No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Piensa

Piensa como empresario

En lo personal nos identificamos con el perfil de la actividad empresarial, y de alguna manera en nuestro trabajo dentro de la industria de los seguros nos hemos especializado...

Por Octavio Ballesteros

En lo personal nos identificamos con el perfil de la actividad empresarial, y de alguna manera en nuestro trabajo dentro de la industria de los seguros nos hemos especializado en el mercado empresarial enfocados a los dueños, directivos y colaboradores de las mismas.

Analizando la situación actual consideramos que el pensar como empresario, sobre todo como los exitosos, nos puede servir mucho para salir adelante en esta temporada, y actuar como tales incluso aunque no lo seamos.

Ocúpate de hoy, no de mañana.

El preocuparte generalmente te paraliza, y si te preocupa el futuro y la incertidumbre que conlleva mejor concéntrate como sacar adelante el presente, el día de hoy. El estar preocupado por el futuro y estar esperando lo peor es caótico, y sobre todo te deja mentalmente exhausto. El estar contando los fallecidos por Covid todos los días no lo veo muy estimulante.

Al inicio de la pandemia en España una embotelladora de vinos dejó de hacerlo empezó a rellenar frascos de Antibacterial. Esto ilustra este punto.

Y además en la creatividad del día a día irán saliendo soluciones de largo plazo. Tres preguntas que te pueden ayudar aterrizar en el presente:

¿Qué es importante para mí ahora?

¿De qué estoy preocupado?

¿Qué necesito más?

Quién te rodea.

Dicen los expertos que tu patrimonio será el promedio de las cinco personas que más frecuentas. Que no te de pena preguntar cómo hacerlo, y buscar consejo de personas que te puedan ayudar. Y procurar amigos y a familiares de confianza que puedas externar tus inquietudes. Es muy difícil que uno tenga el conocimiento o habilidades para resolver todo. Henry Ford decía que no necesitaba ser un experto en algo, lo que hacía era contratarlos.

Brinda ayuda.

En tiempos difíciles que uno vive siempre habrá gente que esté en peores circunstancias, y que podamos tenderle una ayuda, una mano. Esto forma parte del espíritu empresarial: nunca dejes de conocer gente, y no dejes de ofrecer algo de valor a los demás. Y aquí entra algo vital: la gente cuando te conoce y te trata, ¿ se siente mejor, igual, o peor?

Abraza tus errores.

Si como empresario tienes que cerrar tu negocio o reducir la nómina debido a la contingencia sanitaria, no tienes porque sentirte mal.

Los fracasos, los reveses, las dificultades que atravesamos, lo que debe hacernos es reflexionar para ser mejores y no repetirlos en el futuro.

Cambiar tu mentalidad y tu actitud no son cosas que se logran de la noche a la mañana. A manera de conclusión: enfócate en el momento, crea un círculo de gente en cual puedas confiar, ayuda a otros, y reconoce tus errores. Piensa como empresario aunque no lo seas. ¡Feliz domingo! ¡Cuídense!

*- El autor es socio del Despacho Asesores Ballesteros.

Comentarios