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Columnas Necropsia urbana

País de chismes

El resultado de una investigación destinada a identificar a una persona de forma ideal e idónea en los procesos penales en México, está asociada a la posibilidad de producir decisiones erradas.

El resultado de una investigación destinada a identificar a una persona de forma ideal e idónea en los procesos penales en México, está asociada a la posibilidad de producir decisiones erradas; en concreto, la prueba pericial ha ido adquiriendo un rol cada vez más relevante en el funcionamiento de los sistemas de justicia criminal contemporáneos, la evidencia comparada muestra que el uso inadecuado de esta prueba es un factor que aumenta la probabilidad de los sistemas de justicia criminal a cometer errores y particularmente no se identifican adecuadamente a las personas, ya sean vivas o muertas.

La Identidad  es el  conjunto de características que hacen a una persona distinta de las demás y por su parte la identificación  es el proceso para reconocer a un individuo bien sea vivo o muertes es por ello que la Criminalística recurre a los diversos métodos y técnicas de identificación de personas para su debido reconocimiento.

La identificación de las personas en la Investigación Criminal requiere de Identificación de personas vivas; en el ámbito Civil: Esta se presenta para la confirmación de Identidad en personas reportadas como extraviadas o desaparecidas para su pronta recuperación; en el ámbito penal: esta se presenta para la Identificación del presunto responsable de la comisión de un delito, o en su caso la reincidencia del mismo.

La necesidad de identificar exactamente la identidad de las personas que infringen la ley penal es algo latente y de gran importancia en el sistema de justicia penal acusatorio, esto es una exigencia de la sociedad que visualiza un sistema inmerso en la impunidad y reprocha jurídicamente a quien se considera inocente, no obstante no es algo novedoso ni una reclamación propia o exclusiva de este sistema, siendo una preocupación constante a través del transcurso del tiempo; cuando se tienen elementos suficientes para una identificación deben darse a conocer y actuar en consecuencia contra los delincuentes, de no ser así, todo lo que existe en una indagación del delito de una persona, no deja de ser más que un chisme.

Recientemente se publicó en la prensa nacional sobre una recomendación  de la CNDH  en la investigación de la FGR antes PGR relacionada con la desaparición de los 43 normalistas y señala directamente al hoy Director de Centros de Reinserción Social en el Estado de BC el cual fue identificado como “el caminante” y pieza clave ya que “dicen” cumplía una función de enlace en la transmisión de información entre un sicario del Cártel Guerreros Unidos y autoridades del estado de Guerrero; así como de la  Policía Municipal.

El hecho es que después de más de cinco años no lo han podido identificar plenamente, se rumora que él  es “el caminante” delincuente, solo porque también a él también lo apodan de esa manera; pero no tienen más elementos de convicción. Que pobre investigación para no poderlo identificar o que irresponsable autoridad para no imputarlo.

Si las pruebas son lo que leí, aunque lo imputen no lo podrán identificar así, requieren de periciales idóneas no de chismes.

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