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PRImorosa elección de Estado

Más allá del forzado contentillo exhibido por los candidatos ganadores el pasado 2 de julio; lo visible ha sido la auto mordaza que de la cúpula nacional de Morena a sus primores locales ( coordinadores, encuestadores, chayoteros o voceros ) han asumido en desdén de la bochornosa abstención registrada donde, por cada 100 electores solo votaron 27.

Por Antonio Medina de Anda

Más allá del forzado contentillo exhibido por los candidatos ganadores el pasado 2 de julio; lo visible ha sido la auto mordaza que de la cúpula nacional de Morena a sus primores locales ( coordinadores, encuestadores, chayoteros o voceros ) han asumido en desdén de la bochornosa abstención registrada donde, por cada 100 electores solo votaron 27 sobresaliendo, por su importancia, la obtenida para gobernador que apenas recolectó 750 mil sufragios de los 2 millones 800 mil ciudadanos credencializados los que “haiga sido como haiga sido” demostraron, en este caso, su desdén hacia el “rostro del cambio” no obstante la indigesta imagen difundida junto al desaire brindado a cenzontles y plumas mercaderes de radio, prensa y Televisión encargados de censurar tanto como elogiar o guardar silencio en función del santo y seña recibido.
La robusta abstención con la flaca frecuencia en urnas seguirá siendo un pendiente a recuperar dado los claro-obscuros del fenómeno, no obstante, ante los componentes caducos que supusimos difícilmente volverían, sobre todo a partir del triunfal López obradorismo, en tanto fruto de la prolongada resistencia al corrupto contenido, forma y proceder despótico-electoral que la mafia del poder mantiene colocados sobre la existencia y razonar del acosado, mejor dicho abusado elector bajacaliforniano, esta vez ejemplificaremos con la siguiente narrativa fraguada durante  el proceso pasado:
• En uso de las “facultades correspondientes” el aparato partidario morenista, en compromiso con sus aliados, determino’  un candidato de unidad a gobernador, para el caso, al “mejor posesionado” Jaime Bonilla Valdez haciendo a un lado a otros pretendientes, ¿el motivo?, similar al nefasto presidencialismo tricolor se aplicó el “fiel de la balanza”.
• Exaltados por la modernidad, y una vez medida el agua a los camotes, los mapaches anunciaron, no en las oficinas del PRI sino en casa Morena, que la formula confiable y científica para detectar al candidato (@) perfecto seria la encuesta porque dicha herramienta…bla, bla, bla. Sin embargo el utensilio de marras jamás se aplicó, al contrario, los promotores se hicieron más bolas que Cantinflas pues el resultado no apareció, fue cuchareado o desde un principio quedo’ en simple ocurrencia.
• Fallado el intento encuestador, determinados agraviados apelaron a instancias internas y externas del amoratado partido mismas que lentas, sordas o forzadas determinaron reponer el proceso: por supuesto la pandilla Primor de nueva cuenta simulo’ acatar la orden que caprichosamente paro’ bajo la misma trampa.
• Por supuesto la visión estratégica primorosa descanso’ en juntar, para hacer historia, a lo más promiscuo de la película: Partido Verde, Partido del Trabajo y al santurrón Transformemos que ya unidos resultaron más papistas que el Papa con relación a la 4T.
• Las candidaturas , sin excepción, fueron fruto del dedazo dispuesto por el puño basado en el compadrazgo, la recomendación o disfrazada compra-venta del “hueso” haciendo a un lado la aplicación estatutaria que obstruyo’ cualquier ensayo democrático. 
¿Paralizaría, enfurecería o ahuyentaría  a los votantes tamaña decadencia?




* El autor es diplomado en Periodismo por la UABC.

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