para el aficionado y socios comerciales.

No es posible que haya equipos que tengan como ingreso principal la taquilla y la venta de cartones de cerveza, claro que el ingreso por estos rubros es muy bueno, pero ni los boletos vendidos ni la venta de bebidas debería de ser el punto decisivo para decidir si hay o no temporada, en el caso de la LMB, a puerta cerrada.

Atrás deben de quedar los años en los que los equipos se movían de plaza a diestra y siniestra. Un año eran Rojos del Águila de Veracruz y al otro Tecolotes de los Dos Laredos; un día jugaban en Reynosa como Broncos y luego aparecían como Bravos de León y así han sido innumerables los cambios de plaza que tienen un efecto negativo en la intención de hacer un producto atractivo.

Quizá suene exagerado, pero hay equipos en la LMB que perjudican al conglomerado, no quiero decir marcas, pero hay por ahí cuatro o cinco directivas que lejos de aportar, hacen muy pesado un proceso de desarrollo, la profesionalización y los planes de innovación del resto del contingente.

Franquicias grandes como Diablos, Acereros, Sultanes, Toros, por citar algunos, requieren de sus compañeros más “pequeños”, pero los necesitan sanos para todos fortalecerse como un conjunto.

Hay que invertir en medios, en esquemas de televisión que puedan atraer a socios comerciales a nivel nacional, de esos socios grandes. Se tienen que crear ídolos en cada plaza, y para eso hay que evitar la rotación de jugadores.

Se necesita atrapar a nuevos aficionados; hay que llevar el beisbol a todos los rincones, buscar más espacios y plataformas de distribución. Se tiene que ver como inversión todo el recurso que va destinado a estas áreas y no como un gasto.

Afortunadamente en los últimos diez años la LMB ha dado pasos en una nueva dirección rumbo a la profesionalización de la LMB, en busca de revivir aquella época cuando el rey de los deportes fue el más importante del país,  muy por encima del futbol.

Es momento de revisar que se ha hecho bien, porque no todo han sido desaciertos, pero también es hora ya de aceptar y buscar la ruta adecuada para llevar al beisbol mexicano a donde debe estar y de donde nunca debió caer.

No puede ser poco a poco, llegó la hora de ponerse en acción. Como punto a favor se tiene que una nueva ola de empresarios con sangre joven e ideas frescas y renovadoras se ha estado involucrando en la LMB en equipos como Acereros, Generales, Saraperos, Algodoneros, Toros, Pericos, Leones, Bravos y Sultanes, iniciándose un necesario proceso de transformación.

No jugar la temporada creo que fue la decisión adecuada. Nada es más importante que la salud.

Lo triste es toda la gente que ha perdido, o perderá su fuente de empleo. Espero que sean los menos.

Por favor cuídese mucho. Esto es en serio.

Buen día, es martes; que hoy le vaya bien. Goodbye Horses!

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