Columnas Círculo Rojo

Quo vadis, Peña Nieto? 

Una racha de declaraciones, sucesos y revelaciones de alto impacto está sacudiendo a una buena parte de la clase política nacional relacionada con el sexenio de Peña.

Por Carmen Aristegui

Una racha de declaraciones, sucesos y revelaciones de alto impacto está sacudiendo a una buena parte de la clase política nacional relacionada con el sexenio de Peña.


El trance incluye señalamientos de un ex gobernador caído en desgracia que -por alguna razón- decide empezar a romper el silencio; un abogado de altos vuelos que ha ido a dar a la cárcel; un empresario que acusa ante la FGR a dos ex presidentes de México por participar en conductas ilícitas y lavado de dinero y, por si fuera poco, la publicación de un libro que exhibe el modus operandi y los niveles de corrupción política a los que se llegó en el sexenio pasado.


Mientras Enrique Peña Nieto se muestra feliz y desenfadado con su nueva pareja y posando para la foto, en torno suyo y de sus allegados giran todas estas historias.

Como si no estuviera enterado de nada o no escuchara pasos en la azotea, va y viene mostrando cuán tranquilo se encuentra. Recién conocimos las declaraciones del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, en entrevista con Abel Barajas de Reforma.

Confirmó lo que había levantado sospecha. No fue una captura la que ocurrió en Guatemala, sino una entrega pactada. Según Duarte recibió dinero de Peña porque tenía "cargos de conciencia", pero tuvo que pagar con eso una extorsión a su persona, dijo, por parte de la PGR para dejar a su familia en paz y reclasificar un delito. Bizarro, dice que le dijo a EPN en una carta. Algo se rompió en ese pacto del que habla Duarte.

Si decidió grabarse en Guatemala para dejar constancia de que iba a la cárcel como parte de una acción negociada, no sería de extrañar que se vieran otros videos en los que demuestre que es cierto lo que hoy está diciendo. Apenas ayer Reforma informó que Luis Alberto de Meneses Weyll, ejecutivo de Odebrecht, declaró que se financió con 500 mil dólares la campaña de Javier Duarte para Veracruz y con 350 mil dólares la de Rodolfo Torre Cantú para Tamaulipas. De eso no se sabe si querrá  hablar Duarte. 


En la misma semana de la entrevista de Duarte, fue revelado que el empresario Sergio Hugo Bustamante, socio de "Libertad Servicios Financieros", acusó al abogado Juan Collado de operaciones ilegales y lavado de dinero en transacciones inmobiliarias en Querétaro. La cárcel para uno de los llamados "intocables" generó un punto de tensión en los más altos niveles de la política en México. Bustamante denunció ante la Fiscalía la existencia de una red delincuencial a la que le puso nombre y apellido: Carlos Salinas de Gortari, Peña Nieto, Mauricio Kuri, Francisco Domínguez, Javier Rodríguez Borgio, José Antonio Rico Rico y Juan Collado Mocelo. Varios de ellos han rechazado las imputaciones. El empresario afirma que sabe que los verdaderos dueños de Caja Libertad son los dos ex presidentes. Salinas y Peña Nieto han guardado silencio. Bustamante dijo que, entre otras cosas, desde ahí se financiaron campañas a favor del PRI y el PAN.


Otro asunto que relaciona corrupción política y financiamiento ilegal a campañas políticas es la llamada "Operación Safiro", investigada, hasta el momento, por la justicia de Chihuahua y que conduce a un presunto entramado de desvíos, en cantidades millonarias, que provendrían desde la Secretaría de Hacienda federal para ser dispersados a través de una red creada con empresas fantasma. También hace pocos días, la SCJN dio un trascendente paso al reconocer que es posible investigar desde Chihuahua posibles delitos del orden común que pudieran haber cometido figuras como Peña Nieto u otros funcionarios federales.


En la misma racha de los últimos días, empezó a circular La historia detrás del desastre. Crónica de una herencia envenenada, del periodista Roberto Rock columnista y ex director de El Universal. Nutrido en revelaciones de alto impacto, el libro describe escenas como la del "pase de charola" en reuniones cerradas conducidas por Luis Videgaray para destinar recursos de gobernadores y líderes sindicales para apuntalar la campaña presidencial de Peña Nieto a la Presidencia. Lo que ahí se dice, también, daría para abrir varias carpetas de investigación ministeriales.


Parecería que en México hay dos realidades paralelas en lo que a la gestión de Peña Nieto se refiere. La del propio Peña que es la de abrazos, besos y flores con portada en la revista ¡Hola! y la de quienes, desencajados, ven el desfile que los señala y que apunta al despeñadero. ¿Cuál de las dos prevalecerá en los años que marcarán al actual sexenio?


* La autora es periodista.

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